«Esta semana Irlanda ha perdido un héroe», dijo Gerry Adams
ante la tumba. «Derry ha perdido un hijo. Sinn Féin ha perdido a un
líder y yo he perdido a un querido amigo». Y el mundo ha perdido a un
referente en la resolución de conflictos que ya había prestado su
experiencia en Euskal Herria, Catalunya, Sri Lanka...
Desde que, en 1972, Adams y McGuinness participaran en los
encuentros iniciales entre el movimiento republicano y el Gobierno
británico hasta la votación en el congreso del Ard Fheis, en el que Sinn
Féin votó mayoritariamente a favor del Acuerdo, los dos mandatarios
republicanos han liderado la construcción de un nuevo escenario político
en Irlanda.
Reconocimiento en casa y fuera de ella. En
el camino, ambos cambiaron las mentes y percepciones de aquellos a
quienes conocieron, reconciliándose con enemigos y víctimas del
conflicto, que les reconocen como arquitectos de la paz. Esta es una
experiencia compartida por el que fuera primer ministro británico Tony
Blair, quien admite en sus memorias que le gustaban «más de lo que
debía», o su consejero en aquellos momentos, Jonathan Powell, que pasó
de no darles la mano –en el primer encuentro entre los republicanos y
Blair, en 1997– a invitar a Martin McGuinness a su fiesta de despedida
cuando abandonó el Gabinete británico y a aceptar que ambos consiguieron
lo más difícil en el proceso: que este funcionara.
Fuera de los círculos republicanos, la admisión explícita
del papel esencial de los políticos de Sinn Féin en el proceso de paz
solo llegó con el anuncio de McGuinness de su retirada de la política,
debido a la enfermedad que acabó con su vida. Quizás, uno de los
reconocimientos más destacados fue el de Ian Paisley Jr, el hijo de
quien fuera el líder del DUP... y enemigo acérrimo de Martin McGuinness
hasta que forjaron una gran amistad durante el periodo en que
compartieron el liderazgo del Ejecutivo norirlandés. «No estaríamos
donde estamos ahora en términos de estabilidad, paz y la oportunidad de
construir nuestro país si no fuera por su dedicación, especialmente
durante el periodo en el que compartió el trabajo con mi padre… Puedo
reconocer que el camino que McGuinness decidió tomar no solo ha salvado
vidas, sino que ha mejorado la vida de muchos», dijo Paisley Jr.
Fue precisamente la relación entre Paisley y McGuinness la
que refleja el progreso del acuerdo de paz. Fue gracias al esfuerzo y la
insistencia de los líderes republicanos, su voluntad de compromiso
–siempre dentro de los parámetros que aseguraban que sus decisiones
serían aceptadas por el movimiento republicano para poder mantener la
unidad y evitar escisiones– que el 8 de mayo de 2007 Sinn Féin y DUP
formaron gobierno.
Una vez más, es importante no desestimar la importancia de
este hecho. El DUP se había negado a negociar en la misma habitación que
los representantes republicanos durante todo el proceso de paz, y este
partido unionista se negó a rubricar el Acuerdo de Viernes Santo. Ian
Paisley y sus seguidores hablaban de “Sinn Féin-IRA” cuando se referían
al partido republicano. Semanas después de su toma de poder, McGuinness y
Paisley se ganaron el apodo Chuckle Brothers por su sonrisa perpetua y
su buena relación.
McGuinness reveló que uno de los «episodios más divertidos»
para él fue durante su primera reunión formal como primer y viceprimer
ministro, donde Paisley sugirió enviar una carta al secretario de Estado
británico de aquel entonces, Peter Hain, para pedirle que abandonase
inmediatamente el castillo de Stormont. «Lo hicimos en nuestra primera
carta conjunta como primer y viceprimer ministro. El secretario de
Estado británico y su personal se sorprendieron, pero lo hicieron.
Cuando nos mudamos a nuestras oficinas la semana siguiente, descubrimos
que se habían llevado todo con ellos, incluidas las bombillas»,
recordaba McGuinness. «Nuestra relación confundió a muchos. Por
supuesto, nuestras diferencias políticas continuaron: su lealtad fue con
Gran Bretaña y la mía con Irlanda. Pero pudimos trabajar efectivamente
juntos en interés de todo nuestro pueblo», afirmó el republicano después
de la muerte de Paisley.
