sábado, 1 de octubre de 2011

Experiencias de los lectores del blog en el norte de Irlanda

Hoy voy a poner la detallada crónica del Sr. Gartzia, desde aquí agradezco sinceramente el esfuerzo de una crónica tan extensa y cargada de contenido:

Euskal Herria – Éire

Verano 2011

Nuestra primera y fugaz parada fue en la capital, Dublín, desde donde nos dirigimos hacia Belfast. Atravesando la M-1 vimos unas cuantas Union Jack's y banderas del Ulster de los seis condados ocupados, por lo que entendimos que estábamos llegando a Newry, cerca de algún enclave unionista.

Llegamos tarde a Belfast, por lo que no nos dió tiempo a hacer gran cosa. Dimos una vuelta por los alrededores del hotel en busca de algún lugar para cenar. Pero un día entre semana a las diez y pico de la noche se prestaba algo complicado, por lo que nos decidimos por unos sandwiches en algún super, que nos acabamos comiendo sentados junto al City Hall, donde ondeaba orgullosa la bandera imperialista británica. Acabamos la noche en el Madden's, que se encuentra cerca del Kelly's, junto a Castle Street.

La segunda jornada nos esperaba un tour político por la zona republicana de Falls Road que organiza Coiste (www.coiste.ie), una organización de ex-prisioneros Provisionales republicanos, la cual ha servido de salida laboral para los antiguos presos. (Los tours pueden ser en castellano, euskera y catalán). La visita duró unas cuatro horas, en las que andamos desde Divis Street y atravesamos todo Falls Road hasta llegar al cemeterio de Milltown. Fue una jornada agotadora, pero sumamente interesante y enriquecedora. Después de que nuestro guía nos hiciera una pequeña introducción sobre la historia de la isla y en particular sobre las circunstancias sociales, políticas, etnográficas, económicas y culturales del Norte, nos adentramos en Falls Road. Evidentemente aparte de los murales que se ven a lo largo de todo el recorrido, destacaría varias cosas: el Irish Republican History Museum of Belfast (Conway Mill Complex, Conway Street), que es un museo independiente de cualquier asociación, que se ha alzado gracias a la entrega y trabajo voluntario de la gente. Fue un proyecto de Eileen Hickey, una mujer que creyó que era importante edcucar a la juventud para hacerles entender cual era la historia y porques la lucha republicana irlandesa. Hay una cantidad enorme de carteles, recortes, fotografías, banderas, uniformes, armas, insignias e incluso un RPG-7 colgando del techo. Además hay una replica a tamaño real de una celda de los huelguistas de habmbre del H-Block. Conmovedores los continuos lugares de recuerdo en honor tanto a los huelgusitas de hambre del '81, como a las luchadoras y combatientes muertos de las diferentes zonas y calles, como el de Bombay Street o en recuerdo a los asesinatos de Ballymurphy, sucesos que segaron la vida a 11 personas, meses antes del Bloody Sunday. Y por último destacaría el poder caminar por los barrios de pequeñas casas rojizas, genuinamente de tradición obrera, completamente vacios, por los cuales apenas pasea nadie, para de repente toparte con un enorme muro seguido de una alambrada, con algunos grandes portones, que cierran a las noches, para evitar “incursiones nocturnas”, pero que curiosamente abren todo el día, además de los días de los innumerables desfiles unionistas, para pasear su rancio orgullo británico y tratar de humillar a las comunidades republicanas. Esa es la paz por la que aspostaron los firmantes del GFA.



Cruzando todo Falls Road por la zona socialista en la que ondeaban multitud de Starry Plough's y banderas del IRSP (en le nº 392 está Costello's House, sede del IRSP), llegamos hasta el cementerio, donde acababa la visita, puediendo visitar el monumento en recuerdo a los voluntarios del PIRA y del INLA. También se puede ver en la parte inferior de un momumento que hay en recuerdo a los miembros del IRA y el SF que murieron hasta 1953 (Roll of Honour) una inscripción en recuerdo a aquellos republicanos irlandeses que lucharon contra el fascismo en la “guerra civil española” del 36 al 39. No pasarán!.


Tras la visita comimos algo en un local que gestiona una asamblea de jóvenes. (En King Street, frente al Hotel Ibis y participan la mayoría de grupos menos Ógra-SF). Es un local pequeño, pero está bien para tomar algo tranquilamente y tener una interesante charla con jovenes del ala izquierda del republicanismo. Suelen tener un par de platos del día por unos pocos pounds).

