sábado, 27 de noviembre de 2010

La financiación de la Paz

Pongo un artículo de Silvia Martínez, en el diario vasco Deia, en el que trata la financiación del proceso del norte de Irlanda, y lo pone en relación con los cambios que se están dando en Euskal Herria.
Se puede no compartir en la integridad el texto, pero creo interesante la parte informativa del mismo, y por lo tanto lo voy a poner para que cada un@ tome su propia visión.

El texto:

La consolidación de la paz en Irlanda del Norte tiene una dimensión europea porque también son ciudadanos de una Unión Europea fundada sobre principios de paz, estabilidad y prosperidad. Por eso la Comisión Europea está contenta de haber sido invitada a apoyar el proceso de paz en Irlanda del Norte". El compromiso de Bruselas con la pacificación en este territorio está escrito negro sobre blanco en el último informe del grupo de alto nivel presentado en abril de 2008, pero el mejor ejemplo de la implicación está en la calle gracias al programa PEACE, que desde 1995 apoya y financia -ha destinado casi 1.500 millones de euros de las arcas comunitarias- proyectos encaminados a impulsar la paz, la reconciliación y la convivencia tanto en Irlanda del Norte como en los condados fronterizos de la isla.

"La verdad es que no creo que hubiéramos sido capaces de desarrollar proyectos y servicios como lo hemos hecho si no hubiera sido por la Unión Europea. Ha sido absolutamente positivo. Ha sido una contribución clave para las personas afectadas por el conflicto", explica sobre el apoyo político y económico de la UE Sandra Peake, directora del Wave Trauma Center, cuya organización desarrolla desde hace quince años proyectos encaminados a tender puentes entre la comunidad protestante y unionista y la católica republicana. "Creo que una de las cosas más importantes al inicio fue el hecho de que la financiación europea fue mucho mejor aceptada aquí porque no tenía la misma connotación que si hubiera llegado del Gobierno británico o el irlandés", explica en conversación telefónica desde Belfast.

El apoyo de la UE les ha permitido crear vínculos entre protestantes y católicos y acercar a través de los cuatro centros que han creado en toda Irlanda del Norte a dos comunidades totalmente enfrentadas. Proyectos encaminados a apoyar a víctimas traumatizadas por años de atentados, a asesorar a familias de víctimas asesinadas o desaparecidas, a proyectos educativos para jóvenes, a reinsertar a prisioneros en la sociedad y a apoyar a sus familias. "Nos ha dado la confianza y la oportunidad de trabajar conjuntamente protestantes y católicos", explica Peake en relación a las más de 3.000 personas que han pasado por sus centros.

Existen decenas de pequeños y grandes proyectos como éste con un mismo objetivo común: abrir la vía del diálogo, de la comunicación, de la convivencia y reconciliar a una sociedad lastrada por décadas de violencia y terrorismo cuyos efectos, pese a los quince años transcurridos, siguen dejándose sentir y están lejos de estar resueltos.

El primero de los programas PEACE estuvo en marcha entre 1995 y 1999 y fue el resultado directo del deseo de la UE de ofrecer una respuesta positiva al proceso de paz iniciado en 1994, especialmente tras el anuncio del cese de la violencia por parte del IRA tras 25 años de conflicto, 3.500 asesinatos y 37.000 personas heridas. Bruselas aportó en ese período 500 millones de euros que se destinaron a los mismos objetivos que imperan hoy día en el programa: promover la reconciliación, mejorar el desarrollo económico y el empleo, y la regeneración urbana en Irlanda del Norte y en los condados fronterizos de Cavan, Donegal, Sligo, Leitrim, Monagham y Louth.

En la cumbre de marzo de 1999 los líderes europeos decidieron renovar su apoyo político y económico con la aprobación de la segunda fase del programa. Al PEACE II se le concedieron 995 millones que han servido para responder a miles de solicitudes y poner en marcha proyectos que van desde un mayor contacto entre las comunidades hasta programas de apoyo frente a la desconfianza y la intolerancia.

Tras esta renovación de la confianza, el presupuesto comunitario para 2007-2013 volvió a incluir un partida para el programa PEACE III. Esta vez con 225 millones y es que, según el balance de la CE, sigue siendo necesario apoyar a la población para hacer frente a "un conflicto en Irlanda del Norte cuyos efectos son todavía evidentes", señala el programa operativo 2007-2013 en referencia a los traumas y problemas psicológicos que aún atraviesan muchas personas. Según una encuesta de 2005, una de cada cinco personas se consideraba víctima del conflicto y una cuarta parte, víctimas de los incidentes.

Entre Irlanda del Norte y Euskadi puede que no haya punto de comparación. Pero hacer uso de las mejores prácticas se ha convertido en Bruselas en el primer consejo que las instituciones europeas dan a gobiernos, regiones y a todo aquel actor que quiera sacar lecciones de los buenos resultados cosechados a lo largo y ancho de la geografía europea. Por eso la buena receptividad que, según el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, mostraba el pasado miércoles la comisaria de Interior, Cecilia Mallström, a sus ideas sobre un fondo similar para Euskadi hace pensar que si ETA, como hizo el IRA en los 90, se comprometiera con el cese de la actividad terrorista y las instituciones vascas y españolas solicitarán un esquema de apoyo, como ya avalaron en su día el conservador británico John Major y el irlandés Albert Reynolds, la UE no tendría inconveniente en estar detrás.

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