Algunos apuntan que fue precisamente esta amistad la que
forzó la renuncia de Paisley en 2008, y señalan a la actual líder
unionista, Arlene Foster, como una de las líderes de la revuelta dentro
del DUP contra él. Después de su muerte en setiembre de 2014, la viuda
de Paisley, Eileen, reveló que McGuinness había sido un gran apoyo para
la familia durante la larga enfermedad de su esposo y dijo que su
amistad había significado mucho para él.
Después de la muerte de Paisley, el propio McGuinness habló
sobre su amistad. «A pesar de nuestras diferencias, me pareció una
personalidad carismática y poderosa. Él siempre me trató a mí y a
quienes trabajaron conmigo con respeto y cortesía. El proceso de paz y
yo hemos perdido un amigo», afirmó entonces.
Con anterioridad a Paisley, la que fuera secretaria de
Estado para el norte de Irlanda, la también fallecida y añorada Mo
Mowlam, fue relevada de su cargo en 1999, a raíz de las denuncias sobre
sus eventuales y cercanas relaciones con los republicanos. El MI5 filtró
para ello una conversación telefónica que revelaría su profunda amistad
con McGuinness.
El primer encuentro, en 1972, en Derry. Sin
embargo, si una relación ha marcado el proceso de paz es la amistad
entre los que fueron los dos líderes republicanos, que estaba a punto de
cumplir 45 años cuando se produjo el fallecimiento de McGuinness.
Gerry Adams apunta a que su primer encuentro con McGuinness
se produjo en las calles de Derry, durante una protesta a favor de los
derechos civiles en junio de 1972. El movimiento de los derechos civiles
en el norte de Irlanda se basó en la experiencia del liderado por
Martin Luther King en los Estados Unidos para luchar contra la
discriminación contra lo católicos en el norte de Irlanda. Hasta la
firma del Acuerdo de Viernes Santo, en el norte de Irlanda el ser
católico limitaba las posibilidades de acceso a la educación, la
vivienda y el empleo.
Ese fue el caso de Martin McGuinness, quien concluyó sus
estudios con la aspiración de ser mecánico, tarea imposible por
pertenecer a la comunidad nacionalista: bastaba con que deletreara su
apellido o informara de su centro de educación para que la puerta del
empleo se cerrara. Cuando el conflicto le alcanzó de lleno, trabajaba
como aprendiz en una carnicería. La violenta represión policial contra
las demandas nacionalistas de igualdad le llevaron a las armas y, en
1970, se unió al Ejército Republicano Irlandés (IRA), en cuyas filas
ascendió con rapidez. Por su parte, en Belfast, Adams trabajaba en un
bar y se había unido a Sinn Féin en respuesta a la oleada de ataques de
los protestantes contra sus vecinos nacionalistas a mediados de los años
sesenta. A su buena dinámica de trabajo se unía una buena relación
personal. Adams explicó cómo el fallecimiento de McGuinness había
truncado sus planes de anunciar su retirada conjunta en mayo del 2018.
Para 1972, Adams y McGuinness ya se encontraban entre el
grupo de elegidos para los encuentros secretos con los representantes
del Gobierno británico, en aquel entonces encabezados por el secretario
de estado británico Willie Whitelaw. Meses después de aquella cita,
McGuinness fue detenido en la República irlandesa en las inmediaciones
de un automóvil que contenía explosivos y municiones. Durante el juicio,
en el que se negó a reconocer al tribunal y se identificó como miembro
del IRA –«Hemos luchado contra el asesinato de nuestro pueblo (...). Soy
miembro de Óglaigh na hÉireann y estoy muy, muy orgulloso de ello»,
dijo– fue condenado a seis meses de prisión. McGuinness declaró que dejó
el IRA en 1974 durante la investigación de lord Saville sobre los
eventos del Domingo Sangriento en Derry, cuando catorce manifestantes
por los derechos civiles fueron asesinados en la ciudad por soldados del
Primer Batallón del Regimiento de Paracaidistas.
