Un pedófilo, miembro de una banda musical lealista, ha recibido amenazas de muerte por parte de la UVF.
Paul Tansley, quien siendo adolescente fue castigado por este grupo mediante disparos en las rodillas, se le ha advertido que no regrese al este de Antrim, después de que un grupo de personas se presentara en la vivienda de un familiar el pasado fin de semana.
Este hombre de 37 años fue visto en la propiedad, situada en Carrickfergus, apenas unas horas después de haberse declarado culpable ante el tribunal de mantener comunicaciones de índole sexual con un menor.
Una multitud de vecinos enfurecidos se congregó frente al apartamento para enfrentarse a Tansley —antiguo integrante de la banda de flauta lealista de Cairncastle, cerca de Larne—, pero se dispersaron al saber que él se encontraba en otro lugar.
Ahora la UVF le ha advertido que no vuelva al este de Antrim.
Tansley, natural de la localidad de Eden —en las afueras de Carrickfergus—, había residido en varios domicilios mientras afrontaba cargos por delitos sexuales contra menores, incluido uno en la urbanización New Mossley, en Newtownabbey. Ahora (según Belfast Telegraph) se encuentra refugiado en un hotel del área metropolitana de Belfast, tras haber sido informado de la amenaza de la UVF en su contra.
La semana pasada, ante el Tribunal británico de la Corona, de Belfast, Tansley se declaró culpable de mantener comunicaciones de índole sexual con una menor en fechas comprendidas entre diciembre de 2024 y febrero de 2025, en dichas comunicaciones la incitaba a realizar actos sexuales.
Tansley también admitió dos cargos por posesión de pornografía extrema, concretamente imágenes de bestialismo.
El individuo fue puesto en libertad bajo fianza a la espera de la sentencia, prevista para noviembre, y se le ordenó inscribirse en el registro de delincuentes sexuales.
Asimismo, se le indicó que debía someterse a un seguimiento por parte de los servicios de libertad vigilada y de psiquiatras, con el fin de elaborar informes para el juez.
La amenaza de la UVF contra él se produce pocos días después de que este grupo le rompiera los brazos a un hombre y lo abandonara junto a una antigua cantera, en un ataque de castigo.
La víctima es hijo de un conocido lealista del barrio de Rathcoole, en Newtownabbey, y fue atacado tras un enfrentamiento con cabecillas de la organización.
Se le obligó a acudir a un lugar donde se llevaría a cabo un «castigo» previamente orquestado; tras ser golpeado, fue arrojado desde un vehículo junto a la antigua cantera de Ballyduff.
El Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) declaró: «Los detectives están investigando una denuncia por una agresión grave contra un hombre en la zona de Newtownabbey, ocurrida el 7 de octubre».
«La víctima sufrió múltiples lesiones, por las cuales recibió tratamiento hospitalario. Actualmente, se están realizando pesquisas para determinar el móvil de los hechos».















