martes, 23 de octubre de 2018

La población del Norte se harta de las conversaciones sobre el Brexit

Desde rfi desarrollan la información de la siguiente manera (sin editar).- Los norirlandeses se impacientan tras el fracaso de las últimas conversaciones entre Londres y Bruselas sobre el Brexit, que siguen bloqueadas en torno a la espinosa cuestión de la frontera irlandesa.

Los ciudadanos sienten "hartazgo, frustración y confusión", dice Lyn Sheridan, una habitante de la capital, Belfast, entrevistada por la AFP delante del Ulster Museum. El espacio acoge precisamente una exposición sobre los 500 km de frontera que separan la provincia británica de Irlanda del Norte de la vecina República de Irlanda, miembro de la Unión Europea.
   Las negociaciones sobre las condiciones del divorcio encallan por la falta de acuerdo respecto esa frontera, que se convertirá en la única separación terrestre entre la UE y Reino Unido después del Brexit, previsto el 29 de marzo de 2019.
   Tanto Londres como Bruselas quieren evitar el restablecimiento de una frontera física en la isla para preservar el acuerdo de paz del Viernes Santo, que puso fin en 1998 a 30 años de conflicto sangriento en Irlanda del Norte entre los unionistas, de mayoría protestante, y los republicanos católicos.
   Pero Reino Unido y la UE no lograron acercar posturas durante la cumbre europea de esta semana en Bruselas, que se presentaba como decisiva.
  
   - "Solución sensata" -
  
   En Irlanda del Norte, la población pierde la paciencia. "Solamente están hartos de todas esas conversaciones y quieren que las negociaciones continúen para lograr una solución sensata", dice Jim Wilson, un jubilado de 72 años que vive en Belfast.
   La solución propuesta por la UE prevé mantener Irlanda del Norte en la unión aduanera y el mercado único, si no se encuentra otra solución. Londres propone que el conjunto de Reino Unido siga alineado con las normas aduaneras de la Unión hasta la firma de un acuerdo de libre comercio.
   "Como en muchas situaciones similares, se necesita un compromiso y unas pocas concesiones por ambas partes", opina Jim Wilson.
   Irlanda del Norte votó en un 56% a favor de la permanencia de Reino Unido en la UE durante el referéndum del 23 de junio de 2016, al contrario del voto mayoritario (52%) del conjunto de los británicos a favor del Brexit.
   Según varios analistas políticos, en esa provincia, los resultados se vieron muy influenciados por la cuestión de la frontera, un auténtico polvorín durante las tres décadas de conflicto en Irlanda del Norte.
  
   - "Miedo" -
  
   John Garry, profesor de comportamiento político en la Queen's University de Belfast, señala que, por el momento, nadie le ha preguntado a los norirlandeses lo que desean.
   "Se habla de ellos más de lo que se habla con ellos", asegura. Según él, los habitantes de la provincia no quieren el Brexit, pero, si este se confirma, prefieren un Brexit blando en el que Reino Unido siga en la unión aduanera y el mercado único europeos.
   Garry afirma que tanto los protestantes, partidarios del mantenimiento de Irlanda del Norte en Reino Unido, como los católicos, que preferirían una reunificación con Irlanda, coinciden en su opiníon sobre el Brexit.
   Pero se teme que, en lugar de unirse, los habitantes se replieguen, reavivando las divisiones.
   El escenario político británico complica aún más la situación. La mayoría absoluta de la primera ministra británica, Theresa May, en el Parlamento depende de los votos de los diputados del DUP, un pequeño partido unionista y ultraconservador norirlandés, que se opone a cualquier solución que ofrezca un estatuto particular a Irlanda del Norte tras el Brexit.
   "La postura del DUP no representa a la población, ni siquiera a los electores del DUP", afirma el profesor Garry.
   Sorcha Eastwood, una treintañera que trabaja para un diputado del partido aconfesional Alliance Party en el Parlamento regional, distribuye en las calles de Belfast unos folletos en los que se anima a manifestar a favor del mantenimiento en la UE.
   "Los habitantes tienen miedo", asegura. "No están seguros de su futuro".

2 comentarios:

  1. Saludos Alias.
    "Se habla de ellos más de lo que se habla con ellos". Y ese es el problema. La unión hace la fuerza, pero a condición de que dicha unión no se lleve a cabo "a la fuerza". En mi modesta opinión, Europa necesita más federalismo y menos centralismo. La Europa de los pueblos ha de sustituir a la vieja y caduca Europa de las naciones.

    ResponderEliminar
  2. Loam, es evidente que la Europa de hoy en día hace aguas por muchos lados, que no hay más unión que la unión del dinero, y de esa manera el ciudadano nunca estará representado, lo estarán los intereses del capital.

    La solución a eso daría para muchos libros, y la solución acertada yo personalmente no sabría como llevarla a cabo, pero lo que si sé es que no es la UE actual. En cuanto a los 6C0 y el Brexit, pues es más que normal que estén hartos y con miedo.

    Un saludo!

    ResponderEliminar