MATERIAL SOBRE EL ALZAMIENTO DE PASCUA DE 1916


"An té nach bhfuil láidir ní foláir dhó bheith glic"


Céad míle fáilte!


viernes, 7 de abril de 2017

Constance Mary Lloyd - Constance Wilde

Constance Wilde

Nació el 2 de enero de 1859, en Dublín, Irlanda, entonces perteneciente al Reino Unido y falleció el 7 de abril de 1898 en Génova, Italia.

Nacida como Constance Mary Lloyd, fue la esposa del dramaturgo Oscar Wilde y la madre de sus dos hijos, Cyril y Vyvyan. Hija de Horace Lloyd, un abogado irlandés, y Adelaide Atkinson Lloyd; se casó con Wilde el 29 de mayo de 1884, y tuvo a sus dos hijos dos años después del matrimonio.3 En 1888 publicó el libro There Was Once (Érase una vez), basado en las historias para niños que había escuchado de su abuela. Constance y su esposo estuvieron involucrados también en el movimiento de reforma del vestido.

Oscar Wilde ha pasado a la historia como uno de los mejores escritores de la época victoriana, pero también por su vida privada plagada de turbios acontecimientos y por sus tendencias sexuales que, en aquellos tiempos puritanos, lo llevaron a la cárcel. Antes de sufrir el escándalo público, Wilde había intentado mantener una vida acorde a los estándares sociales de la época. En 1884 se había casado con una mujer de alta alcurnia con la que llegó a tener dos hijos. La conoció en una fiesta y se casaron cinco años después, cuando Londres se había rendido al talento del escritor irlandés, aunque la chica de pelo castaño, ojos violeta y rostro de aire prerrafaelista había sucumbido al ingenio y los encantos del irresistible dandi nada más verlo. La boda fue un espectáculo y pasaron la luna de miel en París. Pero Constance percibió enseguida que el vínculo matrimonial agobiaba al autor de 'El retrato de Dorian Gray' y lo que de verdad le atraía era el peligro y la sordidez de los bajos fondos. La biografía 'Constance: La vida escandalosa y trágica de la señora Wilde', escrita por Franny Moyle, habla de la atormentada vida de la esposa de Wilde a partir de 300 cartas escritas por Constance que permiten a la autora asomarse a las complejidades de un alma desolada y generosa, de una mujer cuya personalidad había sido eclipsada por su proximidad con un genio tan abrasivo como el de su marido.

Según el relato de Moyle, que Wilde tenía, al menos inicialmente, interés sexual por su esposa parece algo probado. Muy pronto, Constance se quedó embarazada, dos veces, pero sufrió lo suyo; acabó "deformada" por los dos embarazos consecutivos, su esposo dejó de sentirse atraído por ella. Era un abismo que, antes o después, tenía que abrirse. Durante las temporadas que Wilde desaparecía en los entornos voluptuosos y decadentes en que le gustaba perderse, Constance se sumergía en la lectura del 'Inferno' de Dante o buscaba refugio espiritual en un convento, como el de San Juan Bautista, en Windsor, lejos de sus hijos. El público sentía viva curiosidad por ella, pero ella fue siempre un personaje elusivo. El escritor Jerome K. Jerome intentó llegar al fondo de su personalidad en una entrevista publicada en la revista 'To-Day' sin conseguirlo.

A Constance le interesaban el espiritismo, el arte, la religión y la literatura; tocaba el piano, pintaba al óleo, fue una fotógrafa técnicamente avezada, hablaba francés y leía italiano. Vivió intensamente el feminismo, escribió cuentos para niños, que reunió en un volumen, cultivó el periodismo, se implicó en actividades políticas de índole diversa y fue pionera del movimiento que reclamaba la creación de clubes sociales exclusivamente para mujeres. Moyle describe con inteligencia la manera en que expresó su rebeldía revolucionando la manera de vestir (rasgo que compartió con su marido), llegando a desempeñar un papel activo como miembro de la Sociedad a favor del Vestido Racional. Sus inquietudes la llevaron a experimentar con diversas modalidades de espiritismo y la teosofía. En ocasiones incurrió en desvaríos, como el que la llevó a ingresar en la estrambótica Orden Hermética del Amanecer Dorado, de la que fue miembro fundador (otro de sus integrantes más famosos es el célebre escritor de 'Drácula', Bram Stocker).

Constance Lloyd vivió la tragedia de su marido, condenado por homosexualidad en un juicio humillante, en silencio, devastada por el precipicio que se abría más allá de los límites de lo aceptable, viéndose obligada a ocultar a sus hijos. Su tragedia mayor fue aceptar que el verdadero amor de Oscar no había sido nunca ella, sino un joven de aspecto frágil, lord Alfred Douglas, hijo del marqués de Queensberry. Douglas era el reverso exacto de Constance Wilde: deletéreo y retorcido, difícil, egoísta, hedonista y ambicioso. De modo que, ávida de afecto y privada de todo contacto sexual, Constance acabó por enamorarse de otro hombre, un ser anodino que pertenecía al mundo comercial, que tanto despreciaba Wilde. Pero apenas se atisba esto en la biografía, por falta de datos.

Constance perdonó a su marido, aunque no llegara a entenderlo. "Dice que ha amado demasiado y que eso es mejor que odiar", comenta en una carta. En abstracto, eso es cierto, pero el amor de que habla es antinatural, una forma de locura peor que el odio. No le guardo rencor, pero me da miedo", escribió. La esposa de Oscar Wilde murió de manera absurda, con tan solo 39 años, a manos de un ginecólogo inepto. Unos meses antes de morir él, el escritor quiso visitar su tumba. En una carta a un antiguo amante, resumió así lo que sintió entonces: "Fue muy trágico ver su nombre esculpido en una tumba. Figuraba solo su apellido, el mío por supuesto no se mencionaba. Solo decía: 'Constance Mary, hija de Horace Lloyd'. Deposité unas flores. Aunque me sentía profundamente afectado, era plenamente consciente de la inutilidad de lamentar nada de lo ocurrido. Nada hubiera podido ser de otro modo. La vida es algo terrible". En 1967, alguien tuvo la piedad de reparar la omisión, añadiendo una frase que reza: 'Constance: esposa de Oscar Wilde'.

Referencias usadas:

http://m.elcorreo.com/bizkaia/sociedad/201406/24/tragica-atormentada-vida-esposa-20140623135819.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Constance_Lloyd#cite_note-4

No hay comentarios: