"An té nach bhfuil láidir ní foláir dhó bheith glic"


Céad míle fáilte!


viernes, 31 de octubre de 2025

Oíche Shamhna shona! - Feliz Samhain!

Halloween es una fiesta de transición. En ese momento, en el que las tinieblas dominan cada rincón de estas tierras gaélicas y la oscuridad abre las puertas a un sinfín de historias y leyendas. De hecho, en este punto de máxima tenebrosidad, los celtas creían que los muertos volvían del más allá y la tierra se llenaba de espíritus.

Justo en esa conexión entre la vida y la muerte, el inicio del invierno daba por terminada la época de cosechas, lo que se traducía en grandes fiestas y celebraciones. Es cuando surge en Irlanda el Samhain, la fiesta que celebra el fin del verano y a su vez, representa la semilla de lo que en la actualidad se conoce como Halloween.

En lo alto de las colinas de Irlanda, los diferentes clanes celtas que vivían esparcidos por la zona ascendían hasta ellas y, enfundados en disfraces en honor a personajes del bosque y la cultura popular, encendían grandes hogueras.

Justamente el condado de Meath, ubicado al este de la isla, acoge cada año el festival Púca, o lo que es lo mismo, la festividad que recrea uno de los ritos más espectaculares de antaño. Los duendes, los espíritus y los fantasmas dejan paso al Púca, una criatura de aspecto salvaje que provoca terror entre los habitantes.

La noche más terrorífica del año también es una de las más sabrosas y es que esta fiesta huele a bizcocho recién horneado, a frutas dulces o a deliciosas patatas, entre otros.

Con el fin de las cosechas, son muchos los platos típicos que esta fiesta deja en el recetario popular como es el caso del Barmbrack, el pan de frutas misterioso que según marca la tradición, todos los miembros de cada familia tienen que tomar.

Por otro lado, está el Colcannon, un plato cálido sencillo hecho con puré de patata y mezclado con col rizada o repollo verde y cebollas, que ha conseguido cruzar fronteras y popularizarse en todo el mundo durante estas fechas.

Irlanda es tierra de leyendas, Loftus Hall, considerado el edificio más embrujado de toda la isla, es una mansión a la que no le falta ningún detalle para dar miedo. Incluso se dice que el mismo diablo en persona se presentó a la puerta de esta casa.

Remóntate a los orígenes de Halloween y te descubrirás envuelto en la neblina de una Irlanda pagana hace más de 3000 años, el antiguo festival de Samhain se celebraba en pleno corazón del Ancestral Este de Irlanda para marcar el inicio del invierno.
 
Artículo original de Venaviajera

Gobiernos vs. Ciudadanos 32CSM

32CSM.- La noticia del atroz acto perpetrado contra una niña de diez años en el hotel CityWest/centro IPAS de Dublín el fin de semana pasado es impactante y repugnante, y nuestros más sinceros pensamientos están con ella.

Si bien el responsable es una auténtica mancha infrahumana, es importante que las despreciables acciones de este animal no se utilicen como excusa para atacar a los numerosos refugiados y solicitantes de asilo genuinos, ni a quienes han venido aquí para construir una vida para sus familias; después de todo, los irlandeses son uno de los pueblos que más emigran en el mundo.

Dicho esto, la comprensible rabia, miedo y falta de acción son las consecuencias inevitables de sistemas políticos fallidos, sobre los cuales es necesario responder a serias preguntas. Lo más importante es cómo una niña inocente de 10 años, supuestamente bajo el cuidado del Estado, se encontraba en estas instalaciones en particular y por qué la agencia estatal de infancia y familia, Tusla, ha intentado defenderse afirmando cínicamente que esta niña se había "fugado" de su personal, como si de alguna manera la culparan.

También cabe preguntarse por la política gubernamental que ha permitido que el cretino responsable del ataque permanezca en Irlanda incluso después de haber recibido una orden de deportación a principios de este año.

Existe una política deliberada y turbia en juego mediante la cual grandes empresas privadas y filiales, así como terratenientes buitres, están amasando decenas de millones de dólares de contratos gubernamentales para alojar, transportar y alimentar a solicitantes de asilo. Casualmente, muchas de estas empresas tienen vínculos con los principales partidos políticos, por lo que les conviene mantener estas políticas disfuncionales. Este enorme fracaso no solo afecta al gobierno de los 26 condados, sino también al gobierno británico extranjero que ocupa ilegalmente 6 de nuestros condados del norte.

La frustración pública, ahora desbordante, es el resultado directo de la incapacidad de ambos gobiernos para atender las necesidades básicas de los ciudadanos que viven aquí. Hay una epidemia de personas sin hogar, nuestros sistemas de salud están fallando rápidamente, los empleos y los salarios se están estancando, y el gasto público en proyectos absurdos parece estar siendo autorizado por la suerte o el peso de un sobre. Nuestro pueblo no tiene una dirección clara para quienes se atreven a plantarse en nuestras puertas prometiendo el cielo y las estrellas a cambio de un voto, pero están más interesados ​​en subastar nuestros recursos y nuestro país al mejor postor.