Cenamos en Darcy's (Bardbury Place 10), por relativamente poco dinero y bien. Hay que aprovechar las ofertas que hay a las puertas de los restaurantes y hacer alguna merienda-cena antes de las siete de la tarde, que es cuando hay buenas ofertas. Acabamos el día en Kelly's.


Nos dirigimos a Derry por la costa de Antrim. La verdad es que es un recorrido precioso, se puede viajar tranquilo desde Belfast a Derry y no se hace demasiado pesado. Atravesando los pueblos costeros de camino hacia Derry pasamos por cantidad de pueblos plagados de banderas británicas y de la mano roja de los seis condados. Comimos en la zona de descanso del Carrick – a – Rede Rope Bridge. El entorno era muy bonito, rodeado de pequeños acantilados y un verde constante en el paisaje, aunque pasamos de pagar los 4 pounds que costaba atravesar el puente y tener que comerte una cola de 15 minutos para ello y optamos por verlo de lejos y hacernos cantidad de fotos.

Antes de llegar a Derry paramos a ver el Giant's Causeway. No sabemos si por el cansancio acumulado del tour del día anterior, si por las ganas de llegar a Derry o que, pero nos esperábamos otra cosa. No se nos hizo tan espectacular como parecía en las fotografías que habíamos visto en las que parecía tan gigantesco y de enormes piedras. Un poco chasco.

Llegamos tarde a Derry, pero pudimos aprovechar la tarde antes de que oscureciera y nos dirigimos al Bogside a ver el barrio y sus murales. Muy diferentes los murales de Derry que los vistos en Belfast. Menor cantidad, ya que es una zona más pequeña, pero de mayor tamaño y en proporción mejor conservados, aunque parecen más dirigidos a plasmar el rostro de la gente, sus sentimientos, el sufrimiento y sobretodo el recuerdo del Bloody Sunday.


Justo al entrar en Rossville una placa del Republican Network for Unity, RNU, en favor de todos los presos políticos. El monumento a los mártires del Bogside, el monolito en recuerdo a los huelguistas del H-Block y enormes pintadas a rodillo blanco en la muralla del castillo que reclamaban el final de la tortura en la carcel de Maghaberry y la libertad de Marian Price, una de las líderes del 32 CSM. Coincidió que esos días los miembros del 32 CSM estaban haciendo una acampada frente al Derry's Free Corner y un ayuno de 72 horas por la libertad de los presos , en especial por Brendan Lillis (actualmente fuera de prisión y hospitalizado) y aprovechamos para conversar un rato con ellos sobre la protesta que estaban llevando a cabo y sobre la situación del resto los presos republicanos. Nos adentramos en el Bogside y pudimos ver más pintadas reclamando la libertad de Marian Price, de las gentes del barrio que murieron durante la época de las huelgas de hambre, mucha propaganda y banderas del 32 CSM.


Después nos dirigimos a Sandino's con la intención de tomar una pinta, pero estaba cerrado. Así que llegamos hasta O Donnell's (59 Waterloo Street).

Al día siguiente, antes de dirigirnos hacia Sligo y salir de la zona ocupada por el estado imperialista británico, fuimos a visitar el Free Derry Museum (55 Glenfada Park). Muy bien. La verdad es que es una visita obligatoria para comprender ampliamente la historia del Bogside, sus inicios como barrio, la represión política y económica donde los republicanos eran ciudadanos de segunda y ver como desembocaron todas aquellas primeras luchas por los derechos civiles en la gran Batalla del Bogside de 1969, primero contra el RUC y después contra al ejército británico que acabó en la matanza de Bloody Sunday en 1972.


El museo se compone de una serie de textos (disponibles traducciones en catalá, castellano y euskera) que explican la historia del barrio desde su propia formación como enclave de obreros y obreras republicanos hasta los sucesos de 1972. Hay un archivo de fotografías y cantidad de videos sobre los enfrentamientos del 69 y las manifestaciones de 1972. Carteles y pancartas del RUC, ropa que muestra los agujeros en la espalda de los asesinados en el Bloody Sunday y una historia detallada sobre quienes eran cada uno de las personas asesinadas por los militares, cócteles molotovs, las famosas tapas de los cubos de basura, etc.


Tras ver el museo nos acercamos hasta el city cementery donde hay dos impresionantes monumentos: Uno de los voluntarios del INLA y otro de la Derry Brigade a los voluntarios del PIRA. Caminamos alrededor de las desérticas calles que rodeaban el cementerio y vimos más pintadas reclamando la libertad de Marian Price, Colin Duffy, del RIRA y más banderas del 32 CSM.

