Éirígí.- A nadie le sorprenderá que el sistema judicial británico no procese a los ex soldados británicos que prestaron falso testimonio en relación con la brutalidad del Domingo Sangriento. Más bien, su prioridad es proteger a las mismas fuerzas que participaron en la masacre de 1972.
Para colmo de males, el reciente juicio del "Soldado F" (Cabo Primero David James Cleary) fue desestimado debido a las inconsistencias en el testimonio de otro soldado que también participó en la Masacre del Domingo Sangriento.
Mientras tanto, las voces de quienes presenciaron las atrocidades del Domingo Sangriento siguen siendo silenciadas e ignoradas por el establishment británico.
Lejos de aceptar cualquier atisbo de responsabilidad por las acciones de sus fuerzas en Derry el Domingo Sangriento, el Estado británico sigue totalmente comprometido con la defensa de lo indefendible.
Casi 54 años después, la clase política británica se une de nuevo para apoyar a sus "muchachos" y sus acciones asesinas.
El Domingo Sangriento de Derry, al igual que las masacres de Ballymurphy y Springhill en Belfast, fue un ataque militar deliberado y planificado contra civiles desarmados y totalmente indefensos, aprobado al más alto nivel de las instituciones militares y políticas británicas.
Y, al igual que ha ocurrido en todo el mundo, ningún alto oficial militar ni figura política británica tendrá que temer jamás ser procesado por sus crímenes de guerra.
IRELAND, 1903 - "THE MATERIALS FOR REVOLT..."
Hace 2 horas


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