Hoy, en el aniversario de su muerte, vamos a salirnos de la temática habitual del blog para dejar un recuerdo y Homenaje a una joven que dió su vida por la libertad. No dejaremos caer en el olvido las injusticias en Irlanda, y de igual modo no dejaremos que caigan en el olvido las injusticias de lugares tan distantes como Palestina o tan cercanos como Madrid.
QUE LO INJUSTO, NUNCA NOS SEA INDIFERENTE
María Luz Nájera Julián (Madrid, 22 de
noviembre de 1956 – 24 de enero de 1977). Vecina del barrio de Alameda
de Osuna, Madrid. Estudiante universitaria en tercer curso de la
Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad
Complutense.
Como reseñaban desde Lo que Somos: Madrid, lunes 24 de enero 1977, es un hervidero de manifestaciones y
acciones de protesta, sobre todo universitarias, contra el asesinato, el
día anterior, de Arturo Ruiz por miembros de bandas fascistas que
campan a su antojo por la ciudad bajo el manto policial.
Más de 115.000 personas participaran en las movilizaciones. El paro
en las universidades madrileñas fue prácticamente total, más de 100.000
estudiantes lo secundaron y más de 30.000 participaron en asambleas y
concentraciones.
Tras el desalojo de la facultad de Derecho de la Complutense,
realizado por la policía sobre las once y media de la mañana, arrojando
bombas de humo en el interior del centro, los estudiantes se dirigieron
en manifestación hacia la Moncloa, la calle Princesa Y Plaza de España,
por el camino individuos de paisano, de extrema derecha y armados, al
igual que el día anterior, agreden a manifestantes. La manifestación
llega a la Gran Vía, donde la policía como era costumbre intentaba
disolver las protestas con extrema violencia. Las manifestaciones se
multiplican por toda la zona centro de la ciudad: plaza del Callao,
glorieta de Bilbao, de Alonso Martínez, calle de San Bernardo, calle
Alberto Aguilera…
Hay varios heridos en las manifestaciones: Francisco Galera, de
veintiún años, con traumatismo craneal, conmoción cerebral y fractura
del temporal izquierdo. Pronóstico grave. Con lesiones leves resultaron:
J. D. Sánchez, de dieciocho años; P. Lastra, de diecinueve; A. Izarra,
de diecisiete; L. Fernández, de 48; M. E. Moreno, de diecinueve, V.
Huezzman, de veinte; L. G. García, de diecinueve. Todos ellos fueron
asistidos en la casa de socorro de Centro; en el centro sanitario de San
Bernardo internaron a M. M. Avilés, de veintitrés años, y a J. Bárquez,
también de veintitrés años, los dos con pronostico leve.
En la Gran Vía, en la esquina con la calle de los Libreros, un bote
de humo disparado por la Policía alcanzó directamente en la cabeza a
Mari Luz, que le provoca un traumatismo craneal en la región
parieto-occipital derecha, con fractura múltiple de la bóveda craneal.
Sus compañeros la llevaron a la clínica de La Concepción, donde fue
ingresada en coma. La herida seria mortal.
Uno de los jóvenes que recogieron el cuerpo herido de Mari Luz, informó, al diario El País,
que quería salir al paso de ciertas versiones: «Estábamos un grupo.
Llegó cerca, un coche de la policía. Bajó un policía armado. Disparó un
arma. Yo sentí que algo pasaba junto a mi cabeza. Entonces cayó la
chica, de bruces, al suelo. Pudo ser un bote de humo, pero no hubo
humo.» ¡A bocajarro!
Al
día siguiente se abre el velatorio, para la familia y un reducido grupo
de allegados, en el Instituto Anatómico Forense, en la calle de Santa
Isabel, se registrarán momentos de tensión e indignación, sobre todo
cuando se ve el rostro totalmente desfigurado de Mari Luz por el
impacto, que seria tapado con un pañuelo. En la puerta se recrimina
abiertamente a los policías que custodian la entrada y se protesta
contra el ministro de la Gobernación, Rodolfo Martín Villa, y contra el
Gobierno en general, a quienes se califica de responsables de la muerte
de la joven.
No hay clases en la Universidades, los rectorados de la Autónoma y
Complutense de Madrid han decidido suspender las clases. El rectorado de
la Complutense ha comunicado que, «en señal de protesta por los sucesos
producidos y como manifestación de duelo por el fallecimiento de la
señorita María Luz Nájera, alumna de la misma». Y el rectorado de la
Universidad Autónoma, como testimonio de condolencia y solidaridad con
la otra Universidad madrileña, decidió suspender las clases para hoy y
reunir a la junta de gobierno en sesión extraordinaria para decidir
sobre la reanudación de las clases.
El cadáver de María Luz partió a la tarde hacia el cementerio de
Barajas, un kilometro antes del cementerio se detendrá el furgón, donde
el féretro será tomado por amigos y compañeros para llevarlo a hombros,
más de 3000 personas acompañan este ultimo paseo, entre gritos contra la
policía y el gobierno y en un inmenso aplauso de homenaje que nunca
llega a su fin, también se canta La Internacional,
respectivamente. A lo largo del recorrido podían verse un montón de
crespones negros en las terrazas de las viviendas en señal de duelo.
Tenía 20 años. Ningún policía pagó por el asesinato de Mari Luz Nájera, impunidad total.