sábado, 21 de agosto de 2010

CúChulainn

CúChulainn (pronúnciese algo así como ‘Cu Júlin’) es el más grande de los héroes del Ciclo Mitológico del Ulster. Fue uno de los Caballeros de la Rama Roja, leales al rey de los Ulaids, y que defendieron el Ulster frente a las fuerzas de Madhbh, reina de Connaught. Se da la paradoja política de que su imagen es reivindicada tanto por los nacionalistas irlandeses como por los unionistas de Ulster. Los nacionalistas lo ven como el más importante héroe de la Irlanda celta, por eso en el edificio central de Correos en Dublín (GPO) se escogió su figura para honrar la memoria de los héroes de 1916. Mientras, los unionistas lo consideran un paladín del Ulster que defiende la provincia de los enemigos procedentes del sur y así lo presentan los murales en los barrios protestantes de Belfast Este. ¿CúChulainn contra CúChulainn?

De niño era conocido como Sétanta (dígase ‘Sheidanta’), pero una aventura infantil le llevó a cambiar su nombre. En defensa propia mató al feroz perro de Culainn el Herrero y eso le llevó a ofrecerse a ocupar el lugar del sabueso en la custodia de la herrería hasta que Culainn pudiera conseguir otro perro. Así nuestro héroe en adelante será conocido como el Perro de Culainn (en gaélico, Cú Chulainn). Nos encontramos ante el arquetipo del héroe sobrehumano, hermoso e invencible, de la más pura tradición épica.

Su muerte, temprana a los 27 años, guardará relación con el episodio del sabueso del herrero, pues prometió entonces no comer nunca carne de perro. Precisamente sus enemigos del reino de Connaught le harán caer en una trampa para que rompa su promesa. Debilitado espiritualmente, CúChulainn morirá luchando. Herido mortalmente por una lanza, el héroe se va a atar a una roca para permanecer en pie y aparentar que continúa con vida. Sólo cuando una diosa en forma de cuervo se posa en su hombro para mostrar que el héroe ha muerto, su enemigo Lugaid se atreve a acercarse a él para cortarle la cabeza, pero entonces la espada de CúChulainn va a caer de su mano inerte, seccionando la mano de su asesino.

(pronunciación ▶/i), también conocido como "el Aquiles irlandés" porque le profetizaron ser el protagonista de grandes hazañas, recogidas en el libro "La batalla de los bueyes de Cualinge", que le harían famoso, pero que moriría joven, es el héroe mitológico irlandés más famoso del ciclo del Ulster (Norte de Irlanda), así como dentro del folclore de Escocia y de la Isla de man. Hijo del dios lugh y Dectera, hermana del rey del Ulster, su nombre originario era Setanta, pero tomó el nombre por el que es más conocido de Cú Chulainn ("el perro de Culann", en irlandés) cuando de niño, al ir a visitar a su padre adoptivo a casa del herrero Culann, mató a la perra que la guardaba. En ese momento se comprometió a hacer de perro guardián del herrero hasta que la cría de la difunta llegara a la edad adulta y pudiera hacer su trabajo.

La formación como guerrero de Cú Chulainn la llevó a cabo la druidesa Skatsha, que le enseñó a utilizar su famosa lanza: Gae Bolga. A los 17 años defendió el Ulster él solo contra los ejércitos de la reina Maeb de Connacht en la épica Táin Bó Cúailnge ("La batalla de los bueyes de Cualinge"). Se le conoce por su aterradora fiebre en la batalla o ríastrad, en la que se transforma en un monstruo irreconocible que no sabe ni de amigos ni de enemigos. Lucha montado en su carro, conducido por su leal auriga Láeg, y del que tiran sus caballos, Liath Macha and Dub Sainglend.

Cú Chulainn murió luchando contra los ejércitos de las otras tres provincias de Irlanda, unidas por la reina Maeb. Se cuenta que luchó hasta la misma muerte, y los ejércitos enemigos sólo se decidieron a atacarle cuando vieron que un cuervo se posaba en su hombro para beber su sangre.

