Como organización, las Sociedades de 1916 estamos acostumbradas a enfrentar hostilidad mezquina por parte de Sinn Féin. Pero las últimas acciones han escalado a algo mucho más grave, que va desde la intimidación directa hasta la censura política.
Una cosa es ser acosado mientras se reparten folletos para un evento en conmemoración de nuestros caídos republicanos, o que se nos prohíba reunirnos en centros comunitarios locales. Pero en el incidente más reciente, se intentó impedir que creáramos un mural en Beechmount, al oeste de Belfast, en colaboración con compañeros internacionales.
Cuando la intimidación local no logró detener el proyecto, Sinn Féin centró su atención en nuestros compañeros en el extranjero, ejerciendo presión sobre el partido político al que pertenecen, la catalana ERC (Esquerra Republicana de Catalunya).
Tras una avalancha de llamadas telefónicas, los activistas involucrados se vieron obligados a retirar el logotipo del partido del mural. Sin embargo, ni siquiera eso satisfizo a Sinn Féin. Continuaron su campaña de acoso hasta que el viaje de los jóvenes activistas a Irlanda fue cancelado por completo.
La pregunta, entonces, es: ¿qué explica una respuesta tan vil y cobarde por parte de Sinn Féin? ¿Por qué un partido que se autoproclama republicano actuaría de una manera tan despreciable, tan totalmente contraria a los principios que dice defender? En lo que respecta a las Sociedades de 1916.
La respuesta reside en un artículo publicado en el Irish News por Patrick Murphy, que sugiere que Sinn Féin se encuentra en un callejón sin salida y que sus acciones ahora sirven para consolidar la división en lugar de trabajar para eliminarla. Sinn Féin ha llegado a su punto más crítico, pues cada vez es más evidente que actúa como precursor del dominio británico en Irlanda.
En lugar de reflexionar o autoanalizarse críticamente, se comporta como un matón de patio de colegio, arremetiendo contra todos cuando las cosas van mal.
Sinn Féin está intensificando el acoso contra cualquiera que perciba como una amenaza para su proyecto o su control del poder. Esto incluye a quienes trabajan genuinamente para lograr una República Irlandesa soberana.
Las aspiraciones políticas republicanas han desaparecido; solo quedan el interés propio y el ego. Por nuestra parte, las Sociedades de 1916 seguimos tan comprometidas como siempre con la causa de una República Socialista de Irlanda que abarque los 32 condados.
Si te interesa impulsar un cambio social radical y genuino, tanto a nivel nacional como internacional, te invitamos a unirse a las Sociedades de 1916.


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