MATERIAL SOBRE EL ALZAMIENTO DE PASCUA DE 1916


"An té nach bhfuil láidir ní foláir dhó bheith glic"


Céad míle fáilte!


domingo, 12 de abril de 2009

Bibliografía sobre el conflicto

1.Irlanda del norte: Historias de guerra y paz.
Pablo Méndez Gallo.

Editorial Libros En Red.
Durante décadas ha existido entre las comunidades católica-irlandesa y protestante-británica, en el norte de Irlanda, un conflicto armado que en muchas ocasiones acabó en tragedia.
Este trabajo pretende comprender las claves de ese enfrentamiento y reflexionar sobre el actual proceso de transformación que opera desde que, en agosto de 1994, el P.IRA decretara un cese de su actividad armada. Si bien los arreglos a nivel político se han ido produciendo con lenta y, en ocasiones, dudosa efectividad, el presente estudio analiza especialmente hasta qué punto este cambio tiene un reflejo en las narrativas circulantes.
Pablo Méndez Gallo cursó estudios de Sociología (Especialidad de Antropología Social) en la Universidad Complutense de Madrid.
Una vez inmerso en el
programa de doctorado en Filosofía de la Universidad del País Vasco (Sobresaliente Cum Laude), marchó dos años a Belfast -capital del norte de Irlanda- como parte de la investigación sobre el proceso de paz allí existente.
En la actualidad, trabaja como sociólogo en el departamento de Servicios Sociales en Las Palmas de Gran Canaria.
http://www.librosenred.com/Libros/irlandadelnortehistoriasdeguerraypaz.html
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2.Irlanda del norte,historia del conflicto.
Luis Antonio sierra.
Editorial silex.

La sucesión de diferentes hechos a lo largo de la historia provocaron la situación actual en Irlanda del Norte. Aquí se analiza, desde un punto de vista muy equilibrado, la situación que se vive en el Ulster, remontándose a los acontecimientos históricos y, dentro del pasado más reciente, la aparición de organizaciones de derechos civiles y otros grupos paramilitares.

El acierto de este libro,se presupone que es que resume perfectamente el devenir historico del conflicto en Irlanda e Irlanda del Norte, así como las posibles causas del mismo. Y lo peor es que termina en el año 1999, fecha de su publicación, sin que en ediciones posteriores se haya actualizado la situación hasta nuestros días
.
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3.Antes del amanecer.
Gerry Adams.


Editorial Txalaparta.

Como ocurre con tantos que persiguen sin descanso la liberación de sus pueblos, Gerry Adams es el "prototipo de terrorista" odiado por el poder establecido que ha pasado en poco tiempo a convertirse en líder de un proceso de paz.

Desde un profundo compromiso con una Irlanda gaélica y reunificada, Adams nos ofrece de su puño y letra, la biografía de un republicano que está llamado a ser un gran político y hombre de Estado.
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4.El precio de mi alma.Josephine Bernadette Devlin.

Editorial Plaza&Janes Editores.
Bernadette escribió un libro, El precio de mi alma (que publicó Plaza&Janés en una colección de bolsillo) .
En el habla muy poco de ella misma, y mucho de las luchas que representaba, Bernadette tenía clara algunas cosas: primero que los ingleses tenían que irse a su casa lo mismo que los norteamericanos tenían que dejar Vietnam…Segundo, que para obligarlos, había que unir a toda la clase trabajadora fuese de procedencia católica o protestante.
Había un tercer punto: esta lucha,según Bernadette la tenían que liderar formaciones socialistas militantes que acabaran con el peso de la religión y de sus clérigos, tan responsables como los británicos de la opresión del pueblo en general, y de las mujeres en particular.

PLAZA & JANES EDITORES .IMPRESO EN BARCELONA - 1971.
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5.Mi Traidor (Mon traître):
Sorj Chalandon.

Editorial:Grasset,traducido por Alianza al castellano.

Quiero decir que este libro lo recomiendo sinceramente. Muchos cuando lo leimos nos sentimos identificados con Antoine, con su descubrimiento de Connolly, con su amor por Irlanda, con sus sentimientos y emociones.
De verdad, es un libro que te envuelve desde el primer momento y te hace sentir un deseo irrefrenable de seguir leyendo.

El reportero Sorj Chalandon (Túnez, 1952) cubrió el conflicto de Irlanda del Norte para el diario francés Libération.
Esos treinta años de íntima relación con las duras calles norirlandesas son el trasfondo de su última novela, Mon traître,donde Belfast es el escenario de una reflexión sobre el sentimiento de pertenencia a una comunidad, sobre la identidad y sobre la traición.
Alianza acaba de publicar su traducción al español, Mi traidor. Antoine, luthier parisino, narra su historia de amor con Irlanda desde su primer viaje a Belfast a mediados de los setenta, cuando Jim y Cathy O´Leary le abren las puertas de su casa en Falls, un barrio católico de "enorme pobreza, de belleza fea y de violencia". El bullicioso ambiente fraternal de los pubs republicanos que frecuenta con Jim contrasta con su sosegada vida en París, que se reduce a una meticulosa dedicación a su taller de reparación de instrumentos de cuerda. ...ADA CRUZLa web de la editorial nos cuenta la trama: “Antoine es un joven luthier francés enamorado de Irlanda, de su literatura, de sus exaltantes canciones, de su nostálgica música tradicional, de las pintas de cerveza tostada y del whisky con aroma a turba en los ruidosos y ahumados pubs, del cine que evoca sus pronunciados acantilados y sus idílicas campiñas verdes… Corren los años setenta, el norte de la isla está sumido en una guerra civil entre católicos y protestantes, republicanos y unionistas, el grupo terrorista IRA y el Ejército británico. Sus cada vez más frecuentes visitas a las dos Irlandas le llevan a Antoine a hacerse amigo de Jim O´Leary, a tener empatía con los republicanos y a conocer a uno de los líderes del IRA, el carismático Tyrone Meehan, que terminará ejerciendo una gran influencia sobre él. La Irlanda de postal de Antoine se convierte en una tierra de lucha y muerte, también de amistades profundas. Antoine, alias Tony, se implica con la organización, colabora con ella, ejerce de correo y le brinda su casa de París, por la que pasan varios activistas. Hasta que un día Meehan, tras salir de la cárcel, le pide que no albergue a nadie más. Cuando muere O´Leary manipulando una bomba, Antoine se percata de que han caído todos los que pasaron por su casa. Sorj Chalandon nos traza en Mi traidor un fresco histórico de los últimos treinta años de guerra y paz en Irlanda. A través de la voz de Antoine, recrea con total fidelidad las escenas de guerrilla urbana, las torturas, las huelgas de hambre suicidas, las crueldades de unos y otros, los atentados indiscriminados sin importar quienes sean las víctimas… Un conjunto narrativo que se convierte en una magnífica reflexión sobre el terrorismo y la lucha armada, sobre los que la apoyan o la han apoyado.”
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6.El diario de Bobby Sands. HISTORIA DE UN JOVEN IRLANDÉSEditorial: Castelvecchi.

El 5 de mayo salió a la venta el libro titulado "El diario de Bobby Sands. Historia de un chico/joven irlandés "de momento por desgracia solo se encuentra en Italiano.
Publicado por la Editorial Castelvecchi, es una obra de 288 páginas resultado de la colaboración entre Silvia Calamati(autora entre otras de Las hijas de Erin), Laurence McKeown(ex voluntario del P.IRA) y Tenis O'Hearn(periodista).
El libro es parte de la serie "I Timoni" y se venderá al precio de 16.00 €.
El libro coincide con el aniversario de la muerte de Bobby Sands en huelga de hambre en 1981.

Autores

Silvia Calamati
Trata de la cuestión irlandesa desde 1982,ha traducido 'Un día de mi vida "(Feltrinelli, 1996) y Bobby Sands , Guerra de Liberación y en Irlanda. La Iglesia de los conflictos "(Battaglia, 1998) del padre Joseph McVeigh.Tras la publicación de:" Hijas de Erin. Las voces de las mujeres en Irlanda del Norte »(Ediciones Associate, 2001 Traducido al Inglés, castellano y Gaelico irlandés), 'Irlanda del Norte. Una colonia en Europa »(Ediciones Associate, 2005) y 'Aquí Belfast. Crónicas de 20 años de la Irlanda de Bobby Sands y Pat Finucane (Ediciones Associate, 2008). Colaboradora de Rai News 24 en Belfast, ha recibido el premio internacional Tom Cox por su dedicación como periodista y escritora.