Nos fuimos de Derry con la sensación de no haberlo podido disfrutar del todo. Que nos dejábamos algo por hacer en una ciudad en la que se palpa que hay un potencial de lucha extraordinario. Pero nuestra ruta debía seguir y no teníamos mucho más tiempo para quedarnos. Continuamos nuestro viaje hasta llegar a nuestra última parada, Dublin.


Cogimos alojamiento bastante cerca del centro, al lado de O'Connell Street. Estábamos junto a la tienda del Sinn Fein, así que nos acercamos a curiosear. Mucho material del 30 aniversario de las huelgas de hambre, libros, cd's, dvd's y montón de camisetas del IRA, logos del partido, de Bobby Sands, alguna ikurriña. Vamos, todo tipo de material para satisfacer las necesidades del turista con ganas de llegar a casa con su flamante camiseta del IRA sin importarle mucho a quien le da el dinero; el macarreo manda.

Fuimos hasta la visita de rigor, Temple Bar. Recorrimos las calles del barrio a rebosar de turistas. Nos acercamos a alguna tienda de segunda mano de ropa, carísimo. Vimos, fisgamos y nos gustó el ambiente. Buscamos una tienda de ropa del rollo antifa y hooligan, Casa Rebelde (Unit 5, Sprangers Vard Crow Street) que sabíamos andaba por alguna calle del barrio y tras dar mil vueltas llegamos, pero ya estaba cerrada. Así que nos fuimos hasta un mercado de segunda mano junto al ayuntamiento, cerca de Castle Street, no recuerdo bien la calle. Pero también cerrado. A partir de las 6 o las 7, era poco lo que quedaba abierto. Así que optamos por coger unas cervezas e irnos a St. Stephen's Green, un parque enorme junto a Grafton Street, para acabar el día echando unas pintas en el Foggy Dew.


Al día siguiente teníamos programado un tour por Dublin. Pasamos de los tours gratis que salen desde el castillo de Dublin e hicimos una ruta genial con un veterano guía de la ciudad. Unas cuatro horas de tour que acabaron haciéndose cortas. La visita se dividía en tres partes, la parte histórica, el levantamiento de pascua y el movimiento revolucionario socialista. Tranquilamente sentados a pies del castillo hicimos un repaso histórico desde el 2200 a. C., pasando por los vikingos, los normandos, el protestantismo, la Gran Hambruna, hasta llegar a Larkin y Connolly y el Irish Citizen Army. La ciudad es un contínuo de placas en recuerdo a los miembros del Irish Citizen Army, de figuras trascendentales en la historia de la ciudad e Irlanda, como Tomas Daibis, Jim Larkin o James Connolly. Es curioso comprobar como están presentes hoy en día en la calle todos esos recuerdos, sobre todo a los de el levantamiento de pascua de 1916, la firma de la declaración de independencia, etc. y como no han sido ocultados y destruidos tratándose de una parte revolucionaria de la historia de Irlanda, aunque estén en el olvido y no formen parte de la historia oficial de los tours, oficiales. En Oconnell Street junto a ese gran pirulí con el que todos los turistas se quedan embobados y enfrente a la oficina de turismo, edificio clave de la revuelta, está la estatua del revolucionario Jim Larkin. El levantamiento de Pascua fue precedido por una situación de confrontación del movimiento obrero irlandés contra los patronos, que acabó con una gran huelga del movimiento obrero. Durante la huelga, Larkin desafió a la patronal con la organización de un mitin en el hotel, ahora centro comercial, que está justo a la izquierda de la estatua, frente a la oficina de correos. El jefe de la patronal, además dueño del hotel, estaba al tanto de los planes de Larkin y el día señalado para el mitin montó un gran dispositivo policial entorno al lugar para impedir a Larkin dar su discurso. Larkin se las ingenió, se disfrazó y se sentó en una silla de ruedas y empujado logró llegar hasta el hotel y salir al balcón del mismo para su mitin. La represión policial fue brutal, lo cual encendió la llama entre los obreros y obreras para crear el Irish Citizen Army.