Existen varias versiones acerca de la historia del nacimiento de Cú Chulainn. En una primera versión, su madre Dectera es la hija y el auriga de Conor mac Nessa, rey del Ulster, y le acompaña, junto con los nobles del Ulster, en una cacería de una bandada de aves mágicas. Empieza a nevar y los hombres del Ulster buscan cobijo. Encuentran una casa en la que les dan la bienvenida, pero la mujer de su anfitrión se pone de parto, y Dectera es testigo del nacimiento de un varón. Simultáneamente, una yegua da a luz dos potros. A la mañana siguiente, los hombres del Ulster se encuentran en el Brug na Bóinde (el montículo neolítico ubicado en newgrange), la casa y sus habitantes han desaparecido, excepto el niño y los potros que aún están ahí. Dectera se lleva el niño a casa, pero este enferma y muere a una edad temprana. El dios Lugh se le aparece y le dice que él fue su anfitrión aquella noche y que ha introducido en su seno a su hijo, al que debe llamar Setanta. Su embarazo es un escándalo ya que está prometida a Sualtam mac Roy, y los hombres del Ulster sospechan que el padre es el propio Conor, por lo que aborta y pasa la noche con su marido siendo completamente virgen. Concibe entonces un hijo al que llama Setanta. Esto se interpreta como una triple concepción, señalando al niño como alguien especial.

En una versión más tardía, y más conocida, Dectera es hermana de Conor e hija del druida Cathbad, y desaparece de Emain Macha, la capital del Ulster. Como en la versión anterior, los hombres del Ulster parten de cacería tras una bandada de aves mágicas, les sorprende una nevada y buscan refugio en una casa cercana. Su anfitrión es Lugh, pero esta vez su mujer, que trae al mundo a un varón, es la propia Dectera. El niño recibe el nombre de Setanta. Los nobles del Ulster discuten sobre quién va a ser su padre adoptivo, hasta que el sabio Morann decide que deberían adoptarlo entre varios: el propio Conor; Sencha mac Ailella, que le enseñará sentido común y elocuencia; el adinerado Blaí Briugu, que le protegerá y le mantendrá; el noble guerrero Fergus mac Roy, que cuidará de él y le enseñará a proteger a los más débiles; el poeta Amergin, que le instruirá, y su mujer Finchoom, que le criará. Crece en la casa de Amergin y Finchoom en la llanura de Murthemney en el actual Condado de Louth, junto al hijo de ambos Conall Cernach.

Cuando Setanta fue lo suficientemente mayor, se dirigió a la corte de Conor para educarse con los otros hijos de nobles. Fue en esta época cuando sucedió el incidente que le dio el sobrenombre de Cú Chulainn. Culann el herrero invita a Conor a un banquete en su casa. Antes de ir, Conor se va a ver jugar hurling a los niños, e invita a Setanta al banquete porque su destreza en dicho deporte le ha impresionado. Setanta acepta la invitación, pero la posterga hasta después del partido, por lo que promete ir una vez finalizado este. Conor olvida decírselo a Culann y este deja suelto a su feroz perro guardián para proteger su casa. Cuando llega Setanta, el gigantesco perro le ataca, y Setanta lo mata en defensa propia. Según una versión, estrellándole contra una piedra; en otra, metiéndole un sliotar o pelota de hurling por la garganta con ayuda de su hurley o palo de hurling. Culann está destrozado con la pérdida de su perro, por lo que Setanta le promete criar y procurarle un sustituto y, hasta que este sea lo suficientemente mayor como para hacer el trabajo, él mismo vigilará la casa de Culann. El druida Cathbad anuncia que su nombre será de ahora en adelante Cú Chulainn, es decir, el "perro de Culann" en irlandés.

Llegado el momento en que debía recibir las armas de la madurez, se encontró con que Cathbad, quien se encontraba instruyendo a sus pupilos, profetizaba que aquel que recibiera las armas aquel día sería el mayor de los héroes y sus proezas serían las más alabadas, si bien su vida sería corta. Fingiendo no oír nada, Cú Chulainn se apresuró a llegar frente a Conor mac Nessa y le pidió que le hiciera entrega de sus armas. Éste le entregó dos lanzas y un carro de guerra. Cú Chulainn tomó ambas lanzas entre sus manos y las rompió, pateó el carro y lo quebró. Así hizo con otros pares de lanzas y carros que le fueron dados, hasta que, viendo la situación, el rey le otorgó sus propias lanzas, su espada y su carro que, al no poderlos romper Cú Chulainn, se convirtieron en sus armas.