Laurence McKeown
Ex preso y compañero de prisión de Bobby Sands , convertido en escritor, ha escenificado el guión de la película H3 (2001), inspirada en la trágica historia de Sands y sus compañeros de la prisión de Long Kesh.

Tenis O'Hearn
En los años setenta trabajó en Belfast como un periodista y contribuyo de manera decisiva, a través de los artículos publicados en "In These Times y The Guardian"a dar a conocer la lucha de los irlandeses presos detenidos en la prisión de Long Kesh.
Actualmente enseña sociología en la Universidad de Binghamton en Nueva York.
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7.La búsqueda de la paz.
Gerry Adams.

Editorial txalaparta.

Este libro recoge los pasos que, con suma discreción, se fueron dando en el arduo y, a veces, confuso proceso de construir la paz en el norte de Irlanda.
Reúne los mejores hitos del primer alto el fuego del P.IRA, las conversaciones del Sinn Féin con el Gobierno británico y los viajes de Gerry Adams a EE.UU y a Suráfrica.
Asimismo, rememora los momentos más difíciles entre los que se incluyen los intentos del Gobierno británico de sabotear el proceso, el fin del alto el fuego del P.IRA y los esfuerzos por recuperar el terreno perdido. Concluye con el anuncio del segundo alto el fuego por parte del IRA.
El libro, es la crónica de temas cruciales en la negociación tales como el control de la Policía, la desmilitarización, los procesos judiciales, los derechos humanos y las armas.
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8.Memorias políticas (El largo camino de Irlanda hacia la paz). Gerry Adams.Editorial Aguilar.
Le han disparado, le han encarcelado, denunciado, rechazado y proscrito, y, sin embargo, Gerry Adams, el presidente del Sinn Féin, continúa firme en su creencia de que la paz es la única opción viable para el pueblo irlandés. Adams ha liderado un movimiento revolucionario en Irlanda en un viaje extraordinario desde la insurrección armada a la participación activa en el Gobierno.
En esta obra relata los tumultuosos acontecimientos que condujeron al histórico Acuerdo de Viernes Santo y lo hace como sólo él podría hacerlo, con la infatigable convicción de un cruzado y el conocimiento de quien ha sido protagonista de la historia.
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9.Sinn Féin,Un siglo de historia irlandesa. 

Autor Brian Feeney.

Editorial Edhasa.

Los años comprendidos entre 1918 y 1921 fueron trascendentales para Irlanda. Estuvieron llenos de drama, crisis, tragedia y triunfo. Para la gente que los vivió, pero también para muchos otros que no llegaron a vivirlos, los sucesos acaecidos durante aquellos años determinaron sus vidas. Este periodo dejó una marca indeleble en la política irlandesa.

Los ciudadanos irlandeses utilizaron las elecciones generales británicas de 1918 como un plebiscito para expresar el deseo de autodeterminación nacional por primera vez en la historia. Votaron por la independencia y en 1919 comenzaron a comportarse como si la hubiesen obtenido. Establecieron su propio Parlamento, el Dáil Éireann, y un sistema de justicia y servicios civiles en estado embrionario. Todas esas organizaciones se movilizaron para operar contra el escenario de guerra de guerrillas librada por los Voluntarios, a quienes pronto se les conocería como Ejército Republicano Irlandés (IRA), y contra la campaña militar del ejército británico, la policía irlandesa y los mercenarios, los llamados Black and Tans decididos a terminar con el IRA y abolir las recién estrenadas instituciones gubernamentales. Toda la población, a excepción de la zona noreste, se había unido en el esfuerzo por lograr la independencia que el pueblo había votado en 1918. Repitieron su voto en 1920 y 1921. Para entonces la unidad popular ya se había hecho añicos, dividida entre las condiciones del Tratado con Gran Bretaña y la guerra civil que acababa de estallar.

El partido del Sinn Féin, organizado en octubre de 1917 bajo el liderazgo de Eamon de Valera, se convirtió en el vehículo y la expresión política de la autodeterminación nacional, el movimiento político elegido por el pueblo irlandés para articular su deseo de independencia. Ningún otro partido tuvo la menor oportunidad. Como dijo el catedrático David Fitzpatrick del Trinity College de Dublín: «Existía una maravillosa unanimidad en la política irlandesa».

Lógicamente, como corresponde a la auténtica expresión de la opinión de la mayoría del pueblo irlandés, el Sinn Féin reflejaba con precisión las fluctuaciones del ambiente público. A partir de una unidad interna sin precedentes en 1918, y siendo el único signo externo y manifestación explícita de la autodeterminación, el movimiento se escindió en 1921 de una manera que ha afectado al marco político irlandés desde entonces. Otros partidos, en particular el Fianna Fáil y las últimas encarnaciones del Sinn Féin, han intentado recobrar aquella posición trascendente y acaparadora de todo el espectro público que ocupaba el movimiento del Sinn Féin entre 1918 y 1921. Pero nunca la recuperarían. Se trataba de un fenómeno nacido al calor de una serie de circunstancias concretas, y no de una fórmula política mágica que pudiese embotellarse para ser utilizada en futuros sufragios.

El Sinn Féin inauguró el año 1918 como el movimiento político de más rápido crecimiento en la historia irlandesa. De hecho, fue la organización nacional con más rápido desarrollo que jamás ha existido en Irlanda. A finales de año, el partido había logrado la más tremenda victoria que cualquier partido irlandés había obtenido nunca. Tres años después, en octubre de 1921, la organización Sinn Féin se había desmoronado, se anularon las cuotas de los afiliados y el partido fue abandonado tanto en el Dáil Éireann como en el IRA. ¿Cómo y por qué tuvo lugar este viaje político en montaña rusa?

En la primavera de 1918, el número de afiliados al partido había alcanzado un nivel de saturación en muchas partes del país. La gente acudía en tropel a adherirse al Sinn Féin y a las filas de los Volúntarios. En algunos pueblos, casi todos los varones jóvenes, y muchas mujeres, eran miembros del Sinn Féin, de la Cumann na mBan o de ambos. ¿Cuántos estaban en el partido y quiénes eran?

Existían unos mil doscientos cincuenta centros a lo largo del país a finales de 1917. Durante la primavera de 1918 el total ascendía a mil setecientos. Según la RIC, la afiliación al Sinn Féin ascendió en un veintinueve por ciento entre marzo y mayo de 1918. Sin embargo, no es probable que esa cantidad se mantuviese durante mucho tiempo. Michael Laffan, catedrático del Colegio Universitario de Dublín, calcula el número total de afiliados al partido entre ciento veinte mil y ciento treinta mil, considerando una media de cien socios por club. Para concederle el adecuado valor proporcional a esta cifra, advirtamos que el partido del gobierno británico en 2001, el Partido Laborista, contaba con unos trescientos mil afiliados en una población total de sesenta millones; compárense con los cuatro millones cuatrocientos mil habitantes de Irlanda en 1918.

No existía una proporción uniforme de afiliados a lo largo del territorio. Obviamente, en algunas zonas del noreste unionista el número de socios era cero. Incluso en los distritos católicos de la región el Sinn Féin era débil. El IPP se mantenía como la fuerza dominante. A finales de 1917 sólo había ocho centros del Sinn Féin en Belfast, con un total de 778 miembros, frente a los seis mil de la organización del IPP, la Liga de Irlandeses Unidos. De todos modos, al oeste del Bann podía aplicarse la tendencia general del resto del país: el Sinn Féin florecía. En los núcleos urbanos, los jóvenes de clase obrera ingresaban en el Sinn Féin, y tanto en los ambientes rurales como en los urbanos muchos de ellos también ingresaban en las filas de los Voluntarios. A menudo se daban casos de coincidencia entre los afiliados a las dos organizaciones. Las compañías de Voluntarios que marchaban por la calles durante el día se reunían en los centros del Sinn Féin por la noche. No hubiese sido raro tampoco que los miembros de estas dos organizaciones se convirtiesen enjugadores de los equipos de la GAA los domingos. Algunos equipos de fútbol creaban centros del Sinn Féin; cumainn, en gaélico.

