Tras irrumpir en su propiedad, las fuerzas de seguridad registraron la casa del activista, confiscando todos los teléfonos y dispositivos electrónicos, incluidos los de sus hijos, incautando su coche y tomando una muestra de ADN bajo amenaza de arresto.
Su pareja, embarazada de nueve meses, se encontraba en casa durante este allanamiento tan agresivo y quedó muy afectada.
Dado que el activista de Belfast no fue arrestado, esto debe interpretarse como un intento agresivo de intimidar al activista y a su familia. El hecho de que se le tomara una muestra de ADN por la fuerza también debe ser motivo de preocupación y condena generalizada.
Sectarianism And Racism 🪶 A Poisonous Cocktail
Hace 2 días


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