En los seis condados ocupados estamos encadenados a Gran Bretaña; en los veintiséis condados, estamos encadenados a Europa. Este purgatorio entre la espada y la pared lo mantienen los guardianes de Leinster House y Stormont, y hasta que todos nos levantemos, estos parásitos seguirán alimentándose del miedo y la desconfianza. Al caer en las divisiones artificiales de la religión, el sectarismo y la etnicidad, los oprimidos nunca nos liberaremos de las cadenas del opresor. Necesitamos centrar nuestra ira en aquellos que están creando estas crisis continuas, no en aquellos más afectados por ellas. 

jueves, 30 de octubre de 2025

Rose Dugdale: la heredera que eligió la revolución (NR)

Nos informa un lector del blog (al que desde aquí agradecemos la información) del interesante artículo de Nueva Revolución que a continuación ponemos, sin editar.

Como es costumbre, animamos a nuestros lectores/as a hacer un ejercicio de lectura crítica, ya que el artículo es de opinión, y como tal, objeto de distintos puntos de vista:

Bridget Rose Dugdale nació el 25 de marzo de 1941 en el seno de una de las familias más acomodadas de Inglaterra. Su infancia transcurrió entre los jardines impecables y los rituales de la alta sociedad británica: sirvientas, internados, el viaje por Europa que marcaba la entrada en la edad adulta y, a los diecisiete años, el baile de debutantes en el Palacio de Buckingham, donde conoció a la reina Isabel II. Su destino parecía escrito: la vida previsible de una mujer aristócrata inglesa, educada para el lujo y el deber. Sin embargo, su vida no obedecería nunca a los guiones establecidos.
 
Desde joven mostró un carácter inconformista, un espíritu crítico que chocaba con la rigidez de su entorno. Aquella muchacha rebelde, que calificó la ceremonia de Buckingham como “uno de esos asuntos pornográficos que cuestan lo que cobran sesenta jubilados en seis meses”, comenzaba a tomar distancia del mundo que la había criado. Estudió Economía en el St. Anne’s College de Oxford, donde su inteligencia y su insolencia la distinguieron pronto.
 
Protestó por la exclusión de las mujeres en los círculos masculinos de debate, se disfrazó de hombre para irrumpir en una asamblea y desafió las normas sociales que mantenían a las mujeres en silencio.
 
En Oxford conoció las ideas que transformarían su visión del mundo. La desigualdad, la opresión y las luchas por los derechos civiles empezaron a ser su verdadera educación. Más tarde, durante su estancia en Estados Unidos para cursar un máster en Filosofía, fue testigo de los movimientos por los derechos civiles y de las protestas contra la guerra de Vietnam. Aquella experiencia le reveló el abismo entre el privilegio y la injusticia, entre quienes mandan y quienes son enviados a morir.
 
De regreso a Londres, comenzó una carrera académica brillante y obtuvo un doctorado en Economía. Sin embargo, su conciencia ya no podía reconciliarse con la vida cómoda que su apellido le garantizaba. A finales de los años sesenta, abandonó su puesto como profesora universitaria, vendió su casa en Chelsea y destinó su parte de la herencia a programas de ayuda alimentaria en barrios pobres. Viajó a Cuba y allí se convenció de que la revolución no era un sueño juvenil, sino una posibilidad real.
 
Su vida cambió definitivamente cuando conoció a Walter Heaton, un exsoldado británico radicalizado con ideas socialistas. Juntos dieron un primer paso hacia la ilegalidad al robar obras de arte y antigüedades en la casa familiar de los Dugdale.
 
Fue arrestada, juzgada y condenada, aunque la pena fue suspendida. En el tribunal, pronunció una frase que la definió para siempre: “Al declararme culpable, pasé de ser una intelectual recalcitrante a una luchadora por la libertad.”
 
A partir de entonces, ya no hubo retorno. Dugdale se unió al Ejército Republicano Irlandés (IRA), la organización que combatía al gobierno británico desde Irlanda del Norte. Primero colaboró en tareas logísticas: recaudación de fondos, compra de armas, refugio a militantes. Pero pronto quiso estar en primera línea. En 1974 protagonizó dos de los episodios más audaces del IRA. El primero, el intento de bombardear una comisaría de policía desde un helicóptero, lanzando jarras de leche llenas de explosivos. El segundo, el famoso robo de 19 obras de arte en Russborough House, entre ellas cuadros de Goya, Velázquez y Vermeer, valorados en más de diez millones de dólares.
El robo, que justificó como un acto político, la convirtió en una de las mujeres más buscadas del Reino Unido. Fue arrestada, juzgada y condenada a nueve años de prisión. Durante el juicio, al enfrentarse a su padre en la sala, le dijo: “Te amo, pero odio todo lo que representas.” Esa frase condensaba el drama de su vida: el amor por la justicia enfrentado a la traición de su clase.
 
En prisión dio a luz a su hijo, fruto de su relación con Eddie Gallagher, miembro del IRA y protagonista de uno de los secuestros más sonados de la época. Tras su liberación en 1980, Dugdale se estableció en Dublín, donde continuó colaborando con el movimiento republicano irlandés y dedicó su vida a causas sociales. Hasta sus últimos días, no mostró arrepentimiento. En una entrevista en 2014 afirmó: “No hay que olvidar que eran tiempos muy emocionantes. Parecía que el mundo podía cambiar.”
 
La vida de Rose Dugdale plantea una pregunta que resuena más allá de su historia: ¿puede la justicia alcanzarse a través de la violencia? ¿Dónde termina la ética y comienza el fanatismo?
 