Siempre hubo un fuerte sentimiento de comunidad en los pequeños pueblos y ciudades irlandesas. Para muchos jóvenes, ser parte de algo quería decir ser parte de un todo. Ninguno deseaba quedar fuera de la moda del momento. Y no encontraban ninguna contradicción en el hecho de pertenecer a varios centros y asociaciones diferentes. Con tal sistema, muy a menudo la lista oficial de los afiliados en los centros del Sinn Féin se reflejaba en la de la compañía local de Voluntarios: por ejemplo, el tesorero del partido doblaba sus funciones ejerciendo de intendente en la compañía de Voluntarios, y el director o presidente ejercía también como OC [oficial al mando]. Lo más significativo fue que, a finales de 1917, el presidente de la cumainn solía ser el sacerdote local.

Las victorias en los comicios celebrados en 1917 para repartir los escaños vacantes habían contribuido a legitimar al Sinn Féin, pero también contribuyó a ello la conducta de las fuerzas armadas británicas. Los millares de detenciones, a menudo de hombres completamente inocentes, y los malos tratos a los prisioneros, sobre todo en Frongoch y en Mountjoy, cuyo punto álgido fue la muerte de Thomas Ashe, en septiembre de 1917, como resultado de los intentos por obligarlo a comer durante una huelga de hambre, llevaron al pueblo a unirse bajo las filas del Sinn Féin. El fallecimiento de Thomas Ashe, un prominente republicano elegido presidente del Consejo Superior de la IRB tras el Levantamiento, tuvo un efecto galvánico entre la gente. No sólo llevó a los jóvenes a afiliarse en masa en el Sinn Féin, sino que muchos de ellos también se alistaron en los Voluntarios y comenzaron a participar en la clase de acciones violentas que, en 1918, terminaron por llevar a grandes zonas del país a una rebelión de facto.

Los miembros más jóvenes del clero compartían los sentimientos de sus feligreses. Los sacerdotes de las parroquias tendían a permanecer fieles al IPP en 1918, pero la circunstancia del nombramiento de curas como presidentes de las cumainn del Sinn Féin fue un mal augurio. La organización comenzó a contar incluso con obispos entre sus simpatizantes: monseñor William Waish, arzobispo de Dublín, monseñor Fogarty, obispo de Killaloe, y monseñor O´Dwyer, obispo de Limerick. Estos prelados adoptaron una postura abiertamente crítica frente a la crueldad que las fuerzas británicas ejercían sobre la población civil. La muerte de Ashe hubo de suponer un punto de inflexión. El Daily Mail comentó: «Las circunstancias de su muerte (la de Ashe) y su funeral llevaron a cien mil nacionalistas constitucionales a convertirse en cien mi] simpatizantes del Sinn Féin. El Daily Mail afirmaba que, mientras el partido estaba en decadencia hasta hacia un mes, «hoy el Sinn Féin es casi otro nombre para designar a la amplia mayoría de 1a Juventud de Erín» El cambio de posición del arzobispo de Cashel proporciona un ejemplo bastante ilustrativo acerca de la evolución de la actitud del clero. En abril de 1917 Su Eminencia se negó a celebrar un oficio en conmemoración del primer aniversario del Levantamiento pero en septiembre de 1917 él mismo dijo la misa de réquiem por Thomas Ashe y en 1918 votó a favor del Sinn Féin.

Además, el Sinn Féin contaba con una atracción añadida que a menudo se ha pasado por alto: siempre fue una organización política donde las mujeres fueron bien recibidas. En realidad ésta fue una de las características, de la organización establecidas por Grifith. La condesa Markievicz se quedó en el Sinn Féin después de 1910 cuando otros lo abandonaron, pues ésta era la única institución que concedía a las mujeres todo tipo de oportunidades Jennie Wyse-Power había formado parte de la ejecutiva del movimiento desde 1905 y fue elegida vicepresidenta en 1911 Más tarde ejercería como tesorera. En la ard fheis del Sinn Féin celebrada en 1917, Arthur Griffith expuso una petición acerca del sufragio femenino planteada por la doctora Kathleen Lynn. Dijo:

Les pido a los delegados que lo aprueben sin más discusión. Desde el día que fundamos el Sinn Féin, no llevamos a cabo discriminaciones por razón de sexo para acceder a ningún puesto dentro de la organización. La señora Power ha sido uno de los primeros miembros de esta asociación. Debe quedar bien claro que las mujeres pueden ser candidatas perfectas para cualquier cargo en todo el país.

No obstante, los Voluntarios formaban una agrupación exclusivamente masculina cuyos integrantes esperaban que la Cumann na mBan, la rama femenina de la agrupación, actuase como un grupo de apoyo. Muchos Voluntarios tomaron esa misma actitud frente al Sinn Féin: lo veían como un complemento, pues el Sinn Féin fue una organización mixta que siempre admitió mujeres entre los componentes de sus más altas asambleas. Tiempo después, la doctora Lynn llegaría a vicepresidenta. Áine Ceannt fue directora de comunicaciones y Hanna Sheehy Skeffington directora de organización. Las mujeres del Sinn Féin participaron en el Dáil y las elecciones municipales entre 1918 y 1921. Por lo general, las únicas candidatas femeninas fueron las aportadas por esta organización.

Sin embargo, a pesar del insólito numero de mujeres presentes en el Sinn Féin, el partido estaba compuesto en su gran mayoría por jóvenes varones solteros con poco o nada que perder, cuya meta y acontecimiento más importante de su vida era alistarse en sus filas. Como se había prohibido la emigración durante la primera guerra mundial, había una plétora de individuos con ese perfil, sobre todo en los distritos donde el movimiento migratorio hacia Estados Unidos los habría desplazado a millares. Esa ruta ya no estaba disponible. Viajar a Gran Bretaña en busca de una oportunidad para encontrar trabajo también se les negaba a ese mismo segmento de población. Después de 1916, cualquier hombre en edad militar residente en Gran Bretaña podía ser llamado a filas. No es una simple casualidad que a partir de entonces aumentasen los afiliados al Sinn Féin en Sligo, Leitrim, Mayo, Clare, Cork y Kerry.

Los miembros de los Voluntarios y el Sinn Féin proporcionaron a los jóvenes desempleados algo que hacer, tanto de día como de noche. Podían recibir educación, realizar marchas de resistencia, asistir a mítines políticos, asistir a clases de lengua irlandesa o de instrucción militar y, sobre todo, comportarse como si fuesen hombres con un papel que desempeñar dentro de la comunidad. La afiliación a una o ambas organizaciones les confería una posición social inalcanzable de otro modo para los desempleados y los sin tierra.

La forma y naturaleza de estos afiliados sentó un precedente aplicable para todo el siglo XX respecto a la gente implicada en lo que habría de conocerse como «el movimiento republicano». La afiliación dual tanto de los miembros del Sinn Féin como de los Voluntarios, algo habitual entre los municipios, simplemente reflejaba un hecho corriente en todo el organigrama de la organización, desde la cúpula hasta la base. Eamon De Valera fue elegido presidente de los Voluntarios Irlandeses en el congreso celebrado en octubre de 1917, el día después de haber sido nombrado presidente del Sinn Féin. Seis de los veinte hombres elegidos para la asamblea ejecutiva de los Voluntarios aquel día habían sido escogidos para componer la institución homónima dentro del Sinn Féin el día anterior. Era obvia la conveniencia de celebrar una convención de los Voluntarios al mismo tiempo que una ard fheis del Sinn Féin, ya que muchos participantes estaban afiliados a ambas organizaciones. Así, la ard fheis podría utilizarse para cubrir una convención de los Voluntarios. De este modo comenzó una larga y sacrosanta tradición, aunque, cuando el movimiento se reorganizó, en 1948, se invirtió el orden de los encuentros para reflejar el equilibrio de poder; por eso las reuniones de los grupos del IRA tienden a preceder a las ard jheiseanna del Sinn Féin.
http://www.interplanetaria.com/contenido.php?id=sinn_fein
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10. Los Fantasmas de Belfast, Stuart Neville

Editorial: Plata Negra 2010

Un libro con un punto de vista muy particular, controvertido sin duda, pero interesante como novela pseudo policiaca, más allá de la opinión personal de lo que en el libro se insinúa o se dice abiertamente.
Se puede compartir o no la visión novelada del autor, pero merece la pena acercarse a esta novela, simplemente por el placer de leer, no para informarse, ya que este género no pretende eso.
Pese a todo advierto que este libro desde un punto de vista de un lector afín al movimiento republicano es de todo menos condescendiente, llegando a utilizar conceptos y expresiones bastante peyorativas, pero de otro lado, personalmente recomiento mucho su lectura.
Para mi ha sido uno de los mejores libros que he leído en los últimos meses junto a 'Mi Traidor' de Sorj Chalandon.

