Saoradh.- Activistas de Saoradh Belfast trabajaron hoy [por el jueves] en las zonas de Antrim Road, New Lodge y North Queen Street, eliminando gpintadas racistas que aparecieron tras los recientes disturbios en la ciudad.
Estas manifestaciones de racismo e intimidación no tienen cabida en nuestras comunidades. Dichas pintadas buscan generar miedo, fomentar la división y socavar la cohesión social en un momento en que los barrios obreros ya enfrentan importantes presiones sociales y económicas.
Tras las recientes tensiones, ciertos sectores han intentado aprovechar la incertidumbre y la frustración, dirigiendo la hostilidad hacia las minorías y las familias migrantes. Este enfoque no ofrece soluciones a los problemas reales que afectan a la clase trabajadora y, en cambio, busca enfrentar a los vecinos entre sí, mientras que las causas profundas de las dificultades sociales permanecen sin resolverse.
La realidad es que los trabajadores migrantes y las familias de minorías étnicas no crearon la crisis de la vivienda, la presión sobre los servicios públicos ni la falta de inversión en las comunidades obreras. La responsabilidad de esta situación recae en las sucesivas administraciones, instituciones políticas y políticas económicas que durante décadas no han logrado satisfacer las necesidades de la gente común.
El racismo solo sirve para desviar la atención de estos fracasos. Mientras se anima a las comunidades a centrar su ira en los más vulnerables, los problemas subyacentes de vivienda inadecuada, servicios saturados, aumento del costo de vida y desigualdad económica persisten sin control. Quienes son responsables de estas condiciones se benefician cuando la clase trabajadora está dividida en lugar de unida en torno a sus intereses comunes.
La lucha de Irlanda por la liberación nacional y la justicia social siempre se ha basado en el principio de igualdad. Una república digna de ese nombre no puede construirse sobre la exclusión, la discriminación ni el ensañamiento con las personas vulnerables. La visión de Connolly y otros revolucionarios irlandeses era aquella en la que todos los trabajadores se unían contra la explotación, independientemente de su origen, nacionalidad o religión.
Saoradh anima a las comunidades a mantenerse vigilantes y a denunciar cualquier intento de propagar el racismo o el sectarismo en sus zonas. En caso de pintadas racistas o incidentes similares, se anima a la ciudadanía a ponerse en contacto para que estos problemas puedan abordarse con rapidez y de forma conjunta.
En un momento en que las comunidades de clase trabajadora se enfrentan a crecientes desafíos sociales y económicos, la unidad y la solidaridad siguen siendo esenciales. Los intentos de dividir a las personas por motivos raciales o étnicos solo benefician a quienes se lucran con la división social. La tarea de construir una Irlanda libre, justa e igualitaria corresponde a todos los que viven y trabajan aquí, y ese objetivo solo puede lograrse mediante la acción colectiva y el respeto mutuo.
They Called Me A Paedophile And A Tout 🪶 In My Own City
Hace 13 horas


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