Dugdale representa la contradicción entre la moral individual y la acción colectiva. Su biografía encarna lo que Albert Camus llamaba la rebelión que se pervierte: el paso de la protesta legítima a la violencia redentora, cuando el individuo deja de cuestionar los medios porque cree que el fin los justifica. Para Camus, el rebelde auténtico lucha contra la injusticia, pero sin convertirse en verdugo. Dugdale, en cambio, cruzó esa frontera. Su sentido de la justicia se transformó en un absoluto que no admitía duda.
 
Su radicalidad también dialoga con Simone Weil, quien escribió que “el deseo de justicia puede volverse injusticia cuando se deja cegar por la pasión”. Rose no fue una simple terrorista ni una heroína romántica. Fue una mujer atravesada por la tensión entre la compasión y la cólera, entre la lucidez moral y la necesidad de acción.
 
Lo que impulsó a Dugdale no fue solo la ideología, sino una culpa de clase. Quiso devolver lo que creía que le había sido robado a los demás. Su vida fue una búsqueda desesperada de coherencia: no soportaba pertenecer a un mundo que se sostenía sobre la injusticia. Vendió sus bienes, renunció a su apellido (*), y quiso convertir su fortuna en un instrumento de reparación. Pero la historia demuestra que cuando la redención se confunde con la destrucción, el resultado es trágico.
 
En el fondo, su vida puede leerse como una tragedia moderna: una mujer culta, brillante, capaz de comprender la desigualdad, pero incapaz de transformar esa comprensión en compasión. Su revolución no nació del odio, sino del exceso de idealismo. Quiso ser útil, quiso ser justa, quiso ser libre. Pero la historia como diría Hegel no perdona las pasiones que olvidan la medida.
Rose Dugdale murió en marzo de 2024, en un asilo de monjas de Dublín (*). Había pasado de los bailes de la nobleza a las celdas de prisión, de los estudios de Oxford al ruido de los explosivos. Su vida fue una espiral entre el privilegio y la subversión, entre la compasión y la violencia.
 
Su figura incomoda porque desobedece todas las categorías: ni víctima ni verdugo, ni heroína ni villana. Representa esa frontera difusa donde el idealismo se vuelve peligroso y donde la lucha por la justicia puede degenerar en dogma.
 
Rose Dugdale encarnó una verdad amarga: el amor a la humanidad no siempre salva al individuo de su propio abismo moral.
 
Como escribió Camus, “quien se entrega totalmente a una idea deja de ver a los hombres.” Rose quiso liberar a los pueblos oprimidos, pero en ese intento se perdió a sí misma. Y sin embargo, su historia tan trágica como fascinante nos obliga a mirar de frente una pregunta que sigue viva: ¿cuánto estamos dispuestos a sacrificar en nombre de la justicia?
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(*) Nos comenta una persona conocedora del entorno cercano de Rose que ''hay algunos errores en el artículo, nunca renunció al apellido, ni cuando se casó, y no falleció en un asilo de monjas''. 

Desde el Workers Party se posicionan ante los incidentes recientes en Dublin y su origen

El Partido de los Trabajadores condena la presunta agresión sexual sufrida por una niña en Citywest, Dublín, a principios de esta semana, así como los disturbios y la violencia que se produjeron posteriormente contra solicitantes de protección internacional.

La niña desapareció mientras se encontraba bajo la custodia de Tusla, que ahora enfrenta serias preguntas tras el presunto incidente. En términos más generales, el gobierno, que recientemente adquirió el Hotel Citywest para usarlo como centro IPAS, debe rendir cuentas por la gestión de este ya de por sí controvertido centro, considerando que la Garda cerró una sección para realizar exámenes forenses como parte de sus investigaciones.

La presunta víctima debe recibir el máximo apoyo posible y el presunto sospechoso debe ser llevado ante la justicia con todo el rigor que la ley permita.

También debe condenarse el ataque contra solicitantes de protección internacional posterior. Los intentos de intimidar a personas ajenas al presunto incidente son vergonzosos. Esto no pretende protestar por los fracasos del gobierno a la hora de abordar el problema de la agresión sexual, la delincuencia en general o incluso la inmigración. Se trata, más bien, del uso cínico de un incidente muy grave por parte de elementos reaccionarios para infundir miedo y aumentar la división.

El crecimiento de una fuerza de derecha reaccionaria y antiinmigrante en la política irlandesa puede atribuirse a una combinación de factores: uno es la creciente negligencia de los sucesivos gobiernos de Fine Gael y Fianna Fáil hacia las comunidades de clase trabajadora. El otro es el fracaso de la izquierda en general; concretamente, su incapacidad para articular una postura racional y de clase respecto a la regulación de la migración. Esto, sumado al abandono de la política de clases en general por gran parte de la izquierda, ha creado un terreno fértil para que los reaccionarios se organicen, lo que les ha permitido explotar estos acontecimientos para llenar un vacío político y posicionarse ante muchos como defensores de las mujeres y los trabajadores irlandeses.

Los informes de prensa posteriores al incidente indican que el sospechoso llegó a Irlanda hace seis años, su solicitud de protección internacional fue rechazada el año pasado y está sujeto a una orden de deportación desde marzo de este año. Esto es sintomático de un proceso de asilo disfuncional, que solo beneficia a los especuladores que operan los alojamientos de IPAS y a los empleadores que buscan una fuente de mano de obra migrante fácilmente explotable. Es fundamental que las solicitudes de asilo se evalúen con rapidez y equidad, de conformidad con los principios del derecho internacional.

También es fundamental proteger la integridad del sistema de asilo, incluyendo la aplicación de la ley en los casos de rechazo de las solicitudes. Permitir que quienes son rechazados permanezcan en Irlanda a largo plazo socava la legitimidad del sistema, proporciona argumentos a elementos reaccionarios y, en última instancia, perjudica a quienes necesitan protección.

El Partido de los Trabajadores exige la plena rendición de cuentas por cualquier delito cometido, así como una supervisión adecuada de sistemas como Tusla y los centros de IPAS. 

miércoles, 29 de octubre de 2025

Firma para erigir una estatua de Patrick Pearse frente a la Oficina del GPO en Dublín


Siguiendo nuestro criterio y trayectoria de apoyo (virtual y económico) a diversas causas relacionadas con la libertad de Irlanda y el legado de lucha de siglos, desde El Norte de Irlanda nos hemos sumado a la petición para erigir una estatua en homenaje a Pádraig Pearse en los exteriores del GPO.

Os pedimos que firméis la petición, que está disponible en la siguiente dirección:

FIRMA AQUÍ

Y ya sabéis: "Todos, republicanos o no, tienen su propia parte particular que desempeñar. Ninguna parte es demasiado grande o demasiado pequeña, nadie es demasiado viejo o demasiado joven para hacer algo". 

Con este simbólico gesto, seguimos haciendo ''algo''.

Patrick Pearse (1879-1916) es una de las figuras más influyentes de la historia irlandesa. Como Comandante en Jefe del Alzamiento de Pascua de 1916 y principal autor y firmante de la Proclamación de la República de Irlanda, sus acciones e ideales estuvieron profundamente entrelazados con los acontecimientos históricos que tuvieron lugar en la Oficina de Correos de Dublín.

La Oficina de Correos de Dublín sigue siendo el corazón físico y simbólico del republicanismo irlandés. Sin embargo, si bien varias figuras clave de la historia irlandesa son conmemoradas en toda la ciudad, la ausencia de Pearse en este lugar tan conmovedor constituye un vacío notable en nuestro paisaje nacional.

Les instamos a firmar esta petición para mostrar su apoyo a la instalación de una estatua de Patrick Pearse —educador, revolucionario y autor de la Proclamación de 1916— frente a la Oficina de Correos de Dublín, el corazón espiritual de la independencia irlandesa. Su legado merece un honor visible en el lugar donde se forjó la historia. 

martes, 28 de octubre de 2025

Desde Éirígí recuerdan a Máire Drumm

Éirígí.- La revolucionaria republicana Máire Drumm fue asesinada por un escuadrón de la muerte unionista dirigido por el estado británico un día como hoy de 1976. 

Republicana devota de toda su vida, Drumm se involucró en la Cruz Verde en la década de 1940, una organización que ayudaba a republicanos encarcelados y a sus familias.

Miembro de Sinn Féin y comandante en Cumann na mBan, Máire se dedicó por completo a la lucha por la soberanía irlandesa.

Oradora talentosa, Drumm demostró ser una líder nata, llegando a ser vicepresidenta de Sinn Féin y una de las principales impulsoras de la campaña por el reconocimiento político de los presos republicanos. 

Con el paso de los años, Drumm cumplió condena en la cárcel de Armagh y la prisión de Mountjoy.

El 28 de octubre de 1976, Máire, mientras se recuperaba de una operación en el hospital Mater de Belfast, fue asesinada por un escuadrón de la muerte unionista disfrazado de médicos. 

''¿Qué es la paz? La paz por la que ha luchado el Movimiento Republicano es una paz con justicia. Una paz para que nuestro pueblo pueda vivir, para que nuestro pueblo pueda trabajar y tener casa, y para que nuestro pueblo pueda caminar libremente por las calles de sus pueblos, ciudades y países. Será la paz que se restaurará en la nación después de 800 años, cuando el imperialismo británico abandone nuestras costas''. – Máire Drumm, septiembre de 1976. 

May Zambra la llama olvidada de la República (1916 Societies)

Seán Heuston 1916 Society, Dublin.- En toda revolución hay nombres que se recuerdan y otros que se desvanecen como la nieve.

Entre los no mencionados, los casi perdidos, se encuentra May Zambra, una joven de fuerza serena, devoción férrea y lealtad inquebrantable a la República de Irlanda.

May Zambra, a los 17 años, durante la Guerra Civil, fue la prisionera más joven en iniciar una huelga de hambre. Murió posteriormente, a los 23 años, por complicaciones derivadas de la huelga de hambre y las horrendas condiciones de su encarcelamiento.

Nacida en una tierra dominada por el imperio, May alcanzó la madurez en medio de la tormenta de la rebelión. Se unió a Cumann na mBan, comprometiéndose con la causa de la República de Irlanda.

Cuando la Guerra de Tan dio paso a la amarga división de la Guerra Civil, May se mantuvo firme en el bando republicano. Creía que la República proclamada en 1916 y ratificada en 1919 era sagrada, indivisible e irrenunciable. Durante los meses más oscuros, llevó mensajes bajo fuego enemigo, ocultó a camaradas fugitivos y mantuvo vivo el sueño republicano cuando las cárceles estaban llenas y la horca cerca.