A su salida de la cárcel, su ascendiente dentro de Sinn Féin
creció y fue estrechando su relación con Adams, particularmente durante
el periodo de las huelgas de hambre de 1980 y 1981.
A finales de los setenta, Gerry Adams había iniciado una
campaña interna abogando por una estrategia más política y de izquierdas
dentro de Sinn Féin con una serie de artículos en “Republican News”
bajo el seudónimo de Brownie, desafiando a la ejecutiva del partido en
aquellos momentos. Precisamente, la decisión de presentar la candidatura
del huelguista de hambre Bobby Sands, quien fue elegido miembro del
Parlamento de Londres por Fermanagh y South Tyrone con la ayuda de la
maquinaria propagandística del Sinn Féin, probó que la teoría de Adams
era correcta. De hecho, tras la muerte de Sands, su agente electoral,
Owen Carron, no solo mantuvo el escaño sino que incrementó el porcentaje
de voto. En 1983, Adams fue elegido presidente del partido republicano.
Prohibición y atentado. McGuinness
participó en sus primeras elecciones en 1982, en las que resultó elegido
para la Asamblea de Belfast. Sin embargo, en aquellos momentos la
estrategia republicana consistía en presentarse a los comicios pero no
sentarse en instituciones que justificaban la desigualdad y opresión de
los católicos norirlandeses. Precisamente, el 9 de diciembre de 1982, el
secretario del Interior británico, William Whitelaw, prohibió a
McGuinness, Gerry Adams y al responsable de comunicaciones del partido,
Danny Morrison, la entrada en Gran Bretaña acogiéndose a la Ley de
Prevención del Terrorismo. La prohibición acabó con la elección de Adams
como diputado por Belfast West en mayo de 1983, y el Gobierno británico
le levantó el veto que pesaba sobre él para viajar a Gran Bretaña.
El 14 de marzo de 1984, en el centro de Belfast, Adams
resultó gravemente herido en un intento de asesinato cuando varios
pistoleros de la Asociación de Defensa del Ulster (UDA) dispararon unas
veinte balas contra el automóvil en el que viajaba. Fue herido en el
cuello, hombro y brazo. Los responsables del atentado fueron detenidos
casi de inmediato. Las fuerzas de seguridad conocían las intenciones de
los lealistas, habiendo sido advertidos por sus infiltrados dentro de la
organización paramilitar. Adams y el resto de los ocupantes del
vehículo sobrevivieron porque la Policía norirlandesa de la época, RUC,
había reemplazado gran parte de la munición del depósito de armas de la
UDA en Rathcoole por balas de baja velocidad. Nadie nunca cuestionó por
qué la Policía no evitó el atentado.
El proceso de paz actual comenzó en 1986, cuando el
sacerdote redentorista Alec Reid, del monasterio Clonard en West
Belfast, escribió al líder del partido nacionalista norirlandés SDLP
John Hume y al de Fianna Fáil, en la oposición irlandesa, Charles
Haughey, sobre la posibilidad de entablar conversaciones directas entre
Sinn Féin y los otros partidos nacionalistas, del norte y el sur.
En
1987, ya elegido primer ministro irlandés (Taoiseach), Haughey autorizó
las conversaciones cara a cara entre Martin Mansergh, de Fianna Fáil, y
los representantes de Sinn Féin Gerry Adams, Pat Doherty y Mitchel
McLaughlin.
Mientras los gobiernos negociaban en secreto con los
republicanos, públicamente imponían una política de censura informativa.
En la República se implantó la sección 31 de la Ley Audiovisual en
1969, limitando la información sobre el conflicto norirlandés. En 1976,
el ministro de Correos y Telégrafos, Conor Cruise O’Brien, emitió una
nueva orden de la Sección 31 contra los portavoces de algunas
organizaciones específicas. Esto impidió que el canal público RTÉ
entrevistara a representantes de Sinn Féin bajo ninguna circunstancia,
incluso cuando el tema no estaba relacionado con la campaña del IRA. El
Gobierno de Londres operó de forma similar entre 1988 y 1994, con
prohibiciones contra organizaciones republicanas y lealistas que fueron
impuestas por la primera ministra británica Margaret Thatcher tras la
emisión de varias entrevistas con McGuinness y Adams en el canal público
británico BBC, pero no tan severas como en Irlanda. Por ejemplo, los
locutores británicos podrían doblar discursos y entrevistas de Sinn Féin
con la voz de un actor o ponerles subtítulos.
