lunes, 6 de septiembre de 2010

Blair sobre las negociaciones del norte de Irlanda

Pese a que dentro del artículo hay algunas expresiones y omisiones que me resultan bastante desafortunadas, me parece interesante reflejar este artículo reciente de El Mundo:

El político tiene que mentir. Sin ambages, así lo sostiene el ex premier británico, Tony Blair, en su libro de memorias 'A Journey' (Un viaje), que ha salido a la venta en Reino Unido este miércoles, donde da algunas claves sobre las conversaciones de paz sobre Irlanda del Norte. En sus memorias -que La Esfera de los Libros, parte del grupo Unidad Editorial, publicará en español a principios de 2011- reconoce que "ocultó la verdad completa" para evitar que fracasasen.

Blair no tiene más que elogios para los líderes del Sinn Fein (el brazo político del IRA), Gerry Adams y Martin McGuinness, quienes le gustaban "más de lo que debería", según reconoce en un pasaje recogido por el Daily Telegraph.

"Una extraordinaria pareja" y "maestros supremos de la distinción entre tácticas y estrategia" son algunos de los calificativos que les propia. "Si te gustan o no, y no importa cuánto desapruebes lo que hicieron en el pasado, tienen coraje en abundancia".

Eso sí, reconoce que cuando se citó con la pareja por primera vez (era la primera vez que un primer ministro británico se reunía con los líderes del Sinn Fein), dudó si darles la mano. "Simplemente decidí hacerlo con naturalidad. Así que entraron y nos estrechamos las manos".

Los exasperantes unionistas

Sobre la otra parte de las negociaciones, recuerda que "en una ocasión, llegando al final, [el unionista Ian Paisley] me preguntó si pensaba que Dios aceptase el acuerdo que sellaría el proceso de paz. Quería decir que sí, pero dudé. Aunque estaba seguro de que Dios querría la paz, Dios no es un negociador".

Blair reconoce que cuando estaban en las negociaciones que llevaron a los acuerdos del Viernes Santo en 1998, con los que se puso fin a 30 años de terrorismo del IRA, los unionistas le exasperaron en más de una ocasión con sus idas y venidas que amenazaban con estropear el acuerdo. Según Blair, los unionistas "tienen una tendencia innata y poderosa a pensar que les están engañando".

Aquellos acuerdos de 1997 se anunciaron con una famosa frase de Blair -"Hoy espero que el peso de la Historia se descargue por fin de nuestras espaldas"- que, según confiesa, fue improvisada. "Dios sabe de dónde salió, simplemente se me ocurrió. Con el rabillo del ojo podía ver a Alastair [Campbell, su jefe de prensa] desternillándose".

Estirando la verdad

El ex premier reconoce que se vio obligado a mentir en las conversaciones de paz. El pasaje, recogido por The Guardian, se refiere a las conversaciones mantenidas a finales de 2006, con las que se alcanzaron los Acuerdos de Saint Andrews, un plan para restaurar la autonomía e instituciones norirlandesas.

"Adopté terribles riesgos en lo que decía a cada uno que había aceptado el otro -estirar la verdad, me temo, a veces traspasa el límite- pero podía ver que todo se iba al traste (...). En cierto modo, con la creatividad rezumando por cada orificio, lo conseguimos".

Y es que, según el ex premier, los políticos están "obligados en ocasiones a ocultar la verdad completa, a curvarla, incluso distorsionarla, allí donde los intereses del mayor objetivo estratégico lo exigen". "Sin operar con cierta sutileza en este punto, el trabajo sería casi imposible".

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