Me hago eco del análisis detallado de Matt Beynon Rees | GlobalPost

Nuestro conocimiento de lugares lejanos se basa muy a menudo en sus políticas, especialmente si tienen un supuesto impacto en las nuestras. Los periodistas tienden a centrarse en esas políticas porque pueden entrevistar a líderes y citar a ciudadanos corrientes hablando sobre lo que están haciendo esos líderes. Digamos que el problema del periodismo es que su búsqueda de la objetividad le lleva hacia la superficie de la política al tiempo que exige una explicación de lo que sucede.

La buena ficción va más allá de esa superficie. No está limitada por la objetividad. Le da al escritor que sabe lo que ocurre por debajo la oportunidad de exponerlo a la luz. Es entonces cuando podemos entender realmente un lugar. Eso es lo que sentí al escribir mis novelas sobre el detective palestino Omar Yussef (que vive en un área de Cisjordania de la que hablan mucho los políticos, diplomáticos y periodistas, pero a la que apenas se comprende). Ahí reside la gran fuerza de la incisiva novela de suspense “Collusion” [Conspiración], de Stuart Neville.

Neville ganó el año pasado el L.A. Times Book Prize por su espléndido debut con “Los fantasmas de Belfast”. En esa novela, el ex pistolero de IRA Gerry Fegan vive atormentado por los fantasmas de sus víctimas. Para calmar las demandas de venganza de sus fantasmas se embarca en una extraña misión: matar a los hombres que le llevaron a cometer esos crímenes. Durante el proceso, entiende que fue un auténtico idiota. Altos cargos republicanos ganaron dinero con el conflicto de Irlanda. Ahora que la paz ha llegado, todavía se benefician del poder, mientras que personajes traumatizados como Fegan se ahogan en alcohol.

En la secuela esa conclusión se amplía hasta llegar a la conspiración del título. Jack Lennon, un detective católico de la policía del Ulster, comienza a entender gradualmente que las supuestas batallas entre diferentes poderes de Irlanda del Norte no eran lo que ocurría realmente. En realidad, los líderes de esos grupos se apoyaban los unos a los otros.

Encarándose con el líder de un grupo lealista, Lennon dice: “La vendiste a los republicanos. La conspiración se extiende por todas partes, en todas las direcciones. De lo único que os habéis preocupado es de tener los bolsillos llenos. Os importaba una mierda la causa, ¿verdad? Mientras pudierais amasar dinero”.

Son percepciones de ese tipo las que hacen que “Collusion” sirva mejor para entender a Irlanda del Norte desde los acuerdos de paz del Viernes Santo de 1998 que todo un cargamento de ensayos científicos.

El libro comienza con tres republicanos poco sospechosos que son utilizados como parte de una maniobra de encubrimiento (la matanza de Fegan al final de “Los fantasmas de Belfast”). Los hombres son retenidos por la policía cerca de la frontera con la República de Irlanda. Uno de ellos nota que el agente que se acerca a su ventanilla del coche tiene un bronceado poco habitual entre las teces pálidas del Ulster.

En ese momento, se da cuenta de que no se trata de un policía, sino de un soldado británico. “Había estado en un lugar seco y yermo, arrastrándose entre la porquería, cazando a su presa. Irak, quizás Afganistán. Quizás en algún lugar en donde los yanquis y los británicos jamás admitirán haber estado. Y ahora está aquí, no lejos de la frontera irlandesa, con su cara quemada por el sol blanca y seria. Tan sólo es un trabajo más”.

El mundo ha puesto su foco de atención en otra parte, pero la Irlanda del Norte de Neville sigue siendo un lugar en donde las reglas son diferentes. Una gran parte de la “conspiración” implica a agentes de la división de inteligencia de la policía. Al igual que los policías en muchas otras novelas de suspense, se trata de hombres corruptos. Pero sus trabajos están basados en ese tipo de tratos sucios (cuyo objetivo es mantener la paz y el equilibrio entre poderes) que los militares británicos y estadounidenses llevan a cabo en los lugares de donde el soldado de Neville acaba de regresar. Irlanda del Norte todavía es Irak, todavía es Afganistán.

Un elemento que destaca en la novela es cómo aquellas personas que violaron reglas no escritas durante el conflicto norirlandés continúan pagando por ello. Lennon todavía sigue siendo rechazado por su familia por haberse unido a la policía, mayoritariamente protestante y vista como una herramienta de opresión de los británicos. La familia de su ex novia, Marie MacKenna, no le habla porque tuvo una hija con un poli. Su hija, Ellen, corre peligro por la enemistad enfermiza de un líder republicano hacia su protector, Fegan, que reaparece en la novela para cerrar asuntos pendientes de una vez por todas.

El mensaje de Neville es claro: los conflictos y la violencia entretejidos en la sociedad del Ulster todavía no han desaparecido tras doce años de algo parecido a la paz. La riqueza y la burbuja inmobiliaria que se describen en “Collusion” se demuestran falsas y fuera de lugar, destruyendo incluso lo mejor de una cultura que logró sobrevivir a las décadas de enfrentamiento. Frente a ese humo y esos espejos, la descarnada y terrible violencia que se describe a lo largo del libro es real, y sigue afectando a personas que pensaron que ya de una vez por todas podrían seguir adelante y vivir juntas.

Referencias usadas:
http://noticias.lainformacion.com/mundo/una-nueva-mirada-al-conflicto-de-irlanda-del-norte_d9PoFNAoRjHroMysiO2Gl/

http://crucedecables.blogspot.com/2010/06/los-fantasmas-de-belfast-stuart-neville.html
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11.Hacia la libertad de Irlanda.
Gerry Adams.Editorial Txalaparta.

El líder indiscutible,en el campo del republicanismo irlándes del proceso de paz , nos acerca a los antecedentes históricos del enfrentamiento militar más largo mantenido por el Ejército británico en los últimos siglos, y nos da las claves desde su punto de vista para la solución del conflicto.
Gerry Adams presidente del Sinn Féin, nació en Belfast en 1949. Miembro de la Asociación por los Derechos Civiles de Irlanda (NICRA), formó parte de la delegación del IRA que estuvo en Londres en 1972 negociando secretamente con los británicos.
En la década de los setenta fue encarcelado varias veces, en una de las cuales coincidió en la celda con Bobby Sands. En 1983 fue elegido miembro del Parlamento por el distrito de Belfast Oeste, cargo que mantuvo hasta 1993. Durante estos diez años no pudo ocupar su escaño al tener prohibida la entrada en el Reino Unido.
Protagonista indiscutible del proceso de paz en Irlanda, Adams ha recibido el apoyo del poderoso lobby irlandés estadounidense, siendo la referencia más patente de un proceso de reunificación que hoy se ve imparable.
En Txalaparta ha publicado Antes del amanecer (1997) y La búsqueda de la paz (2001).
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12. Hijas de Erin (Voces de mujeres de Irlanda del Norte) Silvia Calamati

Icaria editorial.

Según nos introduce la editorial:

Desde hace décadas en Irlanda del Norte se han cometido gravísimas violaciones de los derechos humanos sobre todo a perjuicio de los civiles. El conflicto norte-irlandés cada vez que parece próximo a solucionarse parece que sea empujado de nuevo a retroceder. Este conflicto, que se planteó como un problema de orden público, tiene en realidad unas raíces históricas profundas, que no pueden explicarse por motivos religiosos.