Curiosamente, la prominencia de Adams como líder republicano
irlandés se vio incrementada por estas restricciones. Entre los actores
que dieron voz a Adams se incluyen Stephen Rea y Paul Loughran. Estas
prohibiciones fueron satirizadas en programas de televisión como
“Spitting Image”, y en “The Day Today”, y fueron criticadas por
organizaciones en favor de la libertad de expresión y por diversas
personalidades, incluído al director general de la BBC, John Birt, y el
director de internacional de la misma cadena John Simpson. La
prohibición de la República expiró en enero de 1994, y la británica fue
levantada por el primer ministro John Major en setiembre de ese mismo
año.
El documento «Hume-Adams». Las reuniones
entre el SDLP y Sinn Féin comenzaron en enero de 1988. Desde un
principio, Sinn Féin apostaba por crear una alianza de partidos
nacionalistas irlandeses con el fin de asegurar el derecho de
autodeterminación y la unidad de Irlanda, pero el SDLP insistió en que
esto solo podría suceder en el contexto del fin de la violencia del IRA.
Tras nueve meses de negociaciones, estas se cerraron sin alcanzar un
acuerdo y solo se reanudaron en noviembre de 1991, cuando Peter Brooke,
el secretario de Estado británico en el norte de Irlanda, anunció
conversaciones multipartidistas en las que participaban el SDLP, el
Partido Unionista del Ulster (UUP), el Partido Unionista Democrático
(DUP) y el Partido Alianza. Sinn Féin fue excluido de estas
conversaciones; sin embargo, los encuentros entre John Hume y Gerry
Adams se reanudaron y dieron lugar al documento “Hume-Adams” de abril de
1993.

Fue entonces cuando las negociaciones se hicieron públicas y
el texto nacionalista estableció la base de la Declaración de Downing
Street, acordada entre los gobiernos británico e irlandés en diciembre
de 1993 y que reconoce el derecho de autodeterminación de los
norirlandeses.
Para entonces, Martin McGuinness se convirtió en el jefe de
la representación de Sinn Féin en las negociaciones del proceso de paz
que condujeron al Acuerdo del Viernes Santo. El expresidente de los
Estados Unidos Bill Clinton señaló que McGuinness fue quien
personalmente supervisó la fase de decomiso de armas. El ex primer
ministro británico Tony Blair también reconoció el liderazgo del líder
norirlandés en el cumplimiento del acuerdo.
En una entrevista con el diario norirlandés “Irish News”,
Gerry Adams reflexiona sobre el impacto de la muerte de Martin
McGuinness sobre su vida, apuntando a que su compañero fue siempre una
constante en su vida y que lo extraña «desesperadamente». Son recuerdos
llenos de anécdotas, desacuerdos deportivos y debates políticos internos
y externos con el llamado “comité de la herejía”, desde el que ambos
incitaban a la discusión y la crítica de la estrategia de partido.
«En general, quiero decir que no estábamos de acuerdo en
todo, quizás teníamos diferentes posiciones tácticas sobre algunas
cuestiones, pero siempre llegamos a una resolución y siempre trabajamos
sobre la base de ‘probemos esto y, si no funciona, volvemos y lo miramos
de nuevo y lo intentamos de otra manera’», apunta Adams en la
entrevista.
Precisamente, su estrategia y tácticas políticas han sido
loadas por Jonathan Powell y Tony Blair, entre otros. Tras ese primer
encuentro en 1997, Powell apuntó en su diario que «eran mucho más
articulados e interesantes que la mayoría de los demás políticos de
Irlanda del Norte», lo cual no sorprende, si se considera que en una
grabación secreta el mismo Powell calificó a los políticos unionistas
como «asnos».
En su biografía, Blair asegura que Adams y McGuinness eran
«maestros supremos de la distinción entre táctica y estrategia», y
fueron «una pareja extraordinaria… Ya sea que te gusten o no, y no
importa cuán fuertemente desapruebes sus acciones pasadas, tuvieron
coraje en abundancia».