miércoles, 9 de diciembre de 2015

El árbol matrimonial de Donegal

Desde Otra pinta Please nos ofrencen esta curiosa y deliciosa entrada de uno de los rincones más bellos de Ulster (bajo administración del gobierno de los 26 Condados):

01.Árbol MatrimonialGracias a una visita fugaz esta semana al siempre auténtico condado de Donegal en el extremo noroeste de la isla, he tenido las suerte de disfrutar una vez más del paisaje agreste  (y nevado en esta época del año), también, cómo no, de la hospitalidad desmedida y del acento singular de la región, pero aparte de todo ello, me he traído de vuelta a West Cork unas cuantas buenas historias del lugar de esas que se conservan en el imaginario colectivo y que se resisten a desaparecer. De entre todas, he elegido una para compartirla aquí en el blog: la que versa sobre el ‘matrimonial tree’. Es breve y un poco ñoña, pero a mí me gusta. Aquí va…


Antiguamente, cuando una pareja se comprometía al matrimonio, se elegían 2 árboles diferentes y se plantaban uno muy cerca del otro. Tras la boda, los árboles se engarzaban juntos y se dejaba que crecieran libremente, de esta forma, cada ejemplar mantenía sus propios rasgos distintivos, pero la estrecha unión de los dos formaba un nuevo ser único y hermoso.

02.Matrimonial Tree
En el año 2008 se alzó este monumento sobre el puente que cruce el legendario río Finn y que comunica a las localidades de Stranorlar y Ballybofey. El artista(Cod Steaks) intentó plasmar la vieja tradición simbolizando la unidad y amistad entre los dos pueblos.

La ‘corteza’ del árbol-monumento está grabada con las huellas de las manos de estudiantes de los cinco colegios de la zona, incluyendo las del alumno con más edad y las del más joven. (En este enlace pueden encontrar imágenes que hacen más justicia a las fotos que saqué yo con mi cámara y talento de pacotilla).


Una cosa más…

03.Matrimonial Tree
 
Se dice que si una pareja pasa cogida de manos por debajo del arco que conforman los dos troncos se amarán para siempre…
 






Lo sé, post más típico del día de S. Valentín, pero que le vamos a hacer, la tradición del ‘árbol matrimonial’ me pareció digna de contar y, además, me sentía en deuda con Donegal, condado al que no le dedicaba una entrada completa del blog desde hacía más de 5 años. Espero que no pasen otros tantos antes de volver a hablar de una de las regiones que más me seduce de todo el país. Curiosamente, en unas semanas regresaré de nuevo por aquellos lares, así que quizás recopile otro puñado de historias y, mejores fotos, espero, con las que ilustrarlas…

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