El tour acababa en la calle Moore, calle en la que se dieron los últimos enfretamientos entre el ejército y las milicias populares y en las que los revolucionarios irlandeses resistieron hasta el último aliento, la última bala, ofreciendo la mayor de las resistencias. Una muestra es una gran placa que hay en la calle paralela en Orahilly Parade en la que se lee las últimas palabras de un combatiente en una carta a su mujer que escribió con su propia sangre antes de morir. Junto a ello, unas placas metálicas puestas a la entrada de la puerta de un mísero garaje con las caras de siete de los mártires del ICA, entre ellos Connolly. La historia está presente en la ciudad, pero olvidada, nunca mejor dicho a las puertas de un garaje.

En términos generales, ha sido un viaje muy enriquecedor. Necesario empaparte en primera persona del ambiente que se respira en sus ciudades, poder hablar con sus gentes, caminar por sus calles y conocer de cerca la historia de los episodios revolucionarios de la isla. Esencial llegar hasta el norte de la isla y poder ver como nada ha cambiado. Ver Derry y Belfast y saber que muchas de sus gentes no han pasado página y la lucha no es sólo un recuerdo para contársela a pie de un mural que perdura en la calle, pero no en la memoria de algunos. No lo es porque muchos, inrreductibles, continuan a pie de calle, reclamando los derechos más básicos para los POW's y que no sean torturados y vejados en las prisiones del estado. Los nombres de los presos y presas siguen llenando las paredes de pueblos y ciudades, presentes en los rallys y manifestaciones. La lucha continúa. La lucha cotidiana por los derechos laborales, sociales y culturales más esenciales es una realidad. Como la realidad de quienes han logrado privilegios liquidando la lucha revolucionaria. Gran Bretaña logró su propósito. Desarmar, a parte, del pueblo del Norte de Irlanda, mientras acogía en el regazo del parlamentarismo a sus antiguos enemigos. Enemigos a quienes ahora, los que no renunciaron a sus principios y mantuvieron una firme postura revolucionaria y socialista ante la acometida del estado británico de asimilar el republicanismo, tildan abiertamente y sin tapujos de traidores cuando te sientas a hablar con ellos. Unos a favor de la lucha armada, otros en contra. Entre los que la apoyan, quienes entienden la necesidad de mantener a una parte del pueblo armado como defensa ante la represión y otros que ven en la continuidad de la lucha armada la vía hacia la derrota del estado. Legítimas o no, necesarias o no en el contexto actual, la realidad es que el estado británico continúa con su asimilación y particular imperialismo sobre el norte de la isla.

Tiocfaidh ár lá.

3 comentarios:

  1. "con ganas de llegar a casa con su flamante camiseta del IRA sin importarle mucho a quien le da el dinero; el macarreo manda."

    Es bochornoso, que se comercialize aquello que ha sido y es un símbolo de una revolución. Lo mismo pasa con la cara del Che Guevara o la A de anarquía.

    Gracias también por hacer vislumbrar en este artículo que la lucha va mas alla de los distubios y de los símbolos: La construcción de una Irlanda unida y SOCIALISTA.

    Interesante el detalle de que mucha información estaba disponible en Euskera y Catalán.

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  2. Muy interesante la lectura y poder comprobar que opina la gente que viene de visita a Irlanda.Una pena que no tuvieramos la ocasion de hablar de todo ello directamente al final del viaje (por lo que leo no tengo duda de que esos dias llegamos a coincidir o incluso posiblemente hacer el tour de Belfast juntos). Hay afirmaciones muy contundentes que no se ajustan a la realidad y que me parecen bastante frivolas. La realidad es bastante mas complicada. No tengo ahora tiempo de entrar a todas ellas pero si la que destaca en el comentario anterior. Si en la tienda del SF en Dublin se venden camisetas del IRA es debido a un pequeno detalle que parece pasar desapercibido: el IRA ha sido la organizacion armada del mismo movimiento al que pertence el SF! Es normal por tanto que se venda material del movimiento en su propia tienda. En los ultimos tiempos ademas se esta produciendo una lucha ideologica en torno a lo que fue o no fue el IRA con intentos de reescribir la historia por parte del unionismo.Hay que reivindicar esa memoria historica. La lucha por una Irlanda reunificada, independiente y socialista continuaa traves de nuevas estrategias.El tiempo de la lucha armada ya paso.

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  3. Discrepo con lo de el tiempo de la lucha armada ya ha pasado, continuan pequeños grupos que aunque no se acercen al nivel del PIRA, se estan incrementando su actividad.

    Estoy de acuerdo con hacer revindicaciones de la memoria historica, pero no comercializando y despojando totalmente los simbolos de su verdadero significado.

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