Su resistencia no terminó con su captura. En el silencio de su celda, se unió a sus compañeras en huelga de hambre, rechazando la comida, pero nunca su fe. Su hambre no era solo de pan, sino de justicia, de soberanía, de una República inquebrantable y verdadera.

Las páginas de la historia son crueles con mujeres como May Zambra. Su valentía a menudo fue relegada a pie de página, sus sacrificios opacados por el tiempo. Pero su espíritu perdura en cada voz libre, en cada acto de conciencia, en cada mujer que aún se atreve a enfrentarse a la injusticia.

Hoy, reivindicamos su nombre:
May Zambra Cumann na mBan, Voluntaria, huelguista de hambre, defensora de la República de Irlanda.

Una de las hijas olvidadas de Irlanda, luchó no por la gloria, sino por la libertad misma.

Que su valentía nunca más sea olvidada.
Que su República se cumpla.

lunes, 27 de octubre de 2025

El problema de la extrema derecha en Irlanda - Ethan Rooney

Reproducimos un artículo publicado en Haize Gorriak, de la mano de Ethan Rooney, que aborda el tema del auge de los extremismos de Derecha en Irlanda:

Durante mucho tiempo, el patriotismo en Irlanda ha estado vinculado a ideales progresistas. Pero hoy la derecha está explotando cada vez más la retórica nacionalista para expandir su movimiento e incitar a la violencia.

En agosto de 2024 circularon ampliamente en las redes sociales irlandesas unos vídeos en los que se veía a una docena de hombres enmascarados, vestidos con uniformes negros y pasamontañas, en Béal na Bláth, en el condado de Cork. El grupo se encontraba bajo banderas tricolores irlandesas y pancartas con la insignia de Clann Eireann (Familia Irlandesa), un movimiento de extrema derecha fundado a principios de ese año, que apoya abiertamente el nazismo.

 Béal na Bláth es un lugar sagrado para muchos irlandeses. Allí, en 1922, fue asesinado Michael Collins, uno de los líderes de la Guerra de Independencia de Irlanda. La ubicación de la concentración fue un intento deliberado de Clann Eireann de reivindicar el pasado revolucionario de Irlanda.

Su líder, Justin Barrett, un activista de extrema derecha desde hace mucho tiempo, habló en el vídeo sobre la «defensa de la identidad irlandesa». Barrett ha dicho anteriormente (con toda sinceridad) que su grupo es antidemocrático y está dispuesto a utilizar la fuerza para defender su visión de Irlanda. En un discurso reciente dejó clara su postura sobre la inmigración: «No me importa si está aquí legal o ilegalmente, si cree que está aquí para quedarse. Se va a casa». El líder llevaba un uniforme de estilo militar que recordaba al de las SS nazis y añadió: «Ninguna persona de África o Asia pertenece o puede pertenecer aquí. No importa cuánto se integren».

En el discurso político irlandés, Barrett es tratado como un meme. A menudo se burlan de él por su tono enfadado, su baja estatura y su ropa de estilo paramilitar, que suele quedarle demasiado grande, lo que le ha valido el apodo de «Litler». La risa puede ser una gran medicina. Pero dejando a un lado el humor, la aparición del grupo de Barrett en un lugar tan histórico como ese marcó un cambio. La estética paramilitar, el simbolismo republicano y la retórica sobre la «pureza racial» se han convertido cada vez más en parte del ecosistema de la extrema derecha irlandesa.

Cambio de época

Hace cinco años, una concentración pública de este tipo habría sido casi imposible. Anteriormente, los activistas y los ciudadanos frustraron los intentos de crear organizaciones de extrema derecha en Irlanda: la estrategia de Pegida en 2016 para establecerse en Dublín y los esfuerzos de Generation Identity en 2017 se encontraron con grandes movilizaciones contrarias que los obligaron a abandonar las calles, a menudo de forma bastante violenta.

Dublín, como ciudad, ha sido históricamente muy hostil a los movimientos de extrema derecha. Muchos atribuyen esto a la historia del republicanismo irlandés en el país. El patriotismo y el nacionalismo en Irlanda han estado vinculados durante mucho tiempo a ideales progresistas, a diferencia de gran parte del resto de Europa, donde el patriotismo se ha asociado al pasado colonial de una nación.

Irlanda suele considerarse inmune al populismo de extrema derecha que se está extendiendo por Europa. Es habitual en Irlanda que la gente mire al continente con una sonrisa irónica y desdén, pensando que el auge de los movimientos de extrema derecha nunca podría llegar aquí. Sin embargo, este mito se ha desvanecido. En unos cinco años, Irlanda ha pasado de no tener ningún movimiento callejero de extrema derecha significativo a tener varios, algunos de ellos extremadamente radicales.

Punto de inflexión

Los inicios del actual auge de la organización de extrema derecha en Irlanda se remontan al Partido Nacional, un grupo etnonacionalista de extrema derecha fundado en 2016; el partido abogaba por controles fronterizos estrictos, la protección de la identidad irlandesa, el conservadurismo católico y el nacionalismo. El grupo permaneció marginal durante años y solo era significativo porque era la única organización de este tipo.