Como en todas las guerras, las mujeres pagan sus consecuencias que siempre quedan en un segundo plano y que no «son noticia». Este libro, escrito por una periodista particularmente experta del conflicto, da voz a las mujeres que durante todos estos años han intentado gritar su propia desesperación. Se nos recuerda también cuánto sufren los niños, que no tienen la posibilidad mental de expresar su propia angustia, y permanecen callados frente a una violencia tan difundida.

Las "voces" que salen de las páginas de este libro son en realidad gritos de dolor, pero también testimonios de gran dignidad por parte de las mujeres "fuertes pero también dulces como las piedras de la isla Aran", que se han enfrentado a todas las dificultades con coraje y con la cabeza alta, conscientes de actuar siempre y a pesar de todo correctamente. Voces que pesan en la conciencia de quien en todos estos años no ha visto o ha hecho ver que no veia la gran tragedia del pueblo irlandés.

Silvia Calamati es periodista y escritora, especializada en la cuestión irlandesa desde 1982. Sobre Irlanda del Norte ha publicado numerosos artículos y ensayos en revistas y periódicos nacionales y ha tratado el problema del Ulster para el semanal Avvenimenti. Desde 1995 colabora, desde Italia y Belfast, con eminentes radios y televisiones nacionales e internacionales, en particular con Rai News 24. Coautora de Irlanda del Norte. Una colonia en Europa, en 2002 le fue otorgado el Premio Internacional Tom Cox Award por su trabajo de periodista y escritora.

Pongo una entrevista a la autora del libro que concedió al diario Gara, el día 26 de junio 2007.
«Espero que el proceso de paz en Irlanda traiga justicia»
SILVIA CALAMATI
Periodista y autora del libro «Las hijas de Erin»

De la mano de Ahotsak, la periodista italiana Silvia Calamati viajó a Bilbo para relatar su experiencia en el conflicto irlándes y las vivencias de las mujeres irlandesas, recopiladas en el libro «Las hijas de Erin». Veintiún entrevistas en profundidad que abarcan treinta años de protestas, sufrimiento, dolor y pérdida, pero que también hablan de capacidad de superación y de lucha por la verdad y la justicia.

Ainara LERTXUNDI-DONOSTIA

Siendo aún estudiante de periodismo, Silvia Calamati viajó al norte de Irlanda para hacerse eco de la huelga de hambre de los presos republicanos. Con ella llevaba una foto en blanco y negro de Bobby Sands que, según afirma, le cambió la vida. Ése fue el principio de una larga relación con el conflicto irlandés que le llevó a escribir «Las hijas de Erin». Su deseo, que el proceso de paz traiga justicia.

¿Qué le empujó a reflejar en un libro la experiencia de las mujeres en el conflicto irlandés?

Mi intención, en un principio, no era escribir un libro, sino traerme de vuelta a casa todo el sufrimiento plasmado en las entrevistas que había realizado. Durante mucho tiempo no fui capaz de hacer nada con ese material porque para mí era realmente duro volver a escuchar aquellas voces de dolor. Pero en marzo de 1999 sucedió algo que cambió mi parecer. Aquel año, una bomba colocada debajo de su vehículo mató a la activista Rosemary Nelson. Dos meses antes había comparecido en el Congreso estadounidense para denunciar la presión a la que estaban siendo sometidos los abogados en el norte de Irlanda.

Cuando murió, me dije a mí misma que si empezaban a matar a defensores de los derechos humanos como Nelson y, anteriormente, Pat Finucane, ¿quién iba a defenderlos? Así que decidí empezar a transcribir todos estos testimonios. Fue muy duro y doloroso. En algunos había un profundo silencio, otros fluían como un río. Sentía que tenía una deuda con estas mujeres que aun no conociéndome me había confiado sus sentimientos. Pero no quería escribir una historia lacrimógena y patética; eso hubiera sido lo más fácil. Quería contar una historia, sin comentarios añadidos, para que la gente decida por sí misma.

La ayuda fue recíproca; yo les di voz y ellas me ayudaron a escribir mi propia experiencia en el norte de Irlanda; hasta ese momento, no había sido capaz de escribir ni una sola línea.

¿Qué destacaría del testimonio de estas mujeres?

En los conflictos bélicos, las mujeres son como los niños. La mayoría de las veces, las mujeres se quedan al cargo de la casa, con los hijos; tienen que ser madres y padres al mismo tiempo, mantener a la familia y a la comunidad unida, ir a prisión a visitar a sus maridos o hijos. En definitiva, tienen que desempeñar diferente papeles y se presupone que siempre deben ser fuertes.

A mi mente vienen nombres como Emma Groves, que se quedó ciega a causa de una bala de plástico. Desde entonces, se afanó en denunciar las graves consecuencias que provocan estas balas; se concentró ante las empresas donde las fabrican.

Recuerdo a Mary Nelis, una de las primeras personas en ponerse una manta encima en diciembre de 1976 y salir a la calle para dar a conocer y concienciar sobre la protesta que estaban llevando a cabo los presos republicanos. Ella y otras dos mujeres se concentraron frente al obispo en Derry ataviadas tan sólo con una manta.

Me acuerdo también de Geraldine Finucane que, junto a sus tres hijos, presenció cómo mataban a su esposo Pat Finucane en 1989. Nunca ha dejado de luchar por la verdad.

En su libro también hay espacio para la esperanza porque, además del dolor sufrido, las voces de estas mujeres hablan de la capacidad de sobreponerse.

Sí, pero es un proceso muy difícil porque deben luchar contra sus propios sentimientos. Aún es más difícil si cabe por la falta de justicia; saben que han matado a su hijo pero el culpable sigue libre. Espero que el proceso de paz traiga justicia a estas mujeres y reforme las estructuras policiales, el Ejército y los servicios secretos. De otra manera, ¿cómo se puede confiar en estos organismos y en el Gobierno si en el pasado cometieron esos crímenes y nadie ha sido juzgado? En otras palabras, hay que dar justicia. Considero, además,, que el diálogo es lo más importante; hay que esperar el momento adecuado. Si se persiste en el intento, el proceso de cambio llegará.
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13.El modelo irlandés. Íñigo Gurruchaga.

EDICIONES PENÍNSULA 2010
Un libro escrito por el periodista Iñigo Gurruchaga, que ha ejercido veinte años como corresponsal de -El Correo- en Londres y ha sido encargado de las noticias del conflicto del norte de Irlanda (fue galardonado por ello en Londres) lo que le reporta una cantidad ingente de conocimiento sobre el tema. Hay que asumir que este libro lleva "la marca" de un corresponsal de ese diario vasco conservador, y desde luego la "marca" de la escuela del periodismo connivente con las noticias filtradas desde los despachos de "interior", por lo tanto su posición se va a ver reflejada en el libro, pero sobre ese aviso (no esperéis republicanismo ni condescendencia), el libro no deja de ser interesante.
El texto de la editorial:
El proceso irlandés de paz es una noria de credos, temores y vanidades, una galería de la experiencia humana cuando estan en juego la libertad y la muerte. Un reverendo presbiteriano que ve una conspiración del Papa en la apertura de una heladería italiana de su ciudad; un jefe terrorista que no cesa de escribir cuentos, manifiestos y comunicados macabros; un primer ministro que se marcha a ver un partido de críquet en medio del desastre. El proceso irlandés de paz es una noria de credos, temores y vanidades, una galería de la experiencia humana cuando están en juego la libertad y la muerte. El modelo irlandés es un viaje por la quiebra històrica entre Irlanda y el Reino Unido; un retrato de la política más allá de las siglas; una inmersión en el mundo de curas intermediarios, diálogos secretos, asambleas para la guerra y políticos que aspiran a la santidad; un viaje con escala en la Casa Blanca y final feliz; un itinerario rocambolesco entre los programas de brutalidad y de la inteligencia, que culmina sin humo blanco en la primavera esperanzada de Belfast. El modelo irlandés es también el espejo deforme en el que se mira el País Vasco, que celebra su Aberri Eguna en memoria de los rebeldes irlandeses de la Pascua de 1916 y cree que el acuerdo irlandés en la Pasqua de 1998 en su antesala de la paz
.Adobe EPUB + DRM
Precio de venta:12.48 euros.
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13.Confesiones de un rebelde irlandés. Brendan Behan

Editorial Txalaparta Argitaletxea.

