viernes, 21 de agosto de 2026
Visitar no es destruir - seamos conscientes
Ahora os han dicho que el equivalente a 10.000 monedas ha sido retirado minuciosamente de la Calzada del Gigante tras años de turistas (que no visitantes conscientes) que las atascaban entre las columnas.
Los conservacionistas que trabajan para proteger este emblemático Patrimonio de la Humanidad del Norte han retirado más de 20 kg de monedas no deseadas de entre sus pilares de basalto.
Los trabajos para retirar las monedas comenzaron en mayo del año pasado ante la preocupación de que estuvieran dañando las rocas de la calzada.
"Es un alivio, las monedas estaban causando un daño considerable", declaró el Dr. Cliff Henry, responsable de conservación de la naturaleza del National Trust. «Estas monedas se estaban oxidando y expandiendo, y eran capaces de presionar toda la columna de roca que tenían encima, empujándola hacia arriba», declaró al programa North West Today de BBC Radio Foyle.
La Calzada del Gigante está formada por unas 40.000 enormes columnas de basalto negro que sobresalen del mar.
El National Trust afirmó que la práctica de introducir monedas en la calzada comenzó hace años, pero se ha vuelto problemática a medida que ha aumentado su escala en la última década.
Se cree que los turistas las dejan allí para ''la buena suerte o por amor''.
Un informe del Servicio Geológico del Norte había recomendado previamente la retirada de las monedas para detener el impacto físico y químico del metal en las rocas.
Los turistas a veces usaban otras piedras para golpear las monedas.
Henry añadió: "Todo ese óxido, esas manchas, bajaban por la parte frontal de las columnas. Tenía un aspecto terrible y estaba causando daños a la calzada. Nos alegra mucho haberlas sacado todas".
El cantero especializado Nathan Morrow fue contratado para ayudar con la extracción.
"Lo encontró satisfactorio, pero a la vez frustrante. Fue un trabajo minucioso y frustrante", dijo el Dr. Henry.
"Algunas monedas estaban bastante atascadas. Descubrió que si lograba moverlas un poco, si las movía hacia adelante y hacia atrás, finalmente podría sacarlas".
Se utilizaron alicates para extraer las monedas cerca del borde de la roca, y una herramienta de extracción para algunas de las monedas más incrustadas.
Algunas monedas tardaron más de 20 minutos en extraerse, comentó, añadiendo que otras "salieron muy rápido".
El Dr. Cliff Henry afirmó que las rocas se habían visto afectadas en varios niveles.
Se ha colocado nueva señalización en el lugar para animar a la gente a no introducir monedas en la calzada.
Este mensaje, según el Dr. Henry, también se está compartiendo en las redes sociales del National Trust.
"Por favor, no introduzcan estas monedas. Si quieren hacer algo con su moneda, deposítenla en la caja de donaciones y podremos usar ese dinero para buenas causas", dijo.
El National Trust indicó que ahora está estudiando cómo dar forma a las monedas. en una pieza de exposición para concienciar sobre su posible daño.
¿Por qué es tan famosa la Calzada del Gigante?
La Calzada del Gigante se encuentra en el condado de Antrim y se formó por una intensa actividad volcánica que empujó roca fundida a través de grietas en la tierra. Esta lava fluyó, se enfrió, se contrajo y se agrietó, creando columnas de basalto.
Estas también forman parte de una famosa leyenda sobre un gigante llamado Finn McCool (Fionn mac Cumhaill en irlandés).
Se dice que construyó la calzada como un puente hacia Escocia para luchar contra otro gigante que lo provocaba.
Según otra leyenda, en otra pelea con un gigante, Finn arrojó tierra que falló, cayó al mar y se convirtió en lo que hoy conocemos como la Isla de Man.
sábado, 1 de agosto de 2026
El Shillelagh
domingo, 5 de julio de 2026
A medio camino entre la cárcel y la fábrica: el caso de las Lavanderías Magdalena en Irlanda
Después de la independencia de Irlanda, conquistada hace un siglo, hubo un tiempo en el que las “Magdalene Laundries” (Lavanderías Magdalena) fueron muy conocidas. Su creación es un ejemplo de lo que Marx explica en la acumulación originaria de capital: una mezcla de fábrica y cárcel a partes iguales.
Ahora un libro de Louise Brangan, “The fallen” (“Las caídas”), recuerda aquella historia terrorífica (*). Lo más característico de este tipo de centros era que la fuerza de trabajo la componían niñas y mujeres que trabajaban en condiciones de semiesclavitud, como corresponde a las instituciones correccionales.
Los internados tenían paredes altas, cerraduras en las puertas, barrotes en las ventanas y a las reclusas no se les permitía salir. Los carceleros eran las monjas. Este tipo de correccionales existieron hasta 1996 y la autora grabó muchas entrevistas con supervivientes y Brangan describe sus vidas concentrándose en seis mujeres con detalle.
Las mujeres podían “caer” en las redes penitenciarias por los más diversos motivos, desde el embarazo hasta la orfandad, pasando por la prostitución, las enfermedades mentales y la necesidad de ocultar los orígenes “ilegítimos” de ciertos nacimientos.
En Irlanda “caían” las mujeres que destrozaban el ideal católico de feminidad al “tener gustos extranjeros y carecer de fibra moral”. A partir de 1922, 10.000 mujeres al menos fueron encarceladas en las lavanderías, que fueron dirigidas por cuatro órdenes de monjas católicas. Estas mujeres realizaron trabajos de lavandería pesados y a menudo peligrosos sin paga y fueron objeto de toda clase de abusos.
Este tipo de internados eran mucho peores que la prisión. A las mujeres les privaron de su identidad, les cambiaron el nombre, incluso les llamaban por un número, y les cortaron el pelo.
Sus vidas fueron constantemente supervisadas por las monjas católicas que las llevaron en una oración interminable durante toda la jornada laboral. No se podían hacer amistades, no se les permitía hablar, no les permitían relojes ni tiempo libre, excepto un paseo silencioso por el patio antes de acostarse. Los domingos eran para tejer y orar. Incluso los muebles en el refectorio y el dormitorio fueron diseñados para evitar el contacto visual.
La mayoría de las supervivientes terminaron empobrecidas y con problemas de salud, tanto mentales como físicos, como resultado de su reclusión.
Fosas comunes en los monasterios
En 1993 una orden religiosa de monjas católicas, las Hermanas de Nuestra Señora de la Caridad, decidió vender una parcela de tierra en su convento de High Park, en Dublín. No era un convento cualquiera. Había sido una de las Lavanderías Magdalena más grande de Irlanda.
El sitio contenía una gran tumba y 133 cuerpos debían ser exhumados. Sin embargo, sólo había 75 certificados de defunción. Algunos de los cuerpos no tenían nombre, y se desconocen sus causas de muerte.
Cuando comenzó la exhumación, los problemas continuaron aumentando, al igual que el recuento de cuerpos. Parecía que en lugar de 133 cuerpos, en realidad había 155 cadáveres. Fueron desenterrados e incinerados para que sus identidades siguieran siendo desconocidas.
El gobierno no se disculpó hasta 2013 de una manera mezquina y las monjas fueron exoneradas de cualquier clase de responsabilidad. Se pidió a las órdenes católicas que habían dirigido las lavanderías que se suscribieran al esquema de compensación gubernamental para las mujeres. Se negaron, diciendo que habían actuado de buena fe al proporcionar un refugio, trabajo y redención a las mujeres “caídas”.
Es lo que los carceleros llaman “redención de penas por el trabajo” que los presos conocen muy bien.
(*) https://www.theguardian.com/books/2026/apr/15/the-fallen-by-louise-brangan-review-an-enraging-account-of-irelands-magdalene-laundries
jueves, 21 de mayo de 2026
El Tratado de Dingle
El Tratado formalizó la relación entre Irlanda y España, incorporando la mayor parte del suroeste de Irlanda a la Monarquía Hispánica, y concediendo a los irlandeses la ciudadanía en los dominios del monarca, incluyendo España, partes de Italia, Países Bajos, y los recién descubiertos territorios del Nuevo Mundo que se denominarían como Virreinato de Nueva España, entre otros.
El Tratado de Dingle estableció los siguientes puntos principales:
Incorporación de la mayor parte del suroeste de Irlanda a la esfera de influencia de la Monarquía Hispánica.
Concesión al pueblo irlandés la ciudadanía en los territorios del Imperio Español, incluyendo España, los Países Bajos, Franco Condado, Reino de Nápoles, Ducado de Milán, Virreinato de Nueva España, etc., otorgando así a los irlandeses los mismos derechos que a los españoles en los territorios bajo dominio de Carlos V.
La copia del Tratado de Dingle perteneciente a Carlos V se encuentra en la Biblioteca Real de Bélgica en Bruselas, y fragmentos de la copia del Conde de Desmond están en la Biblioteca Británica en Londres.
El Tratado de Dingle representó un momento significativo en las relaciones entre Irlanda y España. Sentó las bases para una futura colaboración de los irlandeses en diversos asuntos relacionados con los intereses hispánicos.
Posteriormente, en 1554, el matrimonio de Felipe, Príncipe de Asturias con María I de Inglaterra tuvo implicaciones para Irlanda. Felipe fue nombrado Rey titular de Inglaterra e Irlanda *iure uxoris*. Como resultado de esta unión, lo que hoy es el Condado de Offaly fue nombrado "Condado del Rey" (King's County), y la localidad de Daingean fue renombrada como Philipstown en honor a quien se convertiría en Felipe II.
Los privilegios hacia los súbditos irlandeses fueron renovados en varias ocasiones por Felipe V y sucesivos reyes españoles. Poco después de su ascenso al trono, Felipe V reconfirmó y extendió los privilegios de los irlandeses en sus reinos.
Con algunas notables excepciones que se unieron a la causa del Archiduque Carlos de Austria, la mayoría de las familias irlandesas de Dingle que se habían integrado profundamente en la nobleza española durante el siglo XVII, apoyaron la sucesión de Felipe V. Desde la firma del tratado los posteriores emigrantes irlandeses reclamaron en numerosas ocasiones sus disposiciones, para conseguir una considerable ventaja socioeconómica y política en diversos territorios del Imperio Español.
En 2009, la Embajadora de España en Irlanda, Mercedes Rico, visitó la ciudad de Dingle por invitación de la Sociedad Histórica de Dingle para inaugurar una placa conmemorativa que marcaba el 480 aniversario de la firma del Tratado de Dingle.
En su discurso, la embajadora expresó su alegría por estar presente y agradeció a la Sociedad Histórica de Dingle la invitación.
"La solemnidad de este acto se ha visto enriquecida por la maravillosa marcha musical de la banda de gaitas y tambores de Dingle, y agradezco enormemente el honor que me han concedido con el desfile de esta tarde. En abril de 1529, sus antepasados dieron la bienvenida al primer enviado diplomático oficial de España a Irlanda. Cuando se le pidió a Don Fernández que viniera a Dingle, solicitó 120 ducados para cubrir sus gastos de viaje, pero recibió cuatro veces esa cantidad. ¡Cómo han cambiado los tiempos!", dijo entre risas.
Referencias:
D. M. Downey, “Irish-European integration: The legacy of Emperor Charles V” in H. Clarke,H. & J. Devlin (Eds.), Ireland & Europe. Essays in Memory of Albert Lovett, Dublin, 2003, pp. 97-117;
Recio Morales, “Irlanda en la estrategia general de los Austrias madrileños, 1529-1700”;
D. M. Downey & J. Crespo MacLennan (Eds.), Spanish-Irish Relations through the ages, Dublin, 2008, pp. 17-48
St James’s Church and graveyard, Dingle, Co Kerry The Heritage Council
The Treaty of Dingle remembered - Irish Independent Hispanopedia.
martes, 28 de abril de 2026
Pedofilia y guerra sucia contra el movimiento independentista irlandés
Por Juan Manuel Olarieta
El caso de Epstein no es una excepción sino un método de funcionamiento típico de las centrales de espionaje desde hace un siglo. En 1980 se destapó en Belfast, la capital de Irlanda del norte, uno característico de esos “escándalos”, que fue convenientemente tapado como si se tratara de violaciones de menores cometidas en un internado para niños. Es el caso Kincora. “Lo que hace que Kincora sea notable es que los servicios de espionaje británicos participaron en el abuso continuado de niños para asegurar la inteligencia”, dice el Daly Telegraph (1).
Eran los tiempos de la “guerra sucia” en el norte de Irlanda, que los unionistas llaman “Ulster”, contra el movimiento independentista y las centrales de espionaje convirtieron el internado de Kincora en un centro de tortura infantil dirigido por pedófilos, entre ellos sus propios agentes y colaboradores.
El MI5 (dependiente del Ministerio del Interior) y el MI6 (del Ministerio de Asuntos Exteriore) crearon un cebo en el internado infantil para comprometer y chantajear a determinadas figuras políticas de relieve. El internado proporcionó un manera de reclutar y comprometer a numerosas personas en la “guerra sucia” contra los independentistas irlandeses, a costa de las violaciones de los niños.
En mayo del año pasado, el periodista Chris Moore publicó un relato del caso titulado “Kincora: la vergüenza de Gran Bretaña” (2). Como cabía esperar, sus revelaciones han sido recibidas con un silencio sepulcral en los medios de comunicación británicos.
Kincora formaba parte de una red de pedofilia que se extendía por varios internados infantiles de Irlanda del norte. Uno de los que frecuentaban aquel lugar era Lord Mountbatten, primo de la reina Isabel II y virrey de la India, ejecutado en 1979 por la organización irlandesa IRA.
La pedofilia de Mountbatten era ampliamente conocida. Como ocurre en estos casos, todos los sabían y todos se callaban. Ya en la Segunda Guerra Mundial, el FBI identificó a Mountbatten como “un homosexual con perversión por los niños pequeños”. Cuando el historiador británico Andrew Lownie quiso acceder a los archivos del FBI sobre Mountbatten, le dijeron que habían sido destruidos. Un funcionario del FBI le confesó que se eliminaron después de que los pidiera.
La casa de los horrores
El internado se abrió en 1958 y desde el principio los niños denunciaron que las violaciones eran rutinarias. Durante las décadas siguientes el albergue fue inspeccionado repetidamente por la policía en respuesta a las acusaciones. Acabaron siempre en la papelera.
Las denuncias aumentaron en 1971, cuando un destacado espía del MI6, William McGrath, fue nombrado tutor del centro. Las niños describieron que habían sido violados sádicamente por McGrath hasta el punto de sufrir hemorragias internas.
Uno de los niños, Stephen Waring, no pudo soportar más la brutalidad y el horror, y se suicidó en 1977 saltando al mar durante un viaje en el ferry entre Belfast y Liverpool.
Tanto McGrath como el director del centro, Joe Mains, llevaban a los niños por los bares y hoteles, donde eran alquilados a los huéspedes (3). McGrath era un personaje bien conectado en la Irlanda ocupada, con profundos vínculos con los políticos unionistas y las bandas paramilitares unionistas, como la Orden de Orange. Incluso McGrath encabezó su propia banda de pistoleros, Tara, al servicio del ejército británico.
McGrath se jactaba de su trabajo con la inteligencia británica. Una fuente policial le confirmó a Moore que trabajaba para el MI6 desde finales de la década de los cincuenta. Todo lo que hacía era conocido por la inteligencia británica.
Uno de los habituales de Kincora era Maurice Oldfield, máximo dirigente del MI6 en Irlanda del norte durante la década de los setenta. Era un veterano espía de la Guerra Fría. Poco antes de su muerte en 1981, el MI5 llevó a cabo una larga investigación sobre sus actividades en Oriente Medio e Irlanda del norte.
La central de espionaje reunió cuatro voluminosas carpetas que documentaban los vínculos de Oldfield con Kincora, su amistad con Mains y su conexión personal con los crímenes que se cometieron en el internado, lo cual era ampliamente conocido por la policía de Irlanda del norte.
El subdirector del MI6, Peter Hayman, fue otro de los pedófilos que violaron a los niños de Kincora. En 1978, durante un registro en su domilio, la policía de Londres descubrió su colección de pornografía infantil. A pesar de ello, en 1981 lo nombraron miembro de la Cámara de los Comunes.
Tres años después le sorprendieron con un niño en unos baños públicos de Londres y fue detenido. Toda su condena consistió en una amonestación.
Los crímenes de Kincora no se destaparon hasta enero de 1980 y, en diciembre del siguiente, año fueron juzgados Mains, McGrath y otros cuatro pedófilos a penas insignificantes.
Durante el juicio la preocupación del espionaje se centró en que nadie difundiera las conexiones de Kincora con el MI5 o el MI6. Era un caso aislado; no se debía generalizar. Los extensos archivos complilados entre de 1980 y 1983 fueron destruidos.
En abril de 2021 la BBC anunció una nueva temporada de documentales para arrojar una nueva luz sobre Irlanda del norte. Entre ellas estaba “The Lost Boys of Belfast”, que contaba la historia de los niños que desaparecieron de Belfast durante la represión del movimiento independentista. Los casos estaban relacionados con la pedofilia en Kincora. Entre los entrevistados se encontraban varios policías que confirmaron que la inteligencia británica había saboteado sistemáticamente sus investigaciones sobre las desapariciones.
Pero la BBC no era más que una sucursal del MI5, que tenía una oficina propia dentro de la cadena (4). En vísperas de la transmisión, el documental fue retirado de la emisión. Era demasiado evidente que el MI5 había participado en la violación de los niños de Kincora. Con otro nombre, el documental se puede ver hoy en YouTube (5).
El silencio no solo alcanza a Kincora sino a toda la “guerra sucia” de las bandas terroristas británicas, legales e ilegales, contra los independentistas irlandeses.
(1) https://www.independent.co.uk/news/uk/crime/the-kincora-scandal-mi5-tried-to-blackmail-belfast-homosexual-says-whistleblower-9644610.html
(2) https://www.irishacademicpress.ie/product/kincora/
(3) https://villagemagazine.ie/kincora-survivor/
(4) https://villagemagazine.ie/kincora-an-orwellian-nightmare-at-the-bbc-by-david-burke/
(5) https://www.youtube.com/watch?v=QAXRIX-Vwss
sábado, 24 de enero de 2026
La Feria del Libro Radical de Derry celebra su décimo aniversario
Durante la última década, la Feria del Libro Radical ha desempeñado un papel importante en la agenda política de la ciudad, en pleno Bogside.
Libros, debates y charlas políticas han atraído al público local, así como a quienes han viajado desde lugares más lejanos para participar en las discusiones o comprar literatura política, ya sea nueva o antigua.
sábado, 27 de diciembre de 2025
Drogheda, la Gran Hambruna y la Media Luna
miércoles, 29 de octubre de 2025
Firma para erigir una estatua de Patrick Pearse frente a la Oficina del GPO en Dublín
Os pedimos que firméis la petición, que está disponible en la siguiente dirección:
Y ya sabéis: "Todos, republicanos o no, tienen su propia parte particular que desempeñar. Ninguna parte es demasiado grande o demasiado pequeña, nadie es demasiado viejo o demasiado joven para hacer algo".
Con este simbólico gesto, seguimos haciendo ''algo''.
Patrick Pearse (1879-1916) es una de las figuras más influyentes de la historia irlandesa. Como Comandante en Jefe del Alzamiento de Pascua de 1916 y principal autor y firmante de la Proclamación de la República de Irlanda, sus acciones e ideales estuvieron profundamente entrelazados con los acontecimientos históricos que tuvieron lugar en la Oficina de Correos de Dublín.
La Oficina de Correos de Dublín sigue siendo el corazón físico y simbólico del republicanismo irlandés. Sin embargo, si bien varias figuras clave de la historia irlandesa son conmemoradas en toda la ciudad, la ausencia de Pearse en este lugar tan conmovedor constituye un vacío notable en nuestro paisaje nacional.
Les instamos a firmar esta petición para mostrar su apoyo a la instalación de una estatua de Patrick Pearse —educador, revolucionario y autor de la Proclamación de 1916— frente a la Oficina de Correos de Dublín, el corazón espiritual de la independencia irlandesa. Su legado merece un honor visible en el lugar donde se forjó la historia.
lunes, 28 de abril de 2025
Patrick McClean excluido de la convocatoria del Glentoran
El defensa McClean ha sido excluido del equipo del Glentoran para el partido contra el Larne.
La marcha Republicana fue bastante numerosa y contó con una Colour Party de cincuenta personas, que desfilaron con atuendo militar.
En las cercanías de la marcha, en las murallas de Derry se produjeron incidentes, tras ser atacadas dotaciones policiales masivamente desplegadas en la zona. Un total de unas 50 bombas de gasolina y otros tantos elementos pirotécnicos fueron arrojados contra el PSNI, además de objetos contundentes diversos.
lunes, 21 de abril de 2025
¿Sabías que...? Les Binks (Judas Priest) tenía fuerte amistad con Orangistas de Portadown
Un destacado orangista ha expresado su dolor tras la muerte de su amigo Les Binks, ex baterista de la banda de heavy metal Judas Priest. David Jones, quien durante mucho tiempo estuvo asociado con la violenta campaña de protesta de Drumcree, y Binks fueron amigos en su juventud en Portadown y tocaron en el mismo grupo, The Machine.
El ex baterista de Judas Priest, Les Binks, murió a los 73 años. Binks falleció el 15 de marzo de 2025 pero la nota de su fallecimiento se hace oficial el día 14 de abril de 2025.
El músico norirlandés, nacido en la convulsa localidad de Portadown, se unió a la legendaria banda de heavy metal en 1977, tras haber trabajado con Eric Burdon, War (más tarde conocidos como War) y el grupo pop Francy. Su fallecimiento fue reportado por varios medios, aunque no se indicó la causa de muerte.
Binks participó en los álbumes de 1978 ‘Stained Class’, ‘Killing Machine’ y en el LP en vivo de 1979 ‘Unleashed In The East’. Abandonó Judas Priest poco después del lanzamiento de este último disco.
La banda expresó en Instagram: «Estamos profundamente tristes por el fallecimiento de Les y enviamos nuestro amor a su familia, amigos y fanáticos. Su aclamada interpretación de batería fue de primera clase, mostrando su técnica única, talento, estilo y precisión. Gracias, Les; tu reconocimiento perdurará».












