martes, 23 de diciembre de 2014

Se empieza a llegar a acuerdos en las conversaciones en los Seis Condados

Según informan desde Innisfree; Los partidos norirlandeses han logrado un acuerdo sobre la reforma del sistema de bienestar social, una de las cuestiones que afecta a la marcha del proceso de paz en Irlanda del Norte, informó el viernes 19 la cadena BBC. Según este medio, el primer ministro británico, David Cameron, debe ahora aceptar la propuesta consensuada por las formaciones, que mantienen desde hace diez semanas en Belfast conversaciones para solucionar este y otros asuntos que dificultan el funcionamiento de la autonomía.

Ya había adelantado el viceprimer ministro norirlandés y “número dos” del Sinn Féin, Martin McGuinness, el pasado viernes que los partidos norirlandeses podrían estar más cerca de lograr un acuerdo sobre cuestiones que afectan al proceso de paz pero advirtió de que “queda más por hacer”. “Ha habido un cambio en las negociaciones”, dijo en su cuenta de Twitter el excomandante del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), que acompañó el texto con una fotografía de su equipo de negociación, según informa la agencia EFE.

Aunque celebró el cambio en el marco de las conversaciones, también advirtió de que “queda más por hacer”. Después de una noche de intensas negociaciones, las formaciones han acercado al parecer posiciones respecto a asuntos como el de las banderas, los desfiles protestantes y el legado de casi 30 años de un conflicto armado que causó más de 3.500 muertos.

Los partidos también mantienen diferencias sobre la adopción de una política presupuestaria común y la reforma del sistema de bienestar social, lo que pone en peligro el funcionamiento del Gobierno autónomo de Belfast de poder compartido entre protestantes (unionistas) y católicos (nacionalistas).

Una fuente cercana a las negociaciones indicó a la cadena pública británica BBC que las partes podrían estar de acuerdo en financiar el sistema de bienestar social a través de un fondo especial “flexible” contenido en el presupuesto general del Ejecutivo norirlandés.

Por su parte, la víspera, el jueves 18 el presidente del Sinn Féin, Gerry Adams, había calificado el de contraproducente la participación de los primeros ministros del Reino Unido e Irlanda, David Cameron y Enda Kenny, respectivamente, en las conversaciones de paz con los partidos norirlandeses. En una entrada en su blog, Adams aseguró que los dos mandatarios dejaron la situación “en peor estado que cuando vinieron”, al tiempo que les acusó de ser “los arquitectos del fracaso de las negociaciones”, según informa la agencia EFE.

Los partidos norirlandeses reiniciaron el martes 16 de diciembre en Belfast una nueva ronda de conversaciones para tratar de llegar a un acuerdo antes de Navidad sobre las cuestiones que afectan la marcha del proceso de paz en la provincia británica.

Al día siguiente se les unieron la ministra británica para Irlanda del Norte, Theresa Villiers, y el ministro irlandés de Asuntos Exteriores, Charlie Flanagan, aunque se desconoce aún si Cameron o Kenny volverán a participar en este proceso.

Ambos presidieron la pasada semana unas conversaciones maratonianas que, no obstante, concluyeron el jueves sin que los partidos acercaran posiciones respecto a asuntos como el de las banderas, los desfiles protestantes y el legado de casi 30 años de un conflicto armado que causó más de 3.500 muertos.

Las diferencias que mantienen sobre esas cuestiones han afectado también a la toma de decisiones de importancia para el funcionamiento del Ejecutivo de Belfast de poder compartido entre católicos y protestantes, como la adopción de una política presupuestaria o la reforma del sistema de bienestar social.

Gerry Adams reiteró el jueves que el Sinn Féin, antiguo brazo político del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), sigue trabajando “duro” para hallar una solución, pero acusó a Villiers de “mantener el guión establecido” al seguir culpando a las formaciones por “la crisis” que atraviesa el proceso de paz.

El dirigente nacionalista insistió en que el proceso político en Irlanda del Norte no funcionará a menos que se “adopte un modelo fiscal y económico diferente”.

Mientras el Sinn Féin se niega aplicar la política de austeridad impuesta por Londres a sus regiones y rechaza recortes en el sistema de bienestar, el mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP) -partidario de la permanencia en el Reino Unido- entiende que el ajuste es necesario para hacer frente a la crisis económica.

Fuentes cercanas a las conversaciones indicaron a Efe que ambas partes no están aún en condiciones de acercar posiciones sobre ese asunto y se desconoce si las formaciones seguirán negociando hasta el fin de semana.

Los gobiernos británico e irlandés confían en que los partidos llegarán a un acuerdo antes de fin de año, dado que después todas las partes seguramente endurecerán sus posiciones ante la celebración en mayo de elecciones generales en el Reino Unido.

De momento, Cameron ha ofrecido a Belfast un “paquete de ayuda” financiera de mil millones de libras (1.260 millones de euros) a cambio de que los partidos logren un acuerdo, pero estos lo han considerado insuficiente.

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