Traducción de Maite Mujika.

Brendan Behan es una de las cimas de la literatura irlandesa. Ésta es su obra póstuma, recuento de su vida a partir de la salida de la prisión para menores, tras su condena por ser miembro del IRA. La de Behan es una literatura viva, llena de simpatía por la gente sencilla y rebosante de mordacidad contra todo tipo de prepotencias sociales, económicas o políticas.
En las antípodas de cierto estereotipo de militante, sin ninguna servidumbre a lo políticamente correcto, pero rebelde con causa a pesar de todo, Behan amalgama tragedia, humor y franqueza de manera original.
Con una clarividencia extraordinaria en su desfachatez, sorprende al lector constantemente con una insólita comprensión de la naturaleza humana.
Behan merece el cumplido que Jonathan Swift, otro iracundo escritor irlandés, puso sobre sí mismo: hizo lo que pudo por la libertad.

Un pequeño fragmento del libro:

" Este es un mundo raro, sabrá Dios, resulta que se colectan fondos para casi todo tipo de organizaciones. En Irlanda hay un fondo destinado a los protestantes necesitados, pero pocos nativos confesaron ser protestantes para percibir la donación. Yo creo que cambiaría de religión a cambio de una buena suma de dinero en efectivo y, cuando lo gastara todo, me convertiría en católico nuevamente. Aunque esta forma de obtener algunos centavos es un poco aventurada desde el punto de vista espiritual. Si en ese intervalo me atropella un automóvil o algo así, muero como un hereje.
(...)
Soy ateo a la luz del día. Sólo de noche, o cuando estoy muy enfermo considero los reclamos de la religión con una disposición favorable. Puede que el hecho de estar muriéndose no sea muy alentador pero, una vez muerto, el hombre se torna invencible. Nunca más lo pueden atemorizar.
"


Reseña biográfica que da la editorial:

Brendan Behan nació en 1923 en un barrio de Dublín. En 1939, con sólo 16 años, fue detenido en Liverpool como miembro del IRA, e internado en la tristemente famosa prisión para menores de Borstal, donde pasó tres años. Brendan Behan volvió a Irlanda, pero en 1942 fue sentenciado en un tribunal militar en Dublín a 14 años de prisión por haber disparado contra la Policía irlandesa. En 1946 fue puesto en libertad gracias a una amnistía general. Al año siguiente fue nuevamente encarcelado en Manchester tras haber participado en la fuga de un preso del IRA. El tiempo que pasó borracho en las tabernas, preso en las cárceles y ocupado en oficios proletarios no impidió que Brendan Behan se dedicara a escribir y en 1954, casi de la noche a la mañana, se convirtió en escritor ampliamente reconocido cuando la vanguardia teatral londinense representó su The Quare Fellow (Un camarada especial), basada en la vida en prisión de un condenado a muerte. El teatro de Brendan Behan continúa de una manera singular la tradición de Bernard Shaw y Sean OCasey, heterodoxo tanto en forma como en contenido, con elementos de tragedia y de farsa, lleno de vitalidad y de humor. En 1958 se representó en Londres The Hostage (El rehén), escrita originalmente en gaélico con el título de An Gaill. El mismo año fue publicado Borstal Boy (Muchacho de Borstal). En 1962 editó Brendan Behans Island (La isla de Brendan Behan), en 1963 Hold Your Hour and Have Another (Aprovecha tu hora y coge otra), así como diversos textos teatrales.
El pugilato que libró con el alcohol a lo largo de su vida lo llevó a la tumba tempranamente en 1964, con 41 años.
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14. Disturbios. J.G. Farrell.

Editorial-Acantilado, 2011. Barcelona, 537 págs. Distribuye Gussi.

De la mano de Mercedes Estramil pongo una interesante manera de ver lo que este libro nos puede ofrecer:

HASTA NO HACE mucho, era un lugar común de los informativos mencionar los "disturbios" en Belfast y otras localidades de Irlanda del Norte. Esas comillas encerraban un eufemismo muy "irlandés" para dar nombre al cruento panorama de una guerra fratricida de larga data cuyo escenario fue toda la isla, mucho antes de que esta se repartiera entre los 26 condados del Eire, de mayoría católica y antibritánica, y los 6 de Irlanda del Norte, protestantes y unionistas.

De ese lugar geográfico y político habla Disturbios (Troubles, en el original), colosal novela de James Gordon Farrell (Liverpool, 1935-Bantry Bay, 1979) publicada en 1970 y ambientada en 1920. El puente entre ambas fechas es significativo: Farrell instala como telón de fondo de su historia la lucha independentista de Irlanda de comienzos del siglo veinte, pero la escribe en el momento en que se libraba con mayor rudeza -en el corazón católico y antibritánico de la Irlanda del Norte- el interminable epígono a esa lucha. Cada mínimo atentado "terrorista" presente en la novela, así como sus consiguientes represalias, crea una atmósfera que señala el presente de la escritura de J. G. Farrell. No es la misma Irlanda, no son los mismos "disturbios", no es el mismo IRA (Ejército Republicano Irlandés), pero el meollo del asunto -la escisión entre católicos y protestantes, entre independentistas y unionistas respecto al "Imperio Británico"- es el mismo.

Una de las virtudes de Farrell fue llevar al terreno de la cotidianidad y lo concreto la complejidad histórica, sin hacer de ello una novela histórica. Contracara de eso: conviene informarse un poco sobre la historia irlandesa para entender de qué va Disturbios (primera parte de la llamada Trilogía del Imperio, que continuó con El sitio de Krishnapur en 1973 y La defensa de Singapur en 1978, un año antes de que Farrell muriera arrastrado por una ola mientras pescaba en la Bahía irlandesa de Bantry).

LOS PROBLEMAS. En los orígenes de la denominación Irlanda (del irlandés antiguo Ériu, más el germánico land) parecía estar alojado el concepto de fertilidad. Por lo menos en conflictos, hay que reconocer su pertinencia.

En un recuento superficial, el verdor de la isla estuvo sometido a la colonización celta, a la cristianización efectuada por el arzobispo escocés San Patricio, a la dominación vikinga, a ocho siglos de dominio inglés, y finalmente a la Independencia, condición tan complicada como las anteriores. A comienzos del siglo XX, Irlanda aún pertenecía al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, si bien como la patria pobre, el patio de atrás o el hijo con problemas. De hecho, un fuerte sentimiento de unión nacionalista había exacerbado y a la vez trancado los constantes procesos de anglificación. La Primera Guerra Mundial profundizó la brecha cuando se suspendió un leve permiso de autonomía de la Corona respecto a Irlanda y cuando el gobierno británico amenazó con el reclutamiento obligatorio. Fue así que en abril de 1916, coincidiendo con las Pascuas, un puñado de irlandeses atacó una serie de oficinas públicas en Dublín.
El llamado Alzamiento de Pascua tuvo por epílogo el escarnio público y fusilamiento de los principales insurgentes, pero creó en la población un sentimiento de simpatía mayor hacia la causa irlandesa. Los rebeldes sobrevivientes se infiltraron en el Sinn Féin (inicialmente un Partido monárquico nacionalista, que luego derivó hacia una izquierda republicana), arrasando en las elecciones generales de 1918. Sin embargo, renuentes a asistir al Palacio de Westminster, los diputados electos se reunieron en Dublín para autoproclamar en enero de 1919 la independencia de Irlanda. Era como tomar al toro por las astas, y para que no quedaran dudas un recién nacido Ejército Republicano Irlandés (IRA, en el que pretendieron reconocerse todos los "IRA" posteriores, que no son pocos) le declaró la guerra a la Policía irlandesa, al ejército británico, y a un grupo paramilitar conocido como Black and Tans. En 1921 se negoció un Tratado Anglo-irlandés que llevó a declarar el Estado Libre de Irlanda, con excepción de Irlanda del Norte, que optó por la sujeción al Reino Unido. Para una parte del Sinn Féin la injerencia británica seguía presente e iniciaron para perderla la breve Guerra Civil Irlandesa, una vuelta de tuerca más a las hostilidades.
La versión cruda de esos acontecimientos no la da Farrell (puede verse, en todo caso, en la cortante guerra sucia que describe Ken Loach en su film El viento que acaricia el prado, 2006), que frena su relato hacia 1921, a las puertas de esas instancias decisivas, mirando la historia como si fuera un cuento contado mucho después, en una noche de invierno frente al fuego. Quizá por eso todo lo urgente y traumático de su asunto aparece como acunado entre algodones, licuado por un humor corrosivo y comprensivo a la vez.
NADA PERDURA. Disturbios es, por otra parte, una historia sentimental que evita el sentimentalismo. El comandante inglés Brendan Archer, aquejado de neurosis de guerra, viaja al remoto pueblito de Kilnalough, al sur de Irlanda, para retomar el romance que sostiene con la joven Ángela Spencer, relación que comenzó tres años antes con un único beso, y sobrevivió en una anodina correspondencia. Sobre esa base endeble (que bastaría para una novela romántica decimonónica) Archer edifica un futuro instalándose en el decadente hotel Majestic, propiedad del unionista Edward Spencer, padre de Ángela. Además de un contingente de viejas damas renuentes a pagar su estadía, el Majestic aloja a los demás hijos de Spencer (el inútil Ripon, enamorado de una chica católica, y las insoportables gemelas Faith y Charity), a un siniestro tutor, a un no menos siniestro sirviente, a varias camadas de gatos indecisos entre la domesticidad y la barbarie, y a un sinnúmero de visitantes de los que sobresalen la medio tullida Sarah Devlin y el cascarrabias doctor Ryan, católicos y antibritánicos. Para Archer, que viene de la Primera Guerra Mundial y cuya perspectiva ilumina y oscurece a la vez la novela, el Majestic es al comienzo tan irreal como una ficción, un universo delirante que para él se resume en el término "irlandés", del que parece sencillo apartarse pero que termina atrapándolo, menos con el imán de sus sucesivas historias (casi) amorosas que con el carácter físico del lugar.
Esa majestuosidad ruinosa del hotel es el pilar real y simbólico de la novela, que termina con su anunciado derrumbe. Disturbios es el Majestic tanto como La montaña Mágica era el sanatorio para tuberculosos o El Gatopardo era la mansión del príncipe de Salina. En la descripción de su estructura laberíntica, sus habitaciones clausuradas (incluyendo el exquisito detalle de la habitación blanca donde Archer cumple sus fantasías solitarias), el patio invadido por enredaderas, los pisos altos colonizados por gatos y la pista de squash por cerdos, Farrell pinta la agonía y animalidad de una época.
Cerrado el libro las piezas lentamente encajan: los recortes de prensa sobre disturbios en otras zonas del mundo; las alusiones a personajes reales de la historia irlandesa; la locura que campea por el Majestic (soberbia en el episodio de fusilamiento de los gatos, en las denodadas partidas de whist, en una cena con revólveres, etc.). Todo ensamblado con la escritura envolvente y divertida de Farrell, hábil enmascarador de una bomba narrativa cuyo impacto podría resumirse en la letanía del viejo doctor Ryan: "La gente es insustancial. No dura nada".
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15. Complicidad.
Stuart Neville

Ediciones Plata , colección Plata Negra.
Un nuevo libro, nuevamente ambientado en el Norte, de la mano y la pluma de Stuart Neville, autor de "Los Fantasmas de Belfast".
No he leido aún el libro al completo por lo tanto no puedo decir en global que me ha parecido, sinceramente supongo que no llegará a la calidad del anterior, que como ya dije, pese a ser muy poco condescendiente con el republicanismo, es uno de los libros de novela negra más entretenidos con los que me he topado en los últimos años.
Una vez más os aviso que aquí no encontrareis un libro 'de republicanismo militante' sino más bien lo contrario, pero si se acerca al anterior si podréis pasar unos buenos momentos de lectura novelada.
Desde la editorial tratan el libro de la siguiente manera:

Han transcurrido algunos meses desde el tiroteo que dejó al mafioso Bull O’Kane con dos balas en el cuerpo. Aún postrado y consumido por sus heridas, decide contratar a un asesino a sueldo, conocido como el Viajero, para que acabe con los testigos de aquella jornada que tanto le avergüenza. El reguero de sangre no hace más que crecer y el inspector Jack Lennon poco puede hacer para ponerle fin, dada la sospechosa apatía que de repente afecta a sus superiores.

Mientras los cadáveres comienzan a amontonarse en Irlanda del Norte, el antiguo pistolero del IRA Gerry Fegan se esconde con nombre falso entre los rascacielos de Nueva York. Pero el pasado no tarda en llamar a su puerta y una pesadilla recurrente, en la que ve a una niña atrapada en medio de un incendio, le obliga a regresar a casa, donde pronto encontrará un sorprendente aliado.

El autor:

Stuart Neville Nacido en el norte de Irlanda pocos días antes del Domingo Sangriento de 1972, fue músico y compositor, profesor, viajante, extra cinematográfico y doble de manos de un popular cómico irlandés antes de establecerse con una empresa de diseño de páginas web. Ha publicado relatos en medios como Thuglit, Electric Spec y Every Day Fiction, y es autor de Los fantasmas de Belfast, un debut novelístico celebrado por la crítica y por autores como James Ellroy.
En esta impactante secuela de Los fantasmas de Belfast, Stuart Neville vuelve a demostrarnos que, en lo que a Irlanda del Norte se refiere, la palabra “paz” es poco más que un eufemismo. Terrorismo, actividades mafiosas y oscuros intereses políticos son el pan de cada día en un país donde tener conciencia no sirve de nada si uno no lleva también una pistola en el bolsillo.

Reseñas:

«Leí esta segunda novela en un estado cercano al pavor. Nadie debería tener tanto talento como Stuart Neville. Complicidad es un libro magnífico.» Ken Bruen

«Complicidad es esa rara avis… una segunda novela que no sólo cumple con las expectativas generadas por la primera, sino que las supera.» John Connolly

«Escalofriantemente auténtica, estremecedoramente buena.» Val McDermid

«Un festín para los fans del thriller.» Booklist

« Stuart Neville presenta una historia de violencia, venganza y redención aún más poderosa que su impactante debut, tan llena de acción como de inteligencia.» Publishers Weekly

«Complicidad demuestra que Neville puede competir con su admirado James Ellroy a la hora de facturar thrillers llenos de negrura y violencia.» Daily Mail

«Otro hipnótico baño de sangre en Belfast.» Sunday Times

«Dinámica y adictiva» The Guardian.
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16. Historia de la clase obrera irlandesa 
Peter Berresford Ellis
Editorial Hiru.
Iker, que ha sido el traductor de la obra me ha comentado que en los agradecimientos se hace una mención a este humilde blog, y quiero publicamente reiterar mi mas sincero agradecimiento.

Pequeños gestos como ese, hacen que afronte con más energías la actualización del blog, sinceramente, es siempre agradable que a uno le reconozcan de alguna manera el esfuerzo que supone llevar una página de estas caraterísticas actualizada.

La editorial Hiru nos deja el prefacio del autor en la edición en castellano:

Peter Berresford Ellis, 2011

Muchas cosas han ocurrido en Irlanda desde que este libro se publicara por primera vez en marzo de 1972. Su única pretensión era dilucidar el desarrollo y la participación de la clase obrera irlandesa en la lucha por la liberación nacional y social. Mi intención era ampliar la obra clásica de James Connolly Labour in Irish History (El trabajo en la historia de Irlanda, 1910).

Para mi asombro, en pocos años empezó a considerarse un moderno clásico de la historia irlandesa. En julio de 1985 y febrero de 1996 se publicaron sendas ediciones actualizadas. También se ha publicado en distintos países, entre ellos Japón, en 1991. Esta es la primera vez que se traduce al castellano. Después de cuarenta años de haberlo escrito, me sigue sorprendiendo que me pidan nuevas ediciones en otros idiomas.