Su fortaleza y vivienda se encontraba en Dundalk y así, se convirtió en el señor de la llanura de Murthemney.

A los 17 años, Cú Chulainn él solo defiende el Ulster contra el ejército de Connacht en la Táin Bó Cúailnge o batalla de los bueyes de Cualinge. Maeb, reina de Connacht, ha organizado la invasión para robar el toro semental Donn Cúailnge, y Cú Chulainn le permite hacerse con el Ulster por sorpresa porque está con una mujer cuando debería haber vigilado la frontera. Los hombres del Ulster están inutilizados por una hechizo, por lo que Cú Chulainn impide al ejército de Maeb avanzar librando un combate singular en el vado. Derrota a un campeón tras otro en un tira y afloja que dura meses.

Antes de un combate, una hermosa mujer se le acerca diciendo que es hija de un rey y le ofrece su amor, pero él la rechaza. La mujer resulta ser la diosa Morrigan, y en venganza por este desaire, le ataca adoptando la forma de animales varios en pleno combate contra Lóch mac Mofemis. Como anguila, le pone la zancadilla en el vado, pero él le rompe las costillas porquela pisa. Como lobo, ahuyenta al ganado en estampida por el vado y le saca un ojo de una pedrada. Por último, se manifiesta como una vaquilla a la cabeza de la estampida, pero Cú Chulainn le rompe una pierna, nuevamente, de una pedrada. Después de derrotar a Loch, por fin, la diosa Morrigan se le aparece como una anciana ordeñando a una vaca y con las mismas heridas que le hizo cuando se manifestó con las diversas formas animales. Ella le ofrece leche tres veces y cada vez que bebe, Cú Chulainn la bendice, curándosele las heridas.

Tras un combate especialmente arduo Cú Chulainn descansa herido gravemente, pero le visita Lugh que le confiesa que él es su padre y le cura las heridas. Cuando Cú Chulainn se despierta y ve que las tropas de Emain Macha, capital del Ulster, han atacado y asesinado al ejército de Connacht, le da una ríastrad o ataque aún más espectacular:

Se apoderó de Cú Chulainn un espasmo que hizo que su cuerpo se combara, pareciendo un ser monstruoso, horrible e informe sin igual. Sus piernas y articulaciones, todos sus nudillos y órganos, de la cabeza a los pies, se agitaban como un árbol en plena inundación o un junco a merced de la corriente. Su cuerpo se revolvió violentamente dentro de su propia piel de tal forma que sus pies y espinillas se dieron la vuelta hacia atrás, y los talones y las pantorrillas, hacia adelante. En su cabeza los nervios se alargaron hasta la nuca, cada uno de ellos cuan poderoso, inmenso y desmedido pomo, del tamaño de la cabeza de un niño con un mes de vida. Uno de sus ojos se hundía hasta tal punto en su cráneo que una grúlla salvaje lo perdería de vista a la altura de la mejilla de tan hundido en las profundidades del cráneo que se hallaba, y el otro ojo le colgaba a la altura de la mejilla. Su boca retorcida de forma extraña y las mejillas estiradas hacia atrás dejaban la mandíbula descarnada hasta dejar a la vista sus entrañas, sus pulmones y su hígado ondeaban en su boca y en su garganta, su mandíbula inferior le dio un golpe tal a la superior como para matar a un león, y escupía por la boca grandes cantidades de saliva que parecían copos centelleantes de lana de cabra, procedentes de la garganta. El pelo de su cabeza se retorcía como las ramas de un espino, atascado en un hoyo; si los frutos de un manzano cayeran encima suyo, apenas llegaría al suelo manzana alguna, quedando clavadas en vez en las cerdas de su cabello tieso, de la rabia, sobre el cuero cabelludo.