Fue durante la pandemia cuando la extrema derecha irlandesa comenzó a cobrar impulso. Una mezcla de fatiga por el confinamiento, miedo y exposición a teorías conspirativas en Internet llevó a muchas personas a entrar en contacto con movimientos políticos más marginales. Muchas personas se sintieron desilusionadas por la mala gestión de la pandemia por parte del Gobierno. El Sinn Féin, el principal partido de oposición de izquierda, con una fuerte base en las zonas obreras, criticó la gestión de la crisis por parte del Gobierno, pero a menudo abogó por controles aún más estrictos, lo que alejó a los votantes.

Entonces comenzaron a aparecer figuras públicas, como Hermann Kelly, del Partido de la Libertad Irlandés, quien utilizó las manifestaciones contra el confinamiento para dar a conocer el partido y expandir sus redes. Con el tiempo, el mensaje pasó de criticar las restricciones a una retórica más explícita contra la inmigración, mientras que los canales de Telegram y otros espacios en línea se convirtieron en centros para organizar y compartir contenido conspirativo a medida que el movimiento comenzaba a cobrar impulso. Una vez que se abrió la veda por primera vez en la historia reciente, algunos grupos comenzaron a defender abiertamente políticas de derecha más radicales: aparecieron organizaciones como Síol na hÉireann, un movimiento fundamentalista católico, y Proud Boys Ireland, que promovían ideologías aún más extremas.

En el periodo pospandémico, estos grupos, que ahora cuentan con una sólida base de miembros, cambiaron su enfoque. Irlanda está atravesando una grave crisis de vivienda, con un incremento de los alquileres y un aumento vertiginoso del número de personas sin hogar, con más de 16000 personas viviendo en alojamientos de emergencia, entre ellas 5000 niños. Los alquileres aumentan cada año, y el alquiler medio en Dublín supera ahora los 2000 euros al mes; el año pasado se emitieron más de 23000 órdenes de desahucio. Por lo tanto, la ira se ha dirigido hacia los centros de acogida de solicitantes de asilo. La consigna de muchos de estos grupos es «Alojemos primero a los irlandeses». Muchos culpan a los refugiados de la escasez de viviendas, en lugar de a la política del Gobierno.

Un aspecto singular del movimiento de extrema derecha irlandés ha comenzado a surgir a medida que estos grupos han centrado la mayor parte de su animadversión hacia el Sinn Féin, el mayor partido de la oposición del país, más que hacia los partidos del Gobierno. Existe la creencia de que el Sinn Féin está fomentando la llegada de refugiados e inmigrantes, y muchos consideran que esto supone una traición a sus raíces obreras. Las protestas son más habituales frente a las oficinas del Sinn Féin que frente a los edificios del Gobierno.

La derecha también ha atacado regularmente las oficinas y a los miembros de People Before Profit, otro partido de izquierda que no forma parte del Gobierno y nunca lo ha hecho. En los últimos dos años se han producido unos treinta y tres incendios provocados en centros de acogida de refugiados en Irlanda. En marzo de 2024, un inmigrante croata, Josip Strok, fue golpeado hasta la muerte en Dublín tras enfrentarse a una banda de jóvenes que le exigieron que hablara inglés y no croata con su amigo.

De las urnas a las calles

En las elecciones locales de 2024, varios candidatos de extrema derecha, entre ellos uno del Partido de la Libertad Irlandés, obtuvieron por primera vez escaños en el consejo. En las elecciones generales de 2024, los partidos de extrema derecha no consiguieron ningún escaño en el Dáil, pero aumentaron su porcentaje de votos. El Partido de la Libertad Irlandés recibió más de 18000 votos de primera preferencia a nivel nacional (0,8%), y el Partido Nacional obtuvo alrededor de 6500.

El mencionado Clann Eireann representa una línea más dura que estos partidos electorales. Rechazan la democracia y han pedido la deportación masiva de todos los extranjeros (excepto los irlandeses-estadounidenses). Sus miembros han marchado por Dublín con ropa de estilo militar y han adoptado la imaginería republicana. En 2023, los presos del IRA emitieron un comunicado público en el que condenaban el uso de símbolos republicanos por parte de la extrema derecha, calificándolo de distorsión de los valores republicanos.

Irlanda ha sido testigo de una creciente violencia callejera relacionada con las tensiones migratorias. Las protestas frente a los centros de acogida de refugiados a veces han degenerado en disturbios, y cada año la Gardaí registra un aumento del 12% en los delitos de odio. Dublín vivió los peores disturbios en décadas en noviembre de 2023, tras un apuñalamiento frente a una escuela primaria por parte de un ciudadano no irlandés, en los que se incendiaron vehículos y se saquearon tiendas (el comisario de la Garda, Drew Harris, culpó inicialmente de los disturbios a grupos de izquierda, por lo que tuvo que disculparse públicamente).

Los ataques aislados contra ciudadanos extranjeros también son cada vez más comunes, como en julio de 2025, cuando un hombre indio que se había trasladado a Irlanda para trabajar como médico unas semanas antes fue brutalmente golpeado. Fue atacado por una banda de justicieros en un suburbio de Dublín, y los residentes de la zona afirmaron que la banda recorría la urbanización buscando a personas que no fueran blancas. Todavía se producen contramovilizaciones antifascistas, pero ya no superan en número a las manifestaciones de extrema derecha como antes.

Una cultura política cambiante

El auge de Clann Éireann y del movimiento de extrema derecha en general se produce en un momento en el que figuras famosas, como la estrella de la UFC Conor McGregor, han amplificado los mensajes antinmigrantes en las redes sociales. Las publicaciones de McGregor tras el incidente del apuñalamiento de 2023 fueron ampliamente criticadas por figuras del Gobierno. La mañana de los disturbios, tuiteó: «Irlanda. Estamos en guerra». La breve candidatura presidencial de la celebridad en 2024 demostró que estas opiniones están ganando adeptos entre la población general, aunque McGregor sigue siendo una figura controvertida que ni siquiera la extrema derecha irlandesa ha logrado unificar.

La respuesta de la sociedad irlandesa ha sido contundente. Las manifestaciones contra el racismo siguen atrayendo a grandes multitudes, y muchos grupos de la extrema derecha irlandesa se han unido a organizaciones lealistas en Belfast. Un grupo llamado «Coolock Says No», que organiza manifestaciones contra los inmigrantes en Dublín, fue expulsado de la ciudad de Dundalk, y algunos de sus miembros fueron brutalmente golpeados como respuesta a su marcha en Belfast con lealistas británicos de extrema derecha la semana anterior.

En septiembre de 2025, Clann Eireann intentó organizar una manifestación «nacionalsocialista» en la catedral de San Patricio de Dublín. La concentración se llevó a cabo sin ninguna contramanifestación organizada, pero los espectadores abuchearon y gritaron a la autoproclamada organización neonazi. Cuando los asistentes a la concentración se dispersaron, fueron violentamente atacados por un numeroso grupo formado por grupos republicanos organizados y vecinos de la zona.

Los movimientos de extrema derecha y antiinmigración de Irlanda siguen siendo más pequeños que los de gran parte de Europa, pero su rápido crecimiento en un breve periodo de tiempo es sorprendente. Grupos como Clann Éireann y el Partido de la Libertad Irlandés son pequeños, pero han logrado cambiar el discurso público. Sin duda, la ventana de Overton en Irlanda se ha desplazado hacia la derecha en los últimos años. A medida que se agravan la crisis de la vivienda y el coste de la vida, estos grupos seguirán teniendo el impulso a su favor.  

Britanicos fuera de Irlanda - Lasair Dhearg

Lasair Dhearg.- Las fuerzas imperialistas británicas no tienen derecho a pisar suelo irlandés.

Hoy, las fuerzas terroristas de la corona, el llamado "Ejército Británico", marchan por las calles del oeste de Belfast, orgullosas como un pan de cada día de llevar la insignia del terror colonial y la dominación imperial, con cada paso empapado en la sangre de miles de personas a quienes han brutalizado, no solo en Irlanda, sino también a nivel internacional.

Seamos claros: la historia demuestra, y el mundo es testigo, que el Ejército Británico es una fuerza colonial. Su único propósito es defender e imponer regímenes imperialistas y sectarios, en Irlanda y más allá. 

Se han establecido en suelo irlandés, como sus predecesores lealistas hace cientos de años, para reprimir e intimidar al pueblo irlandés autóctono, aquellos lo suficientemente valientes como para resistir la opresión y luchar por los derechos de la clase trabajadora, incluso hoy en día.

Que su presencia en el oeste de Belfast sirva de recordatorio a todos los que se han vuelto complacientes o han aceptado la normalización: la ocupación continúa. La lucha por la liberación, por la eliminación del control imperialista, requiere lucha, organización y resistencia persistentes. 

Las fuerzas británicas no son bienvenidas en Irlanda. Nunca lo han sido y nunca lo serán. Exigimos la retirada inmediata de las fuerzas británicas, el fin de su dominio económico y el cese de su injerencia en los asuntos de la isla de Irlanda. 

domingo, 26 de octubre de 2025

Prisioneros Republicanos se niegan a entrar en las celdas

Esta noche (por el 22 de octubre), los presos republicanos se han negado a ser encarcelados en un acto colectivo de solidaridad y resistencia tras la brutal agresión sufrida esta mañana por dos compañeros. 

Gavin Coyle y Shea Reynolds fueron arrastrados a la fuerza y ​​arrojados fuera por guardias sectarios, donde fueron sometidos a un registro corporal. Un acto cobarde y vengativo llevado a cabo bajo la mirada de un sistema que desde hace tiempo busca quebrantar el espíritu de resistencia republicana tras las rejas.

No toleraremos el abuso ni el aislamiento de ningún compañero. Un ataque contra un preso republicano es un ataque contra todos nosotros. Ninguna coerción, intimidación o brutalidad podrá jamás quebrantar la determinación política de quienes se mantienen firmes en la defensa de los principios republicanos irlandeses.

La negativa a ser encarcelados esta noche es un mensaje, tanto para las autoridades penitenciarias como para el mundo en general, de que los presos republicanos permanecen unidos, disciplinados e inquebrantables. 

Seguiremos unidos contra cualquier intento de criminalizar, degradar o silenciar nuestra lucha. La solidaridad es nuestra arma. La unidad es nuestra defensa. La resistencia es nuestro deber. 