En los siglos XVI y XVII, cuando Irlanda fue conquistada por su vecina Inglaterra, el proletariado irlandés se convirtió inevitablemente en el principal motor de la lucha por la emancipación nacional y social del país. Por tanto, a partir del siglo XVIII, cualquier momento histórico adquirió una filosofía populista, socialdemócrata o socialista. En el proceso de explicar dicha dinámica, fui consciente de que no podía tratar muchos aspectos del desarrollo de la clase obrera con toda la profundidad que me hubiera gustado. Aspectos como los movimientos revolucionarios agrícolas del siglo XVIII, el desarrollo de comunas en el siglo XIX, el nacimiento de los sóviets irlandeses durante la guerra de Independencia (1919-21) y la lucha filosófica entre el tradeunionismo y sindicalismo. El derecho de asociación obrera no consiguió implantarse hasta veinte años después de que los sindicatos fuesen aceptados en Inglaterra.

Desde 1922, momento en que logra la independencia de la mayor parte del territorio, Irlanda sigue siendo un país dividido. Cuando Inglaterra no pudo seguir ejerciendo su viejo rol imperial en todo el país, aceptó un autogobierno para 26 de los 32 condados, pero conservó el control sobre los 6 condados del nordeste. Esta área se denominó erróneamente Irlanda del Norte, pues la mayor parte del territorio del norte de Irlanda está en la República de Irlanda, mal denominada Irlanda del Sur. Como la partición había pasado por alto la voluntad, expresada políticamente, de la inmensa mayoría del pueblo irlandés, y se había impuesto por medio de la fuerza militar, sólo había una manera de mantener el poder y de conservar ese territorio dentro del Reino Unido. Como se podrá ver en los capítulos más relevantes de este libro, la única manera de hacerlo fue la negación de los derechos civiles de un tercio de la población (o sea, los católicos que se identificasen con la causa nacionalista). El sectarismo religioso nunca fue la raíz del problema en Irlanda del Norte, sino un síntoma cínicamente utilizado por el Gobierno para mantener dividida a la población.

Incluso en nuestros días, mucha gente sigue sin entender que Irlanda del Norte formara parte del Reino Unido cuando, en la década de 1960, allí no existía nada parecido al sistema de “un hombre, un voto”. Se regía por una legislación (Specials Powers Act, Ley de Poderes Especiales) que habría despertado la admiración de Adolf Hitler o del régimen del Apartheid sudafricano. En la década de 1960, esa negación de los derechos civiles, y la violenta represión del movimiento por los derechos civiles de Irlanda del Norte, fue la chispa que en 1969 desencadenó la erupción de la “larga guerra” en el Norte.

Hoy día, tras décadas de derramamiento de sangre y años de nefastas negociaciones y tensiones, se ha creado una nueva administración en la que los derechos civiles están amparados por ley, y los representantes de todas las comunidades pueden ser elegidos y reunirse para decidir su futuro en el gobierno local. No todos lo aceptan como una vía de futuro. Persisten la suspicacia y la malestar por parte de ambos bandos, y disidentes de ambos lados se han mostrado reacios al abandono de las balas y las bombas como forma de avanzar. Que una nueva vía conduzca o no a la reunificación pacífica del país y a una Irlanda unida como la existente antes de la partición de 1922, aún está por ver.

La partición del país fue vista por los líderes socialistas del momento como la mayor amenaza para la unidad de la clase obrera y sus aspiraciones, porque vieron acertadamente que conduciría a la división del proletariado y tal vez a una gran deriva belicista, tal como ocurrió con la Internacional durante el periodo comprendido entre 1914 y 1918. Lo ocurrido en Irlanda del Norte demostró que aquellos miedos tenían fundamento. ¿Será posible una reunificación del proletariado irlandés?

Siempre he mantenido que la libertad nacional y la libertad social no son dos cuestiones distintas y aisladas, sino las dos caras de un mismo y gran principio democrático, y una está incompleta sin la otra. El camino hacia un internacionalismo sólido surge del reconocimiento del hecho nacionalista y no de su rechazo, y ese reconocimiento es inseparable si se quiere conseguir una sociedad verdaderamente socialista.
        

        Nº de páginas: 526
        PVP: 17 €


Se puede adquirir escribiendo a hiru@euskalnet.net 
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17. James Connolly, antología (1896-1916). Textos sobre socialismo y liberación nacional.
Desde Txalaparta nos presentan este libro muy recomendable, que recopila algunos textos del gran James Connolly.

Colección: GEBARA

Autor: CONNOLLY, JAMES

Precio: 19,70 €

(Hasta un 20% de descuento por ser suscriptor o suscriptora)

- Sinopsis

James Connolly es uno de los más influyentes pensadores socialistas de comienzos del siglo pasado. Su militancia política y sus textos funden, por primera vez, los ideales del marxismo y del republicanismo irlandés. Son, la causa obrera y la causa nacional, dos caras de una misma bandera que Connolly enarbolará para oponerse al colonialismo británico y a la explotación burguesa. Por todo ello, su legado fue referencia ineludible para las luchas anticolonialistas que estaban por llegar.
Admirado por muchos dirigentes de izquierda de su época, entre ellos Lenin, su muerte fue el preludio del heroico sacrificio que vendría a realizar la causa socialista en el siglo XX. Esta antología viene a cubrir un significativo vacío en la historiografía de izquierdas.
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18. Las Clases Trabajadoras en la Historia de Irlanda

Traducción: Antonio Fernández Lera

Editado por: Alberto Corazón Editores.

Un libro interesantísimo publicado por primera vez en 1910 de la mano de James Connolly y editado en castellano en 1974. Es difícil de encontrar, pero es posible (doy fe de ello).

Desde la editorial explican que, a su juicio, el interés de esta obra reside en que muestra el problema irlandés en su realidad de conflicto de clases, permitiendo así comprender que solo las clases trabajadoras pueden encabezar la lucha por la libertad de Irlanda.
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19. Oigo sirenas en la calle

Desde Cruce de cables, nos hablan de esta nueva novela negra, de la siguiente manera:

Oigo sirenas en la calle
Adrian McKinty
Alianza Negra 2014

Irlanda del Norte, años ochenta. Un torso aparece en una maleta abandonada. Ha estado congelado, lo que impide saber con precisión cuándo murió la víctima. Un tatuaje incompleto y una vieja cicatriz de metralla son lo único que lo pueden identificar. Se hace cargo del caso Sean Duffy que no pasa por su mejor momento: su relación sentimental hace aguas. La víctima murió envenenada, no es el método que emplean los paramilitares, ni del IRA ni los unionistas. El veneno es casero y procede de una planta tropical desconocida en Irlanda. Parece el crimen perfecto, pero Duffy sabe que eso nunca pasa. Todo va a cambiar cuando descubre unas señas en la maleta: las de un oficial de las fuerzas de seguridad recientemente asesinado.

Adrian McKinty es uno de los más brillantes representantes de la nueva generación de escritores de novela negra en lengua inglesa. Nacido en Carrickfergus, Irlanda del Norte, tras estudiar Filosofía en Oxford, se trasladó a Nueva York en donde realizó todo tipo de trabajos manuales para sobrevivir. Su carrera literaria la empezó cuando logró una plaza docente de lengua en Denver.

Autor de una docena de novelas negras, todas tienen en común la agitada historia reciente de Irlanda del Norte que vivió durante su infancia y adolescencia. Actualmente vive en Melbourne, Australia.
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6 comentarios:

Demos dijo...

"Irlanda del norte; una historia de guerra y la busqueda de la paz" Rogelio Alonso. Editorial Complutense

Anónimo dijo...

"Biography of Bobby Sands" Dennis O'Hearn.

wilfo.

Daniel dijo...

Hola, disculpen, ¿me podrían dar información de una página web en la cual pueda ver estas películas?

Alias dijo...

Hola Daniel, no se si te has fijado bien, pero esta entrada trata de libros, no de películas.

Supongo que te referirás a la entrada de cine, en ese caso te recomiendo la vía legal ... comprar el DVD o Blue Ray. Ya si quieres la otra 'menos legal', poniendo el título de la cinta en internet seguido de torrent, te podrás descargar la mayoría, al igual que poniendo ver online.

Un saludo.

Daniel dijo...

Sí, me refería a la entrada de cine, que pena por el error. Muchas gracias por la información.

Alias dijo...

De nada Daniel, gracias a ti por el comentario, y ya te digo, la inmensa mayoría son fáciles de descargar por internet y por supuesto están disponibles en DVD-Blue Ray.

Un saludo.