Extracto traducido al español por la traductora Bárbara M. Servert y de Castellví, de la obra de

Thomas Kinsella (traductor del irlandés al inglés)The Táin, Oxford University Press, 1969, pp. 150-153

Ataca al ejército y mata a cientos, amontonando sus cadáveres unos encima de otros, formando paredes. Cuando a su padre adoptivo Fergus mac Roy, exiliado ahora en la corte de Maeb, le envían para enfrentarse con Cú Chulainn, este acepta rendirse, siempre y cuando Fergus prometa devolverle el favor la próxima vez que vuelvan a verse. Finalmente, libra un combate extenuante durante tres días con su mejor amigo y hermano adoptivo, Ferdiad, en un vado llamado Áth Fhir Diadh (en Ardee, Condado de Louth) en su nombre.

Los hombres del Ulster se rebelan, uno a uno primero, y finalmente en masa. Comienza la batalla final y Cú Chulainn permanece en la retaguardia, recuperándose de sus heridas hasta que ve a Fergus avanzando. Se incorpora a la refriega y se enfrenta a Fergus, que cumple con su parte del trato y se rinde, retirando su ejército del campo de batalla. Cunde el pánico entre el resto de aliados de Connacht y Maeb se ve obligada a retirarse. En este momento tan inoportuno le viene la regla y, pese a que Fergus monta la guardia entorno a ella, Cú Chulainn la burla mientras ella está con ello y la tiene a su merced. Sin embargo, le perdona la vida porque no le parece bien matar mujeres y la acompaña hasta Athlone en su retirada de vuelta a Connacht.

Maeb conspira con Lugaid, hijo de Cú Roy, Erc, hijo de Cairbre Nia Fer, y los hijos de otros a los que Cú Chulainn mató, para arrastrarlo a su tumba. Su suerte está echada al romper la geasa o juramento que recaía sobre él y que incluía la prohibición de comer carne de perro, y como en Irlanda en sus inicios existía una creencia generalizada muy arraigada en contra de rechazar la hospitalidad ofrecida por otros, de modo que, cuando una mujer vieja y fea le ofrece un plato con carne de perro, no le queda más remedio que romper su geis o juramento. De modo que queda espiritualmente debilitado para la lucha que está por venir.

Lugaid manda hacer tres lanzas mágicas y le profetizan que un rey caerá con cada una de ellas. Con la primera, mata a Láeg, el auriga de Cú Chulainn, rey de los aurigas. Con la segunda, mata al caballo de Cú Chulainn, Liath Macha, rey de los caballos. Y con la tercera, hiere mortalmente al propio Cú Chulainn. Entonces, este se ata a una piedra para mantenerse en pie. Piedra que, tradicionalmente, se identifica con una que todavía está en Knockbridge, en el Condado de Louth. Sólo cuando un cuervo se apoya sobre su hombro saben sus enemigos que está muerto. A continuación, Lugaid le corta la cabeza, pero en el momento de hacerlo, la espada de Cú Chulainn cae de su mano cortándole la mano a Lugaid.

Conall Cernach había jurado que si Cú Chulainn moría antes que él, vengaría su muerte antes de la puesta del sol y, cuando se entera de que Cú Chulainn ha muerto, persigue a Lugaid. Como este ha perdido una mano, Conall combate contra él con una mano sujeta al cinturón, y le vence cuando su caballo muerde a Lugaid en el costado. También mata a Erc y lleva su cabeza de vuelta a Tara, donde su hermana Achall muere de dolor por la muerte de su hermano.9

CúChulainn es un "héroe de luz", civilizador. Personifica a la sociedad a la que pertenece, pero a él se le confiere un caracter divino.

Representa también un masculino (no existe un dios solar entre los celtas) análogo al culto del Apolo hiperbóreo. El es, igualmente, como el griego Teseo (ver mitología griega)un gran justiciero, que libra al mundo de monstruos y de las fuerzas de las tinieblas.

En el interior del vestíbulo principal de la Oficina Central de Correos (General Post Office, GPO), en la calle O’Connell de Dublín, como homenaje a los héroes del Levantamiento de Pascua de 1916, que eligieron este hermoso edificio neoclásico para proclamar la República irlandesa, se erigió una escultura del mítico CúChulainn muriendo, obra de Oliver Sheppard.

Referencias usadas:
http://mitologiacelta.idoneos.com/index.php/310144
http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%BAchulainn
http://innisfree1916.wordpress.com/2006/12/12/

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