Tres policías heridos y 24 detenidos durante nuevos disturbios en Dublín

Tres agentes de policía resultaron heridos y 24 personas fueron detenidas en una segunda noche de disturbios frente a un hotel utilizado para albergar a solicitantes de asilo en Dublín.

Se lanzaron piedras y fuegos artificiales contra la policía; un agente herido recibió un golpe en la cabeza con una botella y otro sufrió una lesión en el brazo.

Se producen disturbios en el lugar tras una protesta inicialmente pacífica por la agresión sexual a una niña de 10 años en las inmediaciones, en la madrugada del lunes.

De los 24 detenidos, 17 adultos han sido acusados ​​de delitos contra el orden público y deberán compararse ante los Tribunales Penales de Justicia de Dublín el jueves.

Si bien el miércoles por la noche se lanzaron fuegos artificiales contra los agentes de policía, no se repitieron los disturbios generalizados del martes.

Además, cinco menores de edad detenidos han sido puestos en libertad y serán procesados ​​en el marco de un Programa Juvenil.

La Garda Síochána (policía irlandesa) informó que, durante las operaciones del miércoles por la noche, se incautaron 15 patinetes y bicicletas eléctricas. Los disturbios se producen tras los primeros disturbios generalizados ocurridos en el lugar el martes, cuando un vehículo policial fue incendiado durante horas de violencia. 

Catherine Connolly presidenta de Irlanda tras una victoria aplastante

Catherine Connolly ha sido elegida presidenta de Irlanda tras una victoria aplastante. Se ha convertido en la décima presidenta de la República de Irlanda tras derrotar a Heather Humphreys, del Fine Gael, quien ya había reconocido la derrota.

El resultado, que se veía claramente reflejado en los primeros recuentos, se anunció oficialmente en el Castillo de Dublín.

Connolly, una independiente respaldada por los principales partidos de izquierda, se comprometió a ser "una presidenta inclusiva para todos" en su discurso de aceptación.

Esta mujer de 68 años, originaria de Galway, ha sido diputada del parlamento irlandés desde 2016. Será la décima presidenta del país, reemplazando a Michael D. Higgins, quien ha cumplido el máximo de dos mandatos.

Connolly obtuvo 914.143 votos de primera preferencia (63%), la mayor cantidad en la historia de las elecciones presidenciales irlandesas.


Pronunció su discurso de aceptación primero en irlandés y luego en inglés.

"Seré una presidenta que escuche, reflexione y hable cuando sea necesario", declaró.

"Seré una voz a favor de la paz, una voz que se base en nuestra política de neutralidad, una voz que articule la amenaza existencial que representa el cambio climático y una voz que reconozca el enorme trabajo que se está realizando a lo largo y ancho del país".

Al excluir los votos nulos, Humphreys obtuvo el 29% de los votos de primera preferencia, mientras que Jim Gavin, del Fianna Fáil, quien se retiró de la contienda pero permaneció en la papeleta, obtuvo el 7% de los votos de primera preferencia.

Hubo 213.738 votos nulos, una cantidad sin precedentes, y una participación del 46%.

El presidente de Irlanda es el jefe de Estado. Representa al país en el extranjero, ocupa un lugar central en los principales eventos nacionales y es responsable de garantizar el cumplimiento de la constitución, el conjunto de normas que rigen el gobierno y la política.

Si bien los poderes del presidente son limitados, su influencia puede ser profunda.

Connolly asumirá el cargo el 11 de noviembre.

El Taoiseach (primer ministro irlandés), Micheál Martin, afirmó que se le había otorgado a Connolly un "honor excepcional".

"El pueblo se ha pronunciado con contundencia y le ha otorgado a Catherine una mayoría abrumadora y un mandato muy claro", afirmó.

El viceprimer ministro irlandés, el Tánaiste Simon Harris, declaró: «Lo mejor de este país es que vivimos en una democracia sólida. Tenemos elecciones, nos enfrentamos con todas nuestras fuerzas y luego nos unimos con orgullo para apoyar al ganador».

Sinn Féin, el principal partido de la oposición en el parlamento irlandés, apoyó a Connolly tras decidir no presentar a su propio candidato.

La presidenta del partido, Mary Lou McDonald
, describió el resultado como una «victoria contundente» y afirmó que Connolly necesitaba el apoyo de su partido en la campaña presidencial.

El sábado, en el Castillo de Dublín, McDonald declaró: «Es una victoria para la oposición unida sobre la política desgastada y anticuada del Fianna Fáil y el Fine Gael». 

En el Norte, la Primera Ministra Principal Michelle O'Neill (SF) dijo que la victoria marcó "una era de esperanza".

"Esta elección ha demostrado lo que se puede lograr cuando los partidos comprometidos con el cambio y el progreso trabajan juntos con un propósito común", dijo.

"Ese es el camino claro hacia un futuro mejor y unido". 

sábado, 25 de octubre de 2025

El IRSP se solidariza con los Presos Republicanos agredidos en Maghaberry

El IRSP envía su solidaridad a los dos presos republicanos que fueron víctimas esta semana de un brutal ataque por parte de guardias sectarios en la cárcel de Maghaberry.

Los británicos siempre ha utilizado sus cárceles para degradar y deshumanizar a los republicanos irlandeses encarcelados, y esto continúa hasta el día de hoy.

Fracasaron entonces y fracasarán ahora.

¡Victoria